CAPÍTULO – 19 DEL LIBRO RUTA

Categoría: Zawiya

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“El Creador* no te ama por lo que puedas llegar a ser, sino tal y como eres ahora. Pero la servidumbre al concepto religión recrece en ti los sentimientos de culpa y desvanece tu inocencia”.

Sidi Ahmed ben Mohammed ben Aÿiba al Hasani (1.747 – 1.809) fue discípulo de la Tárika Darqawia. Reconocido como Sheyh fundó la Tárika que lleva su nombre, Aÿibía, como heredera de la tradición Darqawia, heredera a su vez de la tradición Shadzilía. De la que Al Lah* ha querido que seamos reconocidos como herederos.

Sidi Ahmed fue un prestigioso erudito en la ciencia del Tassawuf, y un gnóstico reconocido. Entre las obras de su herencia literaria nos dejó un tratado sobre conceptos de la Tradición Sufi, también conocida como Ciencia del Tassawuf.

Hemos creído de utilidad ofrecer a nuestros lectores un extracto de este tratado sobre tales conceptos. Sin dejar por eso de observar que sólo son conceptos, y que como todos los conceptos, aún los más sabios, llegará el momento en que deban de ser superados.

El propósito no es que el lector lo memorice como algo que debe de ser imprescindible, sino que al leerlo y disponer de él, pueda familiarizarse con estos términos en lo que le sea de provecho.

Siempre hemos dicho que un concepto cualquiera puede ser expresado en todas las lenguas, por lo tanto no crea nadie que de no memorizar un nuevo vocabulario será “menos Sufi”.

Pero también hemos admitido que en algunas culturas se han formulado ideas complejas con palabras simples que, en otras tradiciones, necesitan de todo un largo discurso. De reconocerlo así, la ampliación de nuestro vocabulario nos sería de gran ayuda para tratar de estos temas, de la misma manera en la que lo hemos ampliado con anglicismos, etc.  

 

SUFISMO O TASSAWUF

La Tradición Sufi, o el Tassawuf, es la ciencia o método que nos acerca a la Presencia Creadora. Es la sustitución de las particularidades que envilecen al ser humano, por las cualidades que lo ennoblecen. Es aprender a mirar más allá de la creación aparente, y a contemplar La Causa Original. Es un proceso de aprendizaje cuyo resultado se encuentra al final…

El Maestro Sahl dijo: “El Sufi es aquél que se desprende de lo superfluo, y se llena de reflexión en su camino hacia La Divinidad; para él tienen el mismo valor el oro y el barro”.

Y también dijo Yunayd: “El Sufi es como la tierra sobre la que es arrojada todo tipo de inmundicias, pero no se obtiene de ella sino cosas buenas y hermosas. El Sufi es como la tierra, que lo mismo la pisa el justo que el villano, o como el cielo que da cobijo a toda cosa, o como la lluvia que riega a toda criatura”.

ADAB La práctica de la cortesía Sufi. (Sobre esta cuestión recomendamos leer “Yihad y Adab”, de esta editoria).

´ÂRIF Es el Sufi que alcanzó la Ma´ârifa, o la gnosis.

FUQARÂ Es el discípulo en el sentido de reconocerse pobre ante La Divinidad, de sentirse en prudente desapego por los bienes materiales, de haber superado la necesidad  de presunción, y de haber puesto su corazón en el Al Lah*, el Tesoro por excelencia.

GAÎRA Es la desgana del amante ante otro que no sea El Amado. El Maestro Shibli dijo al respecto: “Al Gaîra puede dividirse en dos categorías: Los celos humanos, que son aquellos que se establecen sobre los egos, y los celos de Al Lah, que son los que se establecen en los corazones…., de igual modo a Al Lah “le disgusta” ver los corazones de sus amados pendientes de otro que no sea Él…

IJLÂS Consiste en depurar nuestros actos de toda influencia inadecuada por parte del mundo. En la renuncia a buscar por nuestros “méritos” recompensas en esta vida o en la otra. En no depositar el corazón en otra cosa que no sea La Divinidad.

INÀBA Es más sutil que Tawba. Es apartarse de los errores con ejercicios de Tawba. Es dejar la pereza que disculpamos con las supuestas dificultades. Es aprender a apartarse de la multiplicidad para ver la Unicidad.

IRÂDA Es el esfuerzo por el amor de La Divinidad, por llegar a Él, es la sinceridad en el consejo, los momentos de intimidad que se logran en el retiro, la docilidad ante la incomodidad del esfuerzo, la compañía de los “caminantes”, el ocultamiento en público de la condición Sufi. Este es el principio de los que tienen al Creador como objetivo (los qâsidîn), y el camino de los sâlikîn, los que andan en el Sirata l´Mustaqim o Recto Sendero.

ISTIQÂMA Consiste en actuar de acuerdo con las enseñanzas de la Tradición, en la imitación del buen ejemplo de “los Transmisores”. Es la práctica de la misericordia que se deriva de la Contemplación de La Presencia.

JAWF Es la turbación del corazón ante el mal, o ante el temor infundado de perder La Presencia.

MA´ARIFA Es el estado del ´Arif, el Gnóstico, que experimenta una permanente contemplación amorosa en calma y sobriedad. Este estado es la continuidad y afianzamiento de Mu´âyana.

MAHABBA Es la inclinación del espíritu absorto en su Rabb (su Señor). En los comienzos es peregrinaje y servicio, durante el desarrollo es arrebato y “borrachera”, y al final es sobriedad y calma en el Supremo Conocimiento.

MAQÂMAT Son los diferentes niveles de evolución de la conciencia por los que pasa el discípulo o murid.

MU´ÂYANA Es el estado de Visión posterior a Mushâhada, en el que se llega a percibir como sutil la misma materia, “restituyéndola” a Su Origen. No se perciben diferencias sustanciales entre ambos planos de la existencia, excepto en lo aparente.

MUHÀSABA Son los ejercicios de autocrítica cuando sentimos que nos hemos alejado de las prácticas. Es el cuidado que se tiene en el empleo y desarrollo de las cualidades humanas en todo cuanto se relaciona con nuestra docilidad a la Dinámica Creadora sobre nosotros. Forma parte de ello el acto de reflexión que recomendamos al principio del día, con el fin de hacernos unos propósitos, y al final para observar si los cumplimos.

MURÂQABA Es la vigilancia cuando estamos faltos de Adab, la cortesía necesaria en el Sufi.

MURÎD Es el discípulo del Tassawuf (aspirante a Sufi). El primer grado es el de los que son discípulos para conseguir bendiciones espirituales, pero su espiritualidad es débil y mantienen activas sus adicciones en el Dunia.

El segundo grado es el de los que mantienen firme la voluntad en las prácticas por alcanzar al-Hadra (La Presencia).

El tercero es el de los que manifiestan nobleza y perfección en la Gnosis. Este reconocimiento ha de venirles de un Sheyh.

MUSHÂHADA Es la agudeza de la visión que trasciende el ámbito de la materia, percibiendo lo sutil en lo material, ya que lo sutil no puede ser percibido si no es a través de la materia como su manifestación formal. Es un estado inmediatamente anterior a Mu´âyana.

RAYÂ Es la esperanza que necesitamos ante la angustia y la desesperación que aparecen durante los cambios en el proceso de expansión de la conciencia. Es la paz interna en la esperanza por el Amado durante el proceso de consolidación de la Divina Contemplación.

SABR Es la paciencia necesaria ante la precipitación, la inquietud, el desasosiego, o las prisas prematuras y desaconsejadas por avanzar en el Recto Sendero, o Sirata l´Mustaqim.

SHUKR Es la sensación de gozo que se experimenta ante el bien que recibimos. Se expresa a través de la lengua en la acción de dar gracias, a través del cuerpo con actos de servicio, y a través del ruh (espíritu) en la Contemplación de la Divinidad en todas las cosas.

SIDQ Es el Equilibrio entre interior y exterior de manera que sin perder la prudencia en nuestro comportamiento no nos desequilibren los juicios de la gente. No hay interés alguno en los resultados de las acciones, pues no hay otro objetivo que La Divinidad.

SUHD Es el desapego en el que hemos de fortalecernos cuando nos vemos dominados por el deseo.

TASBIH En su forma tiene cierta semejanza con el “rosario” budista, hinduista, y cristiano.

TAQWA Es el periodo de acatamiento de las enseñanzas, y de la práctica de lo aconsejado evitando cuanto nos aleja de ellas. En los inicios se limita a evitar los errores, después en dejar las aficiones por todo cuanto nos aparte de La Presencia.

TAWAKKUL Es el ejercicio de confianza en la Dinámica Creadora sobre nosotros, cuando queremos anteponer nuestros criterios al respecto. Es la absoluta confianza en la Acción Creadora sobre la persona, de manera que su docilidad sea su único apoyo.

TAWBA Es la sustitución de los actos innobles por los de carácter elevado, o el ejercicio de “traspasar” lo aparente y sumergirse en la contemplación Divina.

Para las personas comunes Tawba consiste en apartarse de los actos innobles. Para los Sufis consiste en apartarse de los defectos del fuero interno. Para la elite entre los Sufis consiste en apartarse de cuanto les distraiga de la contemplación del Secreto.

TAWHID Es la Unicidad absoluta. Todo es Uno, Uno es Todo. No existe más realidad que el Principio Creador, todo lo demás son apariencias de existencia transitoria.

TUMA-NÎNA Es el estado de paz que alcanza el espíritu, liberado de toda inquietud y en confianza plena. Primero a través de la reflexión y el contraste, después por la práctica de la ´Ibadat, y por último en la extinción de “los velos”.

´UBUDÎA Es la docilidad que manifestamos ante la acción transformante de la Dinámica Creadora sobre nosotros.

Decía Abú Alí Ibn Sinâ (Avicena) en su obra titulada “Risâla del pájaro”: “Hay hermanos unidos por un común parentesco divino, amigos que se asemejan a la hermandad celestial, que contemplan las esencias verdaderas con la mirada de la visión interior, que han purificado las entretelas de sus almas de toda sombra de duda; tal sociedad de hermanos sólo puede convocarla el heraldo de la divina vocación. Donde quiera que estén que acojan el presente testamento”.

Hayy Sidi Sa´îd ben Aÿiba al Andalusí, abdú Rabihi

tarikashadilia@hotmail.