ISLAM Y AL-ANDALUS

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VIDAS EJEMPLARES

SA´ID FARAY AL - DUGALI , UN GRANADINO EN MARRUECOS ( M. 987 / 1579 )

La emigración andalusí al Magreb tiene, como es sabido, dos períodos de singular importancia. El primero, motivado por los desplazamientos de población que supone las grandes conquistas cristianas del siglo XIII, ha sido ya en este coloquio, objeto de dos comunicaciones. El segundo , que se produce entorno a la última etapa y definitiva extinción del reino de Granada ( sobre el que ha versado la comunicación precedente ) es aún más considerable y hace que los andalusíes cobren , sobre todo en Marruecos , una importancia de primera plana . Esta emigración de los siglos XV y XVI , así como su relevancia social , cultural y política en las tierras de allende del Estrecho , está aún por estudiar de una manera sistemática .

     Aquí voy a intentar examinar algunos aspectos de esta emigración a través de la trayectoria biográfica de uno de aquellos granadinos , vida ejemplar , arquetípica y por lo tanto única , extraordinariamente ilustrativa de la peripecia de los exiliados , así como de algunos aspectos de lo que su llegada y asentamiento supone en la historia de Marruecos .

     Las fuentes árabes contemporáneas , y en especial los diccionarios biográficos  , aportan datos de un sin número de personajes  y familias de andalusíes , a veces verdaderas dinastías de letrados y hombres de religión en Tetuán , Sasawin , Rabat , Salé , Al - Qasr al - Kabir , Marrakus , pero sobre todo en Fez , en cuya vida intelectual y política desempeñaron un papel de primera importancia . Estas familias, pertenecientes a las clases dirigentes y económicamente acomodadas del Reino de Granada, habían emigrado a lo largo del siglo XV o en los años en torno a 1492. No voy a ocuparme ahora de ninguno de sus miembros. El personaje de que voy a tratar pertenece a la migración que se produce entre la rebelión fallida de 1501 y la guerra de las Alpujarras de 1570, emigración de artesanos , labradores , campesinos y clases bajas urbanas , cuyo desarraigo se hace en las circunstancias más duras y cuya inserción en la sociedad de acogida , es más conflictiva . Entre otras cosas, esta emigración incrementó el potencial bélico de Marruecos e hizo más violenta y más activa la guerra del corso.

     Uno de los campos en que más patente se hace el aporte andalusí a partir de la segunda mitad del siglo XV es, en general, en todo aquello que tiene que ver con la guerra. Por razones esenciales: en primer lugar, porque los superiores conocimientos técnicos militares, desde la estrategia a la fabricación de armas e ingenios, hacen a los andalusíes singularmente competitivos, cuando no únicos e irremplazables. De hecho, importan al Magreb técnicas y tácticas de la Península Ibérica. Y en segundo lugar, por su belicosidad extrema y su gran combatividad fomentadas por el desarraigo, consecuencia de la emigración y por el rencor hacia los habitantes cristianos de la Península Ibérica. Características ambas que el buen conocimiento de las regiones costeras de aquellas y de la lengua castellana, hacían particularmente eficaces. Como sus alienaciones o sus lealtades políticas en la nueva patria no están siempre claras ni en cualquier caso, muy profundamente enraizadas, en más de una ocasión esta eficacia guerra se convirtió en armas de doble filo para los gobernantes magrebíes.

     Las relaciones de los andalusíes con la guerra pueden dividirse en dos apartados por otra parte y como tendremos ocasión de ver, entretejidos:

     1.- Actividades espontáneas o fuera del control del estado aunque con autorización más o menos tácita de éste. Desde sus asentamientos,  geográficamente situados en lugares de la costa Norte, o cercanos a ellas, los andalusíes se defienden de los ataques de las tribus árabes locales al tiempo que hostigan de manera sistemática las cercanas plazas castellanas o portuguesas. El caso bien conocido de al - Mandari , que solicitó permiso al sultán Wattasí de Fez para fortificar Tetuán , entonces medio despoblado y derruido , se repite en una infinidad de lugares menores . Baste como ejemplo Tazuta , cercano a Melilla , donde según Mármol , “ un moro Andaluz de los que se pasaron del reino de Granada la pidió al rey de Fez y la reedificó y pobló de moros andaluces que avía llegado consido y desde allí hazia siempre guerra a los christianos de Melilla y de Caçaça “ o de Azgán , “ sierra en la provincia de Cuzt “ repoblada y hecha fuerte por “ Andaluzes , gente bellicosa , y tienen más de seys mil hombres de pelea y algunos cavallos y vallesteros y escopeteros de a pie “ , noticias semejantes se tienen de Targa , en la costa cercana a Safsawin , de Camis Metgara “ a cinco leguas de Fez “ , de Sofroy en Cuzt , etc. Recientes prospecciones arqueológicas en la costa Norte de Marruecos y en torno a una serie de torres y fortificaciones costeras entre Safsawin , Wadi Law y Abu Ahmad , parecen indicar que tales torres fueron construidas por andalusíes imitando la concepción y la construcción del sistema de vigilancia del reino de Granada .

     También en la costa atlántica había andalusíes asentados y las crónicas portuguesas recogen múltiples episodios menores, en torno a Arcila y Larache, de ataques de granadinos y andaluces, entregados, por su cuenta y riesgo a su pequeña guerra de desgaste y hostigamiento continuo.

     El fenómeno no es exclusivo de Marruecos, como prueban las fuentes y documentos castellanos es el más representativo y creo que es ilustrativo citar el texto de Mármol a su respecto, que le convierte en un ejemplo arquetípico. Sargel :

     “ Estuvo más de trezientos años despoblada hasta que aviendo ganado el Catholico rey don Hernando la ciudad de Granada en el principio del año del señor mil y cuatro cientos y noventa y dos , se passaron muchos de los Moros que vivian en aquel reyno de Berbería y la començaron algunos dellos a poblar reparando solamente el castillo y aquella parte de casas que hallaron más commodas para su vivienda y de dia en dia se aydo poblando todo aquel llano de Mudéjares , Andaluzes y Tagarinos , hombres ingeniosos y valientes que tienen muchas y muy buenas tierras de labrar y grandes pagos de olivares y viñas dentro de los muros antiguos y an puesto cantidad de moreras para la cría de la seda que es su principal grangeria por que la tierra es muy buena para ella y se an hecho más de cinco mil casa donde ay de ordinario más de mil escopeteros y vallesteros de los vezinos “ .

     Todas las fuentes que recogen noticias acerca de los lugares de andalusíes ponen de manifiesto, tanto su belicosidad y su defensa de la costa como su decidida vocación agrícola, principalmente la horticultura y el cultivo de árboles frutales, del olivo del cual extraen aceite, caña de azúcar, cáñamo, lino, pero sobre todo seda. Todo ello, pues, dentro de la más fiel tradición granadina. También hacen relación constante a repoblación de lugares despoblados y semiderruidos y a su necesidad de defenderse de las tribus locales. Conviene situar estas noticias en su contexto para hacerse cargo del alcance que pueden tener estos datos. En la primera mitad del siglo XVI el litoral marroquí estaba prácticamente bloqueado por la ocupación castellana y portuguesa y asolado por las continuas expediciones y entradas que los cristianos realizaban tanto desde sus plazas como desde la propia Península. Este factor redunda sobre las pestes (la más famosa y devastadora de las cuales tuvo lugar en torno a 1521) y una serie de Sequías en producir una tremenda despoblación en todo el Norte de Marruecos, con el consiguiente abandono de amplias zonas agrícolas y la intensificación del nomadismo más o menos depredador. El aporte andalusí es pues, en todos estos sentidos (repoblación, defensa de la costa, recuperación de zonas agrícolas) el único que contrapesa un balance devastadoramente negativo.

     Pero además de guardar la costa de ataques cristianos y de hostigar fronteras y presidios, los andalusíes se dedican al corso. Tanto por deseo de lucro , ya que el corso es una actividad cuasicomercial universalmente practicada en el Mediterráneo , como por practicar la guerra santa en contra de los cristianos de la Península Ibérica , contra los que guardan resentimiento y deseos de venganza . Pero sobre todo y en el periodo que nos interesa, esta actividad corsaria obedece también a la necesidad de organizar el transporte clandestino de mudéjares y moriscos a tierras norteafricanas.

     Hay que recordar que desde los primeros tiempos de la conquista, los castellanos habían autorizado la marcha legal de la población vencida, previo pago de unos derechos de salida y tránsito que solo las clases pudientes podían satisfacer. Para el resto, esto gravámenes y una serie de presiones indirectas por parte de los vencedores hacían que la emigración resultase ilusoria. El tráfico clandestino se generalizará a partir de 1500 y es particularmente intenso en torno a los años 1570-73.

     En cualquier caso, está suficientemente demostrado (y es uno de sus aspectos más conocidos) el incremento que supusieron y la virulencia que inyectaron en la guerra del corso, dirigida sobre todo contra naves y contra costas españolas. Estudios recientes han puesto de manifiesto los efectos que el acoso constante de los piratas tuvo sobre algunas regiones españolas.

     2.- Los andalusíes participan además en la: “ guerra oficial “ llevada a cabo por el Estado , tanto integrando cuerpos del ejército regular como dedicándose a la fabricación de armas e ingenios de guerra .

     Existen menciones de cuerpos de ejercito integrados por soldados andalusíes desde la época mariní , principalmente ballesteros , que pasaron a ser arcabuceros y artilleros en tiempos wattasíes . Muhammad al - Sayj, el primer sultán sa´dí, emprendió una serie de esfuerzos para mejorar y modernizar el ejército, entre los cuales se incluía el alquiler de hombres de infantería que supieran usar armas de fuego. Esta infantería era en su mayoría andalusí. Pero es su hijo Abd ´Allah el que recurre por primera vez al reclutamiento sistemático de andalusíes emigrados , con los que formó un poderoso yays al-nar al que me referiré más abajo .

     No sólo la artillería y la arcabucería pasa a estar en manos de los andalusíes. Desde el siglo XIII la técnica del sitio es especialidad andalusí) , así como la fabricación de ingenio de guerra . Los diccionarios biográficos recogen ejemplos como el de Muhammad ibn Áli al-Hayy al-Isbili , un mudéjar de la ciudad de Sevilla instalado en Fez , experto en ingeniería ( hiyal  al - hidasa ) especializado en instrumentos y mecanismos de guerra para transporte y levantamiento de cuerpos pesados . Fundó la dar al - sina´a de Salé en tiempos de Ya ´qub al - Mansur al - Marini y murió en 714. Y para el sitio de Tremecén el sultán mariní recibió refuerzos de arqueros y ballesteros de Granada “habituados a los trabajos del asedio “.

     En tiempos de Leo Africano, y también en los de Mármol, la fabricación en Fez, de ballestas y espadas estaba en manos de granadinos, que eran por otra parte los que monopolizaban la Atarazana donde se fabricaba la pólvora y la artillería . Hasta el último cuarto de siglo XVI el monopolio andalusí de la artillería (tanto en fabricación como en cuerpos de ejército) en Marruecos, parece haber sido absoluto. La afirmación puede hacerse extensible a otros lugares del Magreb, y en especial, a Argel.

     Este es el contexto en el que, se mueve el personaje en torno al cual gira nuestra comunicación. Se llamaba Sa´id ibn Faray al - Dugali, y de él se recogen noticias o briznas de noticias en fuentes árabes contemporáneas, pero también castellanas, portuguesas y judeo-marroquíes.

     A pesar de lo escuetas y dispersas que son tales noticias , acaban dibujando la personalidad de un soldado de fortuna singularmente emprendedor , hábil y ambicioso y su accidental trayectoria vital desde emigrante anónimo , guerrillero y corsario a poderoso y rico alto mando del ejército regular marroquí con gran capacidad de influencia junto al soberano . Poco embarazado por escrúpulos ni lealtades personales o políticas, debió pensar que su poder sobre los destinos del país era suficiente como para intentar un golpe de estado nada menos que en contra de Ahmad al - Mansur .

     No es el tipo de personaje en el que se complacen las crónicas oficiales dinásticas ni mucho menos los diccionarios biográficos, y sin embargo, ninguna fuente contemporánea que puede evitar mencionarlo. Si su vida es ejemplar, y por lo tanto excepcional en lo que a la emigración granadina en Marruecos se refiere, resulta singularmente a tono con las vidas de no pocos andaluces, anónimos o no, del siglo XVI.

     Según Luis de Herrera era de Motril, según Mármol, era de Órgiva . Al - Fistali afirma que había nacido en N.tis (?), una alquería en las montañas de la región de Granada. Según este mismo autor, cuando la toma de Granada, los abuelos de al - Dugali fueron de aquellos que prefirieron permanecer en su patria sufriendo el dominio cristiano, antes que emigrar a tierras islámicas. Fue el propio Sa´id el que emigró, acompañado por su hermano Ahmad, en fecha que al - Fistali no especifica, pero que desde luego fue muy anterior a la rebelión de las Alpujarras . De este hermano Ahmad no vuelve a saberse más, aunque luego aparece un sobrino Muhammad que quizá fuera su hijo. Ambos hermanos se instalaron en Tetuán donde “eran marinos “según al - zayyani o “ se dedicaban a viajar por el mar “ según al - Fistali eufemismos evidentes para señalar la piratería , dedicación inicial que queda demostrada por datos posteriores , a los que aludiré más adelante . En cualquier caso, en un momento dado al - Dugali conoció a un alto personaje de la corte del sultán Abd ´Allah el - Galib , del que no sabemos más que el nombre , Abu Áli al - Hasan ibn Abi Bakr , y fue su huésped en Fez . Según al - Fistali y al - Zayyani , este personaje inspiró al sultán la idea de reunir un ejército regular de andalusíes bajo las ordenes de Al - Dugali .

     En 907 / 1562-63 al - Dugali “recibió orden de actuar, recorrió los asentamientos de los andalusíes en Marruecos , los reunió de grado o de fuerza , inscribió 14.000 en el registro de paga y los transportó a Marrakus “. Allí organizó bajo su mando un nutrido yays min al - nar , y el soberano les concedió iqta´at en el lado occidental de su vega ( la de Marrakus ) , donde sembraron los campos y crearon huertos , unos con árboles y otros sin árboles , estado de cosas que continúa hoy en día , con lo cual se apaciguó su nostalgia ( la de los andalusíes ) por su patria “ . El Barrio que crearon en Marrakus y en el que se asentaron recibió el nombre de Riyad al - Zaytun .

     Mármol proporciona unas noticias bien similares a las de al - Zayyani  y al - Fistali . En su descripción de la ciudad de Marrakus dice “… Dos lenguas al Levante desta ciudad passa el rio de Tancift  , que riega toda aquella comarca , y de poco tiempo a esta parte el Xerife Abdala a traydo un gran golpe de agua que viene desde la sierra de Agmet hasta Marruecos sobre la tierra , con la qual muelen más de cincuenta molinos repartidos a trechos por la ribera hasta llegar a los muros de la ciudad y se riegan muchas huertas que han hecho los moros Andaluzes que passaron de Orgiva y de Tavernas y de otros lugares del Reyno de Granada . A  estos moros da el Xarife repartimientos de tierras en los términos desta ciudad y acostamiento ordinario como a soldados y de alli van a Salé y con las fustas que de ordinario ay en aquel rio viene a correr la costa de España. Y tiene por alcayde un moro Andaluz llamado Dogali (que quiere decir tramposo) y de nombre propio Ludey , los quales moran en Marruecos en un barrio que está junto a la alcaçava llamado Arriat Zaytun que ahora llaman Orgiva la Nueva porque los primeros pobladores del fueron de aquella villa “ .

     En otras fuentes árabes contemporáneas se encuentran noticias más someras, aunque coincidentes. Por ejemplo, la Crónica anónima de la dinastía sa´dj, cuyo autor, en general contrario a los sa´dies , tiene palabras de gran dureza hacia Abd ´Allah por su actuación respecto a los rebeldes granadinos y por sus buenas relaciones con la corona castellana . Según su autor , el sultán Abd ´Allah , después de haber animado a los musulmanes granadinos , con cuyas cabezas estaba en contacto , a la rebelión , prometiéndoles su apoyo , no sólo no cumplió su palabra , sino que: “ estableció correspondencia con los cristianos y convino con ellos que saldrían los andalusíes ( ahl al - Andalus ) hacia las regiones del Magreb y él establecería poblaciones para ellos en las costas y en las dos ciudades de Fez y Marrakus , donde luego formó con ellos un enorme cuerpo de ejército ( yays ) , lo cual redundó en su beneficio y contribuyó a la paz de su reinado “ . El cronista anónimo insiste en los beneficios reportados por estos andalusíes y en la dureza de tratamiento impuesta por Abd ´ Allah:  “ Reclutó un ejército de la gente de al - Andalus , aquellos que habían huido del infiel por causa de su religión , y les impuso penosos servicios y reunió de entre ellos un ejército enorme para utilizarlos . Se fortaleció por medio de ellos y por su causa fue pacifico su reinado “. La inquina contra Abd ´ Allah y contra sus imposiciones militares sobre la población andalusí parece representar un punto de vista de al menos un sector de ésta. Otras fuentes abundan en el mismo sentido.

     Respecto a la actuación de al - Dugali , al - Zayyani continúa : “ los notables andalusíes y las principales familias le detestaban porque les hacía servir en la milicia y lo execraban porque les forzaba a llevar armas de fuego y les imponía jefes que no eran de su agrado “ . La noticia es bien interesante. Las familias de notables, de hombres de leyes , de buena posición , habían sido las primeras en exiliarse , y por tanto , las que más tiempo llevaban asentadas en Marruecos . Es lógico que no fuera de su agrado el verse a las órdenes de estos recién llegados, hábiles y ambiciosos soldados de fortuna.

     También según Mármol, al - Dugali se encuentra en los orígenes de la piratería de Salé . En la descripción de esta villa añade: “Después que un morisco del reyno de Granada llamado Dogueili , natural de Orgiva , passo en aquellas partes , se arman allí fustas con que los Moros hacen daño en tierra de christianos “.

     El número de 14.000 andaluces registrados que recoge al - Zayyani parece, en principio , muy elevado . Y más si tenemos en cuenta que estos andalusíes tenían familias. Aunque la fuente es fiable , ya que al - Zayyani tenía acceso ( y demuestra haber hecho uso ) a los archivos del Majzen sa´dí , durante el reinado de Abd ´Allah y los subsiguientes , las noticias que tenemos se refieren a actuaciones concretas de cuerpos de  ejercito integrados por andalusíes cuyo número parece oscilar alrededor de los 5000 . Sobre ello volveré más adelante. El propio al - Dugali aparece a la cabeza de unos 2.000 soldados de artillería, un cuerpo de “élite “que estará presente en todos los acontecimientos importantes del período.

     La primera actuación de este cuerpo de ejército de que tenemos noticias está relacionada con la toma de Tetuán por el sultán Abd ´ Allah en 1567/975 aprovechando las luchas contra los descendientes de al - Mandari y los surafa ´ Banu Rasid que dividían la ciudad . En Mármol se puede encontrar una relación pormenorizada de estas rivalidades y su desenlace . Aprovechando la ausencia de Hascen , alcaide de la ciudad , “ Cidi Hamu , cabeça del vando contrario , entró dentro y mató a todos los del linage de Bu Ali y se alço con ella . Lo qual sabido por el xerife rey de Fez envió luego un alcayde llamado Ben Halifa con mil de a cavallo y al - Dogueyli se fue a Marruecos donde estava a la sazón el xerife Abdala y así se acabó el señorío y el linage del Almandari “. Linaje, por cierto, también de andaluces granadinos como es bien conocido .

     La segunda noticia, que únicamente he encontrado en al - Fistali, es su participación en el intento de rebelión del príncipe  al - Nasir contra su padre, el sultán Abd´Allah . Debió entonces pasar desapercibida, pues no afectó a su posición, cada vez más encuadrada e influyente. La noticia, como demuestran los acontecimientos posteriores, es verosímil, o al menos indicativa de la inquietud y ambición del personaje que nos ocupa.

     Son ahora las fuentes documentales españolas las que proporcionan noticias inmediatamente posteriores de la trayectoria de al - Dugali. Confirmando la noticia de Mármol antes citada de que ejercía la piratería desde Salé, sabemos por fuentes canarias que le llaman Dogalí “el Turquillo “que a principio de septiembre de 1571 tenía preparadas y dispuestas en Salé siete galeras con 400 hombres de desembarco para atacar las islas Canarias. Con ellas llegó a Arrecife el 21 de ese mismo mes y se apoderó de la violla, que no pudo oponer resistencia, la saqueó y la incendió. Luego se dedicó a correr la isla que quedó totalmente a su merced, pues la guarnición cristiana permaneció encerrada en la fortaleza de Guanapay sin atreverse a salir. Al - Dugali y los suyos permanecieron dueños de la isla de Lanzarote hasta el 7 de octubre, en que se embarcaron con el producto del saqueo y 115 cautivos. La isla quedó destruida y despoblada.

     Pero es en el Archivo General de Simancas donde más documentación puede encontrarse respecto al personaje. Entre los años 1572 y 1575, raro es el informe, carta o “aviso de Berbería “que no hace mención a sus movimientos. Esta “popularidad “de al - Dugali previene de un ataque que éste dirigió a las costas españolas, desde Tetuán esta vez, en 1573, que culminó con el saqueo de Cuevas de Almanzora y el cautiverio de buena parte de su población. El episodio tuvo una singular repercusión, mayor que la toma de Lanzarote dos años antes, ya que se manifiesta en la abundancia de documentación conservada.

     El primero de estos documentos es de 1572, muy poco posterior a la terminación de la Guerra de la Alpujarras y en él Pedro de Deza informa a la Corte de los preparativos que, según ha tenido noticias, al - Dugali lleva a cabo en Tetuán para atacar las costas españolas. Días antes, al - Dugali había cautivado cerca de Cádiz dos naves, de la ruta de Indias “con mucho oro hilado, muchos doblones, muchas perlas “… El 24 de noviembre de 1573, los habitantes de Almuñécar señalan la presencia de 23 naves, las que se sabía partidas de Tetuán. Arribaron la noche del 27 al 28 a Mesa Roldán , uno de los lugares más desiertos de la costa de Almería , desembarcando de 400 a 800 hombres , según los documentos , que pasaron por los pueblos de Teresa , Cabrera y Bedar , llegando a Cuevas de Almanzora el mismo 28 de noviembre , localidad que saquearon concienzudamente . Al ataque respondió una formación de 40 caballeros y 250 hombres de a pie y fue derrotada e incapaz de impedir que al - Dugali y sus hombres se embarcaran y alcanzaran Tetuán con el producto del saqueo y con cerca de 250 cautivos en su mayoría mujeres y niños . La audacia y amplitud de la operación, realizada casi con total impunidad (parece que al - Dugali perdió un máximo de 14 hombres) , causó consternación y tuvo una repercusión amplísima . La alarma y el sentimiento de indefensión fue tal que un buen número de repobladores prefirió volverse a su lugar de origen. El hecho de que entre los cautivos fuera tan elevado el número de mujeres y niños influyó también de manera sentimental en el eco del suceso por otra parte demasiado cercano al fin de la guerra de las Alpujarras como para pensar en su intención de represalia ejemplar por parte de un sector de la emigración granadina tan pendiente de la suerte de aquellos compatriotas que habían permanecido en la Península.

     Por otra parte , es digno de reseñarse que una de las versiones de lo ocurrido explicaba el éxito de la operación por la complicidad de los moriscos que en calidad de seises habían permanecido en los lugares , y esta misma versión afirma que además de los cautivos , con Dugali partieron , voluntariamente 40 moriscos . En cualquier caso, la Corona emprendió una negociación larguísima y sumamente laboriosa por intentar rescatar los cautivos: las autoridades españolas se dirigían directamente al Jerife Abd ´Allah , pero tenían un corresponsal e informador en la figura de Diego de Palma , un comerciante español instalado en Tetuán quien a su vez tenía relación constante con al - Dugali . Este Diego de Palma, rescatador de cautivos, comerciante e informador de cosas de Berbería era también granadino y parece haber sido buen amigo de al - Dugali.

Por estos mismos años fue sospechoso de practicar el espionaje en favor de Marruecos y se consideró prudente llamarlo a la Península.

     Por parte musulmana es el propio al - Dugali quien prácticamente lleva las negociaciones y en Simancas se recogen referencias a cartas suyas dirigidas a Pedro de Deza . En particular contamos con el original de una fechada en Tetuán a 11 de diciembre de 1573, en castellano, firmada por “el alcayde Dogaly “ , y se llamada con un sello en árabe , documento sumamente interesante . Al - Dugali comienza por decirla a Deza V. SD. Sepa que en la guerra, guerra y en la paz, obligados somos los moros a hazer la guerra a cristianos y los cristianos a moros…” haciendo sin duda referencia a la situación oficial entre Abd ´Allah y Felipe II de paz y buen entendimiento que, como es evidente , a al - Dugali no le parecía óbice para mantener la beligerancia . Afirma también que “todos los cautivos que yo tomo, el Rey mi señor me da licencia para podellos rescatar “. Escribe de la suerte de las mujeres y los niños por el cautivados y que han sido trasladados a Marrakus , en términos cuyo objetivo es mover a compasión como modo de impulsar celebridad y lato precio al pago de los rescates . Pero las negociaciones iban a implicarse con la muerte, en noviembre de 1574, del jerife Abd ´Allah y en virtud de los acontecimientos de que voy a ocuparme más abajo. No parece que nunca llegaran a buen término. Son en cualquier caso, muy significativas de la complejidad y ambigüedad en estos años de las relaciones de la Corona Castellana con Marruecos y del limitado alcance de los tratados de paz y alianza entre los soberanos. Igualmente complejas y ambiguas son las actuaciones personales y casos como el de Diego de Palma son indicativo de lo borroso de las lealtades y de los campos a los que pertenecían aquéllos obligados a vivir en perpetua: frontera “.

     Desde febrero del 1574 a julio del mismo año, no dejan de recibirse noticias de Berbería dando cuenta de los movimientos de al - Dugali, que ha mandado a prestar 30 navíos en Tetuán, que habrán de echar a tierra unos dos mil escopeteros andaluces. En mayo , sin embargo , estaba en Fez con el nuevo jerife . En julio vuelve a cundir la alarma pues se dice que es la luna de Agosto la fecha que al - Dugali tiene fijada para una nueva salida , “ saldrá con más de 30 navíos al Cabo de Gata y que su destino principal es dar en Almería y Adra donde dize que ha de poner su bandera “ . Los informadores de Berbería recomiendan, en vista de los preparativos “que ocho leguas la tierra adentro no quede mujer ni criatura “.

      Pero otros acontecimientos más importantes se estaban fraguando en el interior de Marruecos que había de desviar la atención y el interés de al - Dugali de las costas de la Península, para hacerle participar y tomar partido en los problemas sucesorios de su nuevo país.

     Como es bien sabido, Abd ´Allah había ascendido al trono a la muerte de su padre Muhammad al - Sayj en 1557 , e inmediatamente había hecho ejecutar a sus hermanos y sobrinos para evitar problemas sucesorios . No pudo, sin embargo acabar con todos . En Argel se refugió su hermano Abd  al - Mlik al - Mu´tasim acompañado por otro hermano, el más joven de la familia , llamado Ahmad , el futuro al - Mansur . Ambos pasaron el reinado de Abd ´Allah entre Argel y Constantinopla, buscando ayuda para acceder al trono de Marruecos.

     A la muerte de Abd ´Allah subió al trono su hijo Muhammad al - Mutawakkil. Poco después, a finales del año 1575 Abd al - Malik y Ahmad partían de Argel con un ejército turco para reivindicar los derechos sucesorios del primero de los hermanos. En marzo de 1576 se encontraron con el ejército de su sobrino en tierra de los Banu Waritin cerca de Fez. Allí tuvo lugar una batalla de singular repercusión en que al - Dugali tuvo un protagonismo absoluto. Su papel en esta batalla es la que justifica su mención , siempre peyorativa ., en todo tipo de fuentes . La batalla entre  Abd al - Malik y Muhammad al - Mutawakkil se entabló en al - Rukh el 17 de marzo y desde el comienzo de la jornada quedó claro cuál iba a ser el resultado , ya que inesperadamente al - Dugali se pasó al bando de Abd al - Malik con sus 2.000 escopeteros andalusíes , las únicas tropas artillería con que el sultán Muhammad contaba . Como he dicho , todas las fuentes contemporáneas , árabes , judías y cristianas resaltaban este hecho y en torno a él mencionan de manera más o menos larga a nuestro personaje , concordando en señalar que fue esta defección de al - Dugali la que decidió la batalla en favor de Abd al - Malik y en última instancia , su forma de poder .

     Abd al - Malik había reclutado partidarios en Marruecos antes de su expedición y parece ser que su propaganda había sido especialmente eficaz en medios andalusíes. Por otra parte la política de acercamiento a Felipe II del sultán Abd ´Allah , así como su negativa a ayudar a los rebeldes de la Alpujarras ( negativa que de las fuentes árabes recogen ) , debió enajenarle a buena parte de la población andalusí . En particular , la Crónica anónima de la dinastía sa ´sí expone : “ Había en el ejército ( de Muhammad ) mil ochocientos de la gente de al - Andalus , cuyas cabezas habían estado en correspondencia con Mawlay  Abd al -Malik para que este gobernara sobre ellos , ya que odiaban a Mawlay Abd ´Allah  y a su hijo Mawlay Muhammad por la falsedad con que aquel había actuado con ellos al ponerse de acuerdo en rebelarse contra los cristianos cuando luego les había traicionado . La enemiga y el odio hacia ellos por esta causa estaba en sus corazones en espera de una ocasión en contra de él o de su hijo “.

     Abd al - Malik , además , había luchado contra los españoles distinguiéndose en la Goleta y en Túnez , y venía apoyado por un ejercito turco y es bien sabido que , antes y después de su emigración , los andalusíes veían en el Turco su representante último , su bastión y esperanza de salvación , y en diversos momentos de su historia en el Norte de Africa pusieron su lealtad de parte de Istambul . Probablemente, además, al - Dugali pensaría que le sería más propicio un sultán que le debiera el trono , y así pareció que iba a ser  en principio.

     Durante el reinado de Abd al - Malik , los andalusíes continuaron desempeñando en el ejército un papel de primera importancia . Según una crónica anónima portuguesa contemporánea.

     Según al - Zayyani (y al - Fistali del cual proceden algunos de los datos) , Abd al - Mlik agrupó a los soldados en cuerpos de ejercito según su origen : en primer lugar , un cuerpo de renegados y turcos , entre los cuales tomaba aquéllos que estaban a su servicio en palacio y su guardia personal . A continuación el cuerpo de los andalusíes de Fez y de Marrakus , en número de 14.000 , y cerca de ellos los Zuwawa ( azuagos de las crónicas castellanas y portuguesas ) y otros bereberes que habían venido con él , procedentes del Magreb medio . A éstos se les designaba con el nombre de al - a´yam . Luego los árabes del Este (al - isaba al - saraqa ) , Yusam , Banu Amir , etc. Tanto los Zuwawa como las tropas del este fueron entrenados y adiestrados en el uso de la artillería, con lo cual entre ellos y los andalusíes surgió una rivalidad irreconciliable. Los Banu Malik y Jult se agrupaban en tropas de árabes del Oeste. Tanto unos como otros (del Este y del Oeste ) , en número de 5.000 cada uno . Otros 5.000 sumaban los reclutados entre las tribus del Hawz, gentes que desde tiempo de su padre habían estado al servicio de la dinastía . Un ejército, de unos 25.000 a 30.000 hombres, de los cuales los andalusíes, si estos datos son ciertos, alcanzarían más de la mitad . Lo que dice Mármol parece apoyar la información de al - Zayyani. Literalmente: “La gente de Fez po la mayor parte son todos escopeteros y vallesteros de a pie y quando ay alarde general se juntan treynta mil tiradores y más , de los quales la mejor gente de guerra son Mudéjares y Andaluzes … “ .

     Pero volvemos a al - Dugali , basa o pachá ahora según la reorganización del ejercito a la turca hecha por Abd al - Malik , persona a quien sabemos muy cercana al soberano “ en quem o Xarife muito confiava “ . Hay documentos que demuestran que el sultán seguía efectivamente, los consejos de este último .

     Los primeros meses del reinado de Abd al - Malik transcurren ocupados en luchas contra Muhammad, refugiado en el Atlas con sus partidarios, pero no totalmente derrotado, contra los bereberes insumisos que se negaban a pagar garramas. En ambas empresas encontramos destacada la participación de al - Dugali y sus escopeteros andalusíes.

     Después de la entrada de Abd al - Malik en Marrakus en julio de 1576, Muhammad se refugia en el Atlas buscando la ayuda de los morabitun de la Yazuliyya , la orden que tanto apoyo había prestado a los Sa ´díes en sus comienzos , y de las tribus bereberes insumisas . Con su ayuda comienza a rehacerse en el Sus y Drá , y al - Malik se ve obligado a poner en manos de Ahmad la organización de la ofensiva final . Pero Ahmad es cercado en Tarudant, aprieto del que sale con ayuda de al - Dugali al que el sultán envía con sus escopeteros. Juntos, Ahmad y al - Dugali persiguen a Muhammad y le derrotan varias veces , incluso en el corazón de Is sierra donde este último se había refugiado .

     Al - Fistali y al - Zayyani afirman que Ahmad, que estan en contacto había estado con al - Dugali en los últimos meses , tenía la sospecha de que los andalusíes estaban dispuestos a traicionarle . Por eso y de acuerdo con su hermano, decide dejar en el Sus a otros alcaides andalusíes vigilados por su propio hijo Muhammad al - Sayj y por las tropas árabes Saraqa . “Todas estas preocupaciones se tomaron para impedir que las tropas andaluzas se pasaran de bando y abandonaran el yihad , como había pasado en al - Rukn .

     Abd al - Malik , como es sabido , muere en la batalla de Alcázar . La mayor parte de las fuentes concuerdan en que murió envenenado. La primera (cronológicamente) fuente árabe en afirmar este hecho es la Durra de Ibn al - Qadi , que culpa a Riwan al - Ily ( un renegado de origen portugués ) , y es seguido por la mayor aparte de los historiadores árabes posteriores . También las fuentes cristianas afirman que Abd al - Malik fue envenenado y al menos dos , una castellana y otra portuguesa , afirman que el responsable fue al - Dugali “ Que el Mameluco … le fue dada ponzoña , según fama , por el Alcaide de Guali , que pretendía alzarse por el rey , y aunque , se sospecho la traición y fueron castigados algunos Alcaides , el de Guali quedo sin castigo , o por que del todo no se descubrió o por no atreverse Muley Maluco en tal tiempo , por que tenía el Alcalde los más de los soldados de su bando … “ .

      Sea cual fuere , estos datos indican que existía un clima de fuertes sospechas acerca de la lealtad y de las ambiciones personales de al - Dugali .

     Al - fistali indica que tanto al - Dugali como oros alcaides andalusíes , consideraba que Abd al - Malik les debía el reino y que , aunque habían alcanzado una posición destacada , su ambición no se sentía satisfecha . Como hemos visto, desde el acceso de Abd  al - Malik al trono al - Dugali había pasado la mayor parte del tiempo guerreando ( con éxito ) en el Sus , alejado de las corte de los círculos de poder y además el sultán había formado otros cuerpos de artillería no andalusíes que le restaban preeminencias . No cabe duda de que se sentía defraudado, hasta el punto de intentar una última aventura verdaderamente ambiciosa: un golpe de estado contra Ahmad al - Mansur que tuvo lugar inmediatamente después de la batalla de Alcazarquivir . De este intento de rebelión, protagonizado por al - Dugali y otros alcaides andalusíes, me ha ocupado ya más detenidamente en otro trabajo y aquí no haré sino recordar brevemente la participación de al - Dugali en el episodio .

     Las fuentes árabes concuerdan a considerar a al - Dugali el fermento de la rebelión y hacen el siguiente relato de los acontecimientos: cuan Ahmad al - Mansur accede al trono, las tropas que había dejado en el Sus y en el Drá se reúnen en Marrakus , en su camino hacia Fez para prestar juramento al nuevo sultán . Esta conjunción de tropas impide a al - Dugali apoderarse en este momento de la ciudad de Marrakus , como había planeado , y se ve obligado a fingir y acudir a Fez junto con el resto de las tropas . Bernardo de Cruz añade (dentro de un relato en general coincidente con el de las fuentes árabes) que el alcaide Ridwan al - Ily , enterado de la conjura y de los designios de al - Dugali , escribió desde Marrakus una carta en castellano a Muhammad Tabá , otro alcaide andaluz cercano al Xarife . Tabá no entendió la carta y se la dio para que la tradujese un cautivo portugués, de quien Bernardo de Cruz obtuvo la información. De esta manera, afirma el historiador portugués , tuvo noticias Ahmad de una conjura , que venía tramándose desde los últimos tiempos del reinado de Abd Al - Malik .

     Una vez hecho su juramento de obediencia, Al - Dugali pide permiso a Ahmad para ausentarse de Fez , afirmando estar enfermo a causa del clima de esta ciudad y deseoso de partir hacia Salé , cuyo gobierno le había encomendado Abd al - Malik . Ahmad le da largas y le dice que es necesario en la corte. Según Bernardo de Cruz, la enfermedad de al - Dugali se debía a que Ahmad la había mandado dar veneno y el deseo de al - Dugali de irse de Fez , a que había sospechado las causas de su enfermedad . Según las fuentes árabes, al - Dugali partió por fin sin autorización y de manera clandestina con sus hombres, bagajes y familias. Ahmad ordena que se les persiga y le traigan las cabezas de al - Dugali y de su sobrino Muhammad. Envía para esta misión a los alcaides de los otros yays al - nar ( zuwawa y saraqa ) al - Mansur los escogió debido a la hostilidad que había entre ellos y los andalusíes , que hacía imposible el establecimiento de ningún tipo de contacto o convivencia .

     Este dato es significativo de la habilidad, de la que luego daría más muestras Ahmad al - Mansur , para explorar en su beneficio las rivalidades de su ejercito .Indica también que la creación de otras tropas de artillería que quitaban la exclusiva a las andaluzas era uno más de los motivos de descontento de éstas . Las tropas de al - Mansur sorprendieron a al - Dugali y su sobrino en Dahr al - Zawiya , cerca de Ra´s al - Má ; cortaron la cabeza de ambos y confiscaron su dinero , sus equipajes y sus armas . Había 60.000 dinares de oro y tesoros , que fueron entregados a Ahmad al - Mansur . Es la ambición económica la comenta al - Fistali como móvil del supuesto intento de golpe de estado, y las disputas entre Ahmad y los alcaides andalusíes habrían comenzado en torno al reparto del botín y del producto de los rescates de la batalla de Alcazarquivir .

     Cabe también pensar que el intento de golpe de estado no fuera sino el pretexto de Ahmad. Eran los andalusíes tantos y tan influyentes bajo Abd al - Malik que como dice la crónica portuguesa “ comme ils etaient tres nombreux , ils se livraient a tant d´insolences que le chérif Ahmed decida qu´ils seraient ler premieres sur quí se manifesterai son autorité absolue “ .