LOS MORISCOS DE CANTORIA (ALMERÍA)

Categoría: Historia de Al-Andalus

(Primera parte). La documentación sobre el estado de Cantoria durante el siglo XVII es escasa. Las fuentes se refieren a toda la provincia de Almería en general pero no hay ningún dato referido específicamente a la villa de Cantoria.

 


 

Por el contrario, tenemos gran cantidad de fuentes de información sobre los siglos XVI y XVIII. Por ello comenzaremos nuestro trabajo refiriéndonos al siglo XVI y a continuación al estado general de le provincia de Almería durante el siglo XVII. Después pasaremos directamente al siglo XVIII, época de la que tenemos documentación más que suficiente.

Refiriéndonos a Cantoria en concreto, tomaremos como base los datos de finales del XVI y constataremos la gran evolución que se observa a principios del XVIII en todos los sentidos.

La situación a finales del siglo XVI

Los Moriscos

Los moriscos eran los descendientes de aquellos musulmanes que no abandonaron el territorio ocupado de lo que había sido Al-andalus . Estos habían poblado el Reino de Granada en gran número. Formaban una parte de la población tan grande que, como veremos, tras la expulsión la zona quedó prácticamente despoblada. Durante el siglo XVI la población del Reino de Granada era morisca en su mayor parte. Tanto los medios de producción como las artes acusarán, por tanto, una notable influencia morisca durante este período.

Despoblación y repoblación.

Tras la expulsión se vio cuáles eran las terribles consecuencias sobrevenidas. La despoblación masiva y el abandono de tierras hicieron que la repoblación y la administración de los bienes moriscos fueran la mayor preocupación del estado. Por ello el rey Felipe II ordenó que todos los bienes moriscos pasaran a la hacienda real para ser redistribuidos con posterioridad entre los repobladores con claridad y sin que se produjeran apropiaciones injustas de las propiedades que habían pertenecido a los moriscos.

Para asegurarse de que el reparto de propiedades fuera completamente legal, fue enviado por el rey el licenciado Antonio de Medrano como encargado de inspeccionar la administración de las propiedades moriscas. Este , al llegar al Marquesado de los Vélez, al cual pertenecía Cantoria, descubrió el engaño urdido por Don Luis Fajardo, que era el marqués de los Vélez por aquellos tiempos. Don Luis Fajardo había causado mala actuación porque, habiéndole sido entregadas las propiedades de los moriscos para que fueran por él administrados siguiendo los dictados del rey, no lo hizo así, sino que pensó que era dueño absoluto de los territorios y casas que se le entregaban. Se apoderó de todo ello y comenzó a entregar las propiedades a su arbitrio, desobedeciendo las normas que habían sido dictados por Felipe II en 1570 a tal efecto. Por su conducta reprobable Don Luis Fajardo fue multado con la suma de 2.000.000 de maravedíes.

Bienes Moriscos de Cantoria.

El Licenciado Antonio de Medrano que, como hemos dicho, fue enviado por la Hacienda Real para hacer el inventario de los bienes moriscos, realiza el inventario de vecinos de Cantoria, que sería como sigue:

Vecinos antes de la expulsión

Moriscos

240

Cristianos viejos

10

Total

250

Vecinos tras la repoblación

Repobladores

104

Como podemos fácilmente observar, la cantidad de habitantes moriscos era muy grande en Cantoria antes de la expulsión y después de esta no se produjo una repoblación tal que rellenara el hueco dejado por los moriscos. Así pues, hay una enorme descompensación entre el número de moriscos y el de repobladores, que ni tan siquiera alcanzan a la mitad.

A continuación es el Licenciado Bonifaz el encargado de administrar la repoblación con ayuda de los datos del Licenciado Medrano de quien ya hemos hablado. También actúa como juez para velar por la claridad del reparto de tierras a los repobladores. También nombrado, además del licenciado Bonifaz, el Licenciado Ibáñez de Zafra, para ejercer de inspector y cobrador de censos. Ibáñez de Zafra elaboró en 1575 una serie de directrices relativas a la forma en que la repoblación debía llevarse a cabo, las cuales podemos resumir en las siguientes:

Colocar el mayor número posible de repobladores, de manera que se corrigiera en la medida de lo posible el enorme descenso de población sobrevenido a causa de la expulsión de los moriscos.

Los repobladores debían ser a partir de ahora siempre de fuera del Reino de Granada. Ello no sucedió en Cantoria donde se repobló también con gentes procedentes de las provincias de Almería y Granada (también moriscos), pertenecientes a dicho Reino.

Sólo sería asignada una casa a cada repoblador, cada uno de los cuales habría de pagar un censo de un real al año.

La adjudicación de las propiedades se haría por sorteo al azar. Sería sorteado cada vez un número tal de suertes que siempre hubiera mayor cantidad de estas que de repobladores, de modo que siempre hubiera superávit de suertes y quedaran aún para los que vinieran después.

Como es fácil suponer, la finalidad última de estas directrices era que la zona fuera repoblada con el mayor número posible de personas.

No fue sin embargo Ibáñez de Zafra quien continuó realizando la repoblación. Fue el licenciado Bonifaz quien quedó encargado de la administración de los bienes moriscos del Marquesado de los Vélez, en cuyo territorio se halla la Villa de Cantoria. Así pues, éste notifica al Marqués de los Vélez que las tierras de los moriscos serán medidas de nuevo para corregir los defectos ocurridos en la adjudicación. Recordemos que Don Luis Fajardo había cometido prevaricación apropiándose injustamente de los bienes de los moriscos y entregándolos a su arbitrio, sin obedecer las órdenes dictadas por el Rey a este respecto.

Bonifaz elaboró un libro de población con fecha de 15 de julio de 1574, atendiendo a los siguientes aspectos:

Número de suertes entregadas.

Procedencia de los repobladores.

Estado civil.

Casas de Cantoria entregadas a los repobladores.

Los bienes de los moriscos eran asignados en "suertes", nombre que recibía cada lote de tierras y casas entregadas. Los nuevos propietarios de las suertes debían pagar a la Hacienda Real los siguientes censos:

24,5 maravedíes al año por cada suerte recibida.

73,5 maravedíes si son tres las suertes recibidas.

En definitiva, el reparto de casas de Cantoria quedó como sigue:

Adarve

35 casas

Calles sin nombre

32    "

Calle principal

2     "

Cárcel

1     "

Mazmorra

1     "

Castillo

1     "

Plaza

9     "

Horno

1     "

Junto a la iglesia

1     "

Situación de Cantoria a partir de 1573.

Utilizamos como fuentes el libro de apeo y población, así como varios censos realizados a finales del siglo XVI. Basándonos en ellos y centrándonos en la Villa de Cantoria, dividiremos el fin de siglo en las siguientes etapas:

Características de la Cantoria morisca (antes de la rebelión morisca de 1568)

La Cantoria posterior a 1573:

Se observan, como en el resto de la provincia, grandes dificultades para su repoblación tras la expulsión de los moriscos. En Cantoria se ofrecía casa, hacienda y una renta, a pesar de lo cual el número de repobladores aumentaba a duras penas.

Cantoria, después de 1593:

No cambia demasiado el panorama después de esta fecha y las características del pueblo se resumen en las siguientes:

Sólo han llegado 82 repobladores, lo que hace que el número total de vecinos siga siendo  insuficiente. Aún faltan 22 vecinos para terminar de asignar las posesiones de los   moriscos.

Se obliga a la población a asentarse en el llano. Con anterioridad el pueblo se encontraba  asentado sobre la peña que domina el valle.

Se construye la iglesia nueva.

La población se dedica a la agricultura y la ganadería, pero ya no hay colmenas por estar  prohibida su tenencia. Hay en el pueblo 27 cabezas de ganado vacuno, 22 mulas y 27 cabras.

En resumen podemos decir que en el período comprendido entre los años 1573 y 1650, es decir en el cambio de siglo, la repoblación es lenta y difícil en todo el ámbito de la provincia de Almería. Por otra parte, la zona sufría periódicamente la amenaza de piratas berberiscos, sobre todo en Cuevas. Todo lo anterior hace que la región se encuentre parcialmente despoblada. La población no se recuperará hasta más adelante, avanzado ya el siglo XVII.