La Declaración de Al-Gazali

Categoría: Zawiya

El iman al-Gazali , jurisconsulto, filósofo y sufi , en la introducción a su obra “ Ihya Ulum ad Din , declara su pertenencia al Islam en los siguientes términos ...

Enviado a Islam y alAndalus por los hermanos de Córdoba "Ibn Hazm" http://blogsalam.scoom.com

El iman al-Gazali , jurisconsulto, filósofo y sufi , en la introducción a su obra “ Ihya Ulum ad Din , declara su pertenencia al Islam en los siguientes términos :
 
Al hamdu lillah reconociendo a Allah, iniciador y recreador, Señor del Trono majestuoso y de la fuerza constante, guía de los mejores hombres hacia la senda juiciosa y el camino acertado, quien los a bendecido después de darles el Testimonio de la Unidad, guardando sus conciencias y corazones de las penumbras de la duda y la vacilación, quien los a encauzado haciéndoles seguir a Su Mensajero, el Escogido, e imitar los pasos de los Compañeros, los muy nobles, los venerados.

Allah los sostiene y endereza, y se les muestra en Sí mismo y en sus actos con la belleza de Sus cualidades: solo las percibe el que presta oídos y es testigo.

Allah se les da a conocer como Uno en Su Identidad, y nada comparte con El Su Unicidad, y como singular, no tiene semejante, y como Sostenedor de la existencia, y no tiene contrario.

El es el uno, el antiguo, y no tiene principio, el Eterno, y no tiene comienzo, y Su existencia es continua y no tiene final, permanente y no tiene término , subsistente y no tiene interrupción, constante y no tiene intervalos.

Allah ha sido y es descrito con las cualidades de la Majestad : en El la tenacidad de los tiempos y la extinción de los plazos no cumple consumación alguna ni división, sino que El es Primero y el ultimo, el exteriormente Manifiesto y el interiormente Oculto; y de todas las cosas, El es conocedor.
 
Ininteligibilidad de Allah ( TanÇih ) :
Allah no es un cuerpo dotado de forma, ni una esencia delimitada y mensurable.
El no es equiparable a los cuerpos ni en medida ni divisibilidad, ni es semejante a las esencias , ni es un accidente ni en El hay accidentes .
El no es equiparable a nada existente ni nada existente es equiparable a El ; “ Nada hay semejante a el “ ni El es semejante a nada.
No lo define ninguna valoración, ni los espacios lo contienen ni lo abarca ninguna dirección, ni lo encierra la tierra ni los cielos…
 
El está sobre Su Trono, queriendo decir esto lo que El haya querido significar: su situación sobre el Trono es sin contacto, y no es reposo, ni localización ni determinación ni movimiento. No lo sostiene el Trono, sino que el Trono y sus porteadores están sostenidos por la sutileza de Su Poder y están sometidos a su Puño.
El está por encima del Trono y del cielo, y más allá de las lindes de la tierra : su lejanía de la tierra no lo acerca al cielo ni lo distancia de la tierra: Allah es el de los grados alzados sobre el Trono y el cielo, y es el de los grados alzados sobre la tierra y sus horizontes.

Y con todo, está cerca de cada ser, y está mas cerca del humano que su vena yugular, “y de todo, El es Testigo”. Su proximidad no es equiparable a la proximidad entre los cuerpos, del mismo modo en que su identidad no es equiparable a la esencia de los cuerpos. El no ocupa ningún lugar ni nada ocupa un lugar en El: Allah está por encima de la noción de espacio, del mismo modo que es inaccesible a ser reducido al tiempo, sino que el era antes de crear el tiempo y el espacio y el es ahora como era…
 
La vida y el poder:
Allah está por encima de toda imaginación, y El es el verdaderamente Vivo y Poderoso, el Inflexible, el Reductor . En El no hay incapacidad ni impotencia, ni se apodera de El el sopor ni el sueño, ni está expuesto a la aniquilación ni a la muerte.

El es el señor de los cielos y de la tierra, Su Fuerza es la que mantiene, y Su energía es la que los mueve.
Suya es la Fuerza inmensurable y el Poder infinito, Suyas son la Energía y el Poder Creador, y Suyo es el orden en el universo.
Los cielos son plegados y desplegados por Su diestra y las criaturas están reducidas a Su puño.
Allah está solo al crear y al renovar la creación: a formado las criaturas y a creado sus acciones, y a determinado sus provisiones y sus plazos.
No pasa desapercibido a Su poder el devenir de los acontecimientos, ni son enumerables sus determinaciones ni delimitables sus conocimientos.
 
La ciencia:
En Su Saber abarca a todas las criaturas, y nada sucede en los abismos de la tierra o en lo más elevado de los cielos que escape a Su Conocimiento, Conoce el movimiento de una hormiga negra sobre una roca muda durante la noche oscura. No desatiende el peso de un átomo ni olvida la inmensidad del universo. Percibe el movimiento de las partículas de polvo suspendidas en el aire, y conoce lo secreto y lo que se oculta, y se asoma a los susurros de la conciencia y a los movimientos de la mente, y a lo escondido en la intimidad más reservada.
Y Su Saber es antiguo y eterno que no a dejado de calificarle desde lo eterno de la eternidad, no es el suyo un saber renovado, ni lo acrecientan los acontecimientos.
 
La voluntad:
Allah es incomprensible y sólo sobre El se pueden hacer insinuaciones que estimulen al hombre. ¿Quién puede intuir algo sobre la Voluntad de Allah? : El ha querido  el ser de las criaturas y gobierna cuanto acontece. Nada ocurre en ninguno de los mundos, sea poco o mucho, pequeño o grande, bueno o malo, provechoso o dañino, conciencia o incredulidad, reconocimiento o rechazo, triunfo o ruina, aumento o disminución, nada sucede si no es por Su decisión, El lo determina todo en Su saber y en Su Querer.
Lo que el quiere, es.

No escapa a Su Voluntad el instante de una mirada, ni la idea efímera, ni el latido más tenue.
El es el Iniciador, el Recreador, el de acción constante en la creación.
Nada se opone a su orden ni nada hace posponerse Su decisión.
Aunque se reunieran los hombres, los genios y los ángeles y los demonios para mover o detener un átomo en el mundo sin Su voluntad, serían incapaces.
Su voluntad está establecida en el conjunto de sus cualidades, y por ello es descrito como dotado de voluntad en Su eternidad , queriendo las cosas en sus momentos que ha determinado para nuestra medida.
Su Voluntad es eterna y el acontecimiento se inserta en lo efímero de la experiencia humana: ciertamente Allah es inmenso. Su Voluntad se realiza sin precipitación ni retraso y de acuerdo a Su Ciencia .
Gobierna la creación y su gobierno no es el resultado de ordenación de ideas, ni atiende a la sucesión de los tiempos: por ello un asunto no es incompatible con otro simultaneo . Allah es absolutamente Infinito….

El oído y la vista:
Y de Allah se dice que oye y ve, escucha y percibe.
Nada audible escapa a Su Oído, por imperceptible que sea ni nada visible pasa desapercibido a Su Visión, por insignificante que sea.
No impide Su Oído la distancia ni imposibilita Su Visión la oscuridad.
Ve sin necesidad de pupila ni párpados y oye sin necesidad de conducto auditivo ni orejas; sabe sin necesidad de corazón ni inteligencia, manipula sin necesidad de extremidades y crea sin necesidad de instrumentos, pues sus cualidades no se asemejan a las cualidades de los seres creados, al igual que Su Identidad no se asemeja a las esencias creadas.
 
La palabra:
No hay conceptos que definan a Allah, ni pensamientos que se acerquen a Su Verdad.
Allah habla, ordena, promete y amenaza, con su discurso eterno, antiguo y establecido en Sí mismo, y no se asemeja al discurso creado: no es sonido producido por la filtración del aire o el temblor de los órganos, ni es vibración que resulte de un movimiento de labios o lengua – El Corán, la Torah, el Evangelio y los demás libros revelados a la humanidad son suyos.
El Corán es recitado por las lenguas , contenido en volúmenes, memorizado por los corazones, pero en sí es eterno, antiguo, establecido en la identidad de Allah.

En su realidad el Corán es inseparable , indivisible y no es sonido ni vibración en el aire