ISLAM Y AL-ANDALUS

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

En islamyal-andalus.es usamos cookies

Islamyal-andalus.es utiliza cookies para mejorar la experiencia de los usuarios, facilitando la navegación por nuestra web. Estamos haciendo todo lo posible por facilitar el uso de dichas cookies, así como su gestión y control al utilizar nuestros servicios.

¿Qué son las cookies?

Las cookies son pequeños archivos de texto que se almacenan en el dispositivo del usuario de Internet al visitar una página web. Es el operador del sitio web el que determina qué tipo de información contiene dicha cookie y cuál es su propósito, pudiendo además ser utilizada por el servidor web cada vez que visite dicha web. Se utilizan las cookies para ahorrar tiempo y hacer la experiencia de navegación web mucho más eficiente. No obstante, pueden ser usadas con varios propósitos diferentes que van desde recordar la información de inicio de sesión o lo que contiene su pedido de compra.

Existen una gran cantidad de guías en las que se explica lo que son las cookies, y para qué se utilizan. Pro nuestra parte, les explicaremos cómo afectan estas cookies a la página web de webexpertia, pero en el caso de que necesite más información al respecto, eche un vistazo a estas páginas:

¿Cómo utiliza webexpertia las cookies?

webexpertia tan solo utilizará las cookies que Usted nos deje utilizar. Podrá controlar sus cookies a través de su navegador. Podrá encontrar más información al respecto más adelante. Hemos utilizado algunas de las guías existentes para clasificar las cookies que usamos en varios grupos:

  1. Cookies de Rendimiento
  2. Cookies Funcionales
  3. Cookies de Marketing

A continuación encontrará más información sobre cada uno de estos tipos de cookies.

1. Cookies de Rendimiento

Se trata de cookies que recogen información sobre cómo utiliza el sitio web (por ejemplo, las páginas que visita o si se produce algún error) y que también ayudan a webexpertia a la localización y solución de problemas del sitio web. Toda la información recogida en las mismas es totalmente anónima y nos ayuda a entender cómo funciona nuestro sitio, realizando las mejoras oportunas para facilitar su navegación.

Dichas cookies permitirán:

  • Que Usted navegue por el sitio
  • Que webexpertia recompile información sobre cómo utiliza Usted la página web, para así entender la usabilidad del sitio, y ayudarnos a implementar las mejoras necesarias. Estas cookies no recogerán ninguna información sobre Usted que pueda ser usada con fines publicitarios, o información acerca de sus preferencias (tales como sus datos de usuario) más allá de esa visita en particular.

2. Cookies Funcionales

Nuestro propósito con estas cookies no es otro que mejorar la experiencia de los usuarios de webexpertia. Podrá rechazar en cualquier momento el uso de dichas cookies. webexpertia utiliza estas cookies para recordar ciertos parámetros de configuración o para proporcionar ciertos servicios o mensajes que pueden llegar a mejorar su experiencia en nuestro sitio. Por ejemplo, recuerdan el país o el idioma que ha seleccionado al visitar las páginas, y no se utilizan con fines de marketing.

Dichas cookies permitirán:

  • Recordar sus datos de inicio de sesión como cliente al volver a la página

Estas cookies no recogerán ninguna información sobre Usted que pueda ser usada con fines publicitarios, o información acerca de sus preferencias (tales como sus datos de usuario) más allá de esa visita en particular.

3. Cookies de Marketing

Dichas cookies son gestionadas por terceros, con lo que podrá utilizar las herramientas de éstos para restringir el uso de estas cookies. Algunas de las cookies se utilizan para enlazar a otras páginas web que proporcionan ciertos servicios a webexpertia, como puede ser el caso de Facebook, Twitter o Google. Algunas de estas cookies modificarán los anuncios de otras webs para adaptarlos a sus preferencias.

Estas cookies permitirán:

  • Enlazar con redes sociales
  • Pasar información sobre su visita a la página de webexpertia para adaptar anuncios en otras páginas.

Además de aceptar o rechazar el uso de ciertas cookies a través de la página web de webexpertia, también podrá gestionarlas haciendo uso de la configuración de su navegador.

Aquí tiene una fuente de información sobre cómo llevar a cabo dicho proceso: http://www.allaboutcookies.org/manage-cookies/

Tan solo leeremos o escribiremos cookies acerca de sus preferencias. Aquellas que hayan sido instaladas antes de modificar la configuración permanecerán en su ordenador y podrá borrarlas haciendo uso de las opciones de configuración de su navegador.

HOMBRES DE LUZ IV: TRAS EL RASTRO DE LOS CONVERSOS

Quien controla el pasado controla el presente; quien controla el presente, controla el futuro”. George Orwell – “1984”

Por Abdfatah Checa

HOMBRES DE LUZ I

HOMBRES DE LUZ II: VOLVER A SER LO QUE FUIMOS

HOMBRES DE LUZ III:  SIGUIENDO EL RASTRO MORISCO

HOMBRES DE LUZ IV: TRAS EL RASTRO DE LOS CONVERSOS

 

Para un pueblo, conocer su pasado - su historia - es tan importante como lo es para un individuo conocer quién es, de dónde viene y cuáles son sus raíces. Eso es lo que queremos como andalusíes, recuperar nuestra memoria histórica como pueblo, saliendo de la amnesia que nos dejo inermes ante la voluntad ajena. 


Tras el rastro

-"Por apremio de la fe, estamos obligados a creer y mantener que hay una sola y Santa Iglesia Católica y la misma Apostólica [...] y fuera de ella no hay salvación ni perdón de los pecados..." Papa Bonifacio VIII, Bula "Unam Sanctam", 1302.

Lope de Vega escribió: "¡Mueran los moros traidores. Viva Castilla la Vieja!" La política hacia los conversos (procedentes del Islam y del Judaísmo), se llamó de asimilación pero era una política incongruente -como señala Márquez Villanueva-, -“basada en la política cisneriana del bautismo forzado y la desislamización forzada: no fue, pues, asimiladora, sino de persecución religiosa y de genocidio cultural”-. 1492 significa el rompimiento de una tradición de entendimiento, de convivencia (con altos y bajos) entre distintas creencias: musulmanes, judíos y cristianos.
"Cuando Yahvé su Dios los haya asentado en la tierra que están a punto de ocupar y haya enviado a muchos infieles ante ustedes... deben derribarlos y exterminarlos. No deben llegar a ningún compromiso con ellos ni mostrarles misericordia." Deuteronomio 7: 1.


Todo este conocimiento de siglos de imposición, será encabezado por un hombre de nombre Tomás de Torquemada convertido en uno de los personajes más poderosos y temidos de su tiempo, defensor a ultranza de la “sangre limpia y pura” la sangre del cristiano viejo sin mácula hebrea ni mora que tanto preocuparía durante siglos a los españoles “no la poseía”. Nacido en Valladolid (1420), aunque algunos autores apuntan que nació en la aldea palentina de Torquemada. Hijo del hidalgo castellano Pedro Fernández de Torquemada, cuyo nombre era una corrupción de “turre cremata” (torre quemada). –“Su abuelo Alvar Fernández de Torquemada, siguiendo una costumbre que se impuso en el siglo XIV, como forma de salir de la precariedad económica, se casó con una judía recién convertida al cristianismo, pues los conversos gozaban entonces de una acomodada posición económica, todo lo contrario que los nobles castellanos, empobrecido por los astronómicos costes de la corte…”-. Oscar Herradón, en Tomás de Torquemada artífice del santo oficio.


-“A pesar de su pasado, Tomás de Torquemada demostraría durante toda su vida un odio casi visceral a todo lo que oliera a judaísmo, persiguiendo a la raza con ahínco; un odio que, en palabras del escritor británico Thomas Hope, se hizo particularmente venenoso en los hijos cristianos de padres judíos”-. Oscar Herradón.


Serían los conversos los peores verdugos de sus correligionarios participando en la represión con bulos, mentiras y ejecuciones, como es el caso del converso y franciscano Alonso de Spina, que en 1460, publico una obra en la que atacaba sin contemplaciones a judíos y cristianos nuevos, solicitando el establecimiento de la Santa Inquisición en Castilla, exponiendo acusaciones, fantásticas unas y exageradas otras, que incrementaron el odio de los “buenos cristianos”. Spina deseaba librar al reino de la mácula herética para “hacerla una en raza y religión”. Este libro influyó en Torquemada, cuyo odio a los hebreos y a los conversos se fue radicalizando. Thomas Hope escribe sobre esta influencia –“Salió de la oscuridad de Segovia como un caudillo del movimiento dominico a favor de la extirpación de la herejía hebrea mediante el establecimiento inexorable de la Inquisición”-.


Tomás de Torquemada había permanecido muchos años en Segovia y la intromisión de los conversos en la alta jerarquía eclesiástica era algo que el dominico no esta dispuesto a tolerar, a pesar de su sangre conversa. Son conocidos sus enfrentamientos con el obispo segoviano, don Juan Arias de Ávila, que era hijo de cristianos nuevos. Para él era esencial privar a los obispos de juzgar las causas relativas a la fe y que su jurisdicción pasara al organismo que tenía en mente.

La principal oposición que encontró Tomás de Torquemada durante los primeros años de su mandato e influencia sobre la reina Isabel, -“se halla entre los mismos obispos y la aristocracia más rancia. Los primeros temían perder sus derechos en cuestiones relacionadas con la fe y sus consiguientes beneficios, que eran muchos; y los segundos, un número importante de ellos estaban casados con cristianas nuevas. No obstante, Fernando de Aragón, llegó a la conclusión de que confiscar las propiedades de los marranos podría ser beneficioso para el Tesoro real, que había disminuido drásticamente y era necesario para emprender la guerra contra el moro de Granada”-. Oscar Herradón.


Se dio la orden al cardenal Mendoza para que publicara una suerte de nuevos catecismos en el que se recogiesen los deberes del buen cristiano siendo publicados en Sevilla en 1478 bajo el título de “Catecismo de la Doctrina Cristiana”, distribuyéndose por todas las parroquias y catedrales del reino. Esta medida creó algunos incidentes con los conversos. La reina Isabel tomó una resolución que cambiaría sustancialmente la Historia: en Septiembre de 1478 dio instrucciones a su embajador ante el papa Sixto IV, don Francisco de Santillana, para que solicitase al pontífice una bula que concediese a Isabel y Fernando el poder para establecer el Tribunal de la Inquisición en Castilla, llegando en Diciembre, bajo el titulo de “Exigit sinceras devotionis affectus”, dando a los reyes , entre otras prerrogativas, el poder para designar a tres obispos o arzobispos, pudiendo cancelar cualquier designación y reemplazar a los inquisidores a su voluntad. Era establecido el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición para Castilla.


El 27 de septiembre de 1478 los reyes delegaron su autoridad para nombrar a los inquisidores que les habían concedido la bula: el cardenal Mendoza y Tomás de Torquemada. El primero se negó y así de esta manera Miguel Morillo y Juan de San Martín fueron designados como inquisidores para Sevilla.


-“El 2 de enero de 1481, se leyó un edicto en la catedral de la ciudad andaluza en el que se obligaba a los grandes nobles del distrito a arrestar a los "marranos" que hubiesen huido para escapar del Tribunal y entregarlos como prisioneros al Santo Oficio, bajo pena de ser excomulgados y acusados de cómplices de herejía”-. Haciendo honor a lo que en el pasado había dicho Santo Tomás de Aquino (1225-1274), -"Con respecto a los herejes... está el pecado por el cual merecen no sólo ser separados de la Iglesia por medio de la excomunión, sino del mundo, por la muerte."


Algunos de los cristianos nuevos más influyentes acudieron a Roma para denunciar el abuso de los inquisidores y el Papa rechazó la petición de los reyes de extender el Santo Oficio al resto de Castilla y Aragón. Deseosos de poder continuar con las confiscaciones y la empresa contra los moros, Isabel y Fernando prefirieron en principio no contrariar a Sixto IV. Torquemada, por orden papal, fue relegado a un puesto menor de la nueva organización. Sin embargo, el pontífice, que había logrado desviar parte del dinero de la Inquisición a las arcas de la Curia, minusvaloró la tenacidad del dominico, su fuerza e influencia ante los reyes. Como confesor de Isabel y Fernando, no le fue fácil convencer al rey Católico de la negativa acción que estaba realizando el jefe de la Cristiandad. Tras las sugestivas palabras de Torquemada, Fernando escribió al Papa una carta amenazándole contra su intención de frenar el avance de la Inquisición”-. Oscar Herradón. 

El pontífice, que sabía que los reyes Isabel y Fernando eran aliados muy valiosos para Roma, canceló la bula que prescribía los procedimientos especiales de la Inquisición en Aragón. 

El 2 de Octubre de 1483 Tomás de Torquemada fue nombrado Inquisidor General para el reino de Castilla, con poder supremo para elegir, deponer o reemplazar a los inquisidores subordinados y para reorganizar a la jurisdicción y administración del Santo Oficio y el 17 de Octubre su autoridad fue extendida a la Corona de Aragón.


En Aragón la oposición al Santo Oficio mostró su mayor virulencia en Zaragoza, pues gran parte de la nobleza y altos funcionarios eran descendientes de conversos. Entre mayo y Junio de 1485 se celebraron los primeros autos de fe contra los disidentes. Torquemada hizo una campaña de difamación entre las masas católicas más analfabetas, cuyo odio racial creció a medida que escuchaban los sermones venenosos de los sacerdotes.


Torquemada utilizaría muy bien los acontecimientos que derivaron de todas estas medidas de la Inquisición, pues ante el intento de un grupo de conversos reunidos en la casa del funcionario Luis de Santander, que gozaba del favor del rey Fernando, y dirigidos por el acaudalado converso Juan Pedro Sánchez y cuatro de sus hermanos, indignados ante la detención de otro converso muy influyente Leonardo Eli, decidieron asesinar a los nuevos inquisidores Juglar y Abués que había nombrado Torquemada.


Los conversos eligieron a seis hombres para cometer el crimen, entre ellos Juan de Eperandau, cuyos bienes habían sido confiscados por el Santo Oficio. En 1485 en la catedral de Zaragoza mientras Abués oraba fue acuchillado hasta la muerte, Juglar salvó la vida al haberse sentido indispuesto y no haber asistido al oficio religioso.


Torquemada no desaprovecho esta oportunidad tanto tiempo esperada. Se gano la confianza del pueblo al presentar a los judíos y conversos como auténticas bestias que asesinan a los ministros del Señor. El Santo Oficio utilizo la tortura para dar con los culpables, y en 1486 se celebraron en la ciudad alrededor de 14 autos de fe en los que 42 personas fueron quemadas vivas y 14 en efigie. Los que no lograron escapar sufrieron la amputación de las manos en las escaleras de la catedral y después fueron ahorcados, castrados y descuartizados. Solo un detenido escapó de la brutal pena, al suicidarse tragándose los trozos de una lámpara de vidrio.


Una vez establecida la inquisición por todo el reino, se efectúa una investigación en la orden jerónima, y se descubren casos de conversos que, refugiados en el monasterio de Guadalupe y de La Sisla, “se decía que judaizaban en secreto”. Estos frailes murieron en las hogueras de Toledo en 1485.


En febrero de 1489 tuvo lugar en Sevilla el primer auto de fe celebrado en la Corona de Castilla, donde fueron quemados un grupo de conversos opositores al régimen. -“Y según la Ley, casi todas las cosas han de ser purificadas con sangre, y no hay remisión sin efusión de sangre". Hebreos 9: 22, frase atribuida por los cristianos a San Pablo.


Dos años después de alcanzar el puesto de inquisidor general, Torquemada ya ocupaba el segundo lugar en el gobierno de la corona, tan solo por debajo de los Reyes Isabel y Fernando. En 1491 llegando incluso a ordenar la detención del secretario del rey Fernando, Luis de Santángel, cristiano nuevo que escapo de la pena capital por la presión del monarca.
El sueño de Torquemada estaba a punto de cumplirse, “Inquisición y Corona” se unieron para crear un solo estado con una única identidad política y una sola religión. 

Para conseguir su objetivo no dudo en utilizar el supuesto asesinato ritual del “Santo Niño de la guardia”, ejemplo para los cristianos de la crueldad y odio de los judíos y los conversos. Un grupo de personas acusados de cristojudaismo y de crimen ritual de un niño cristiano fueron detenidas, sus bienes confiscados y condenados a muerte. Todo había empezado en 1490 cuando se detuvo a un converso, de nombre Benito García, al que se le acusaba de judaizante. Mediante tortura acabo confesando el nombre de varios conversos, naturales como él del pueblo toledano de la Guardia, entre ellos Juan de Ocaña y el judío Yucef Franco –que no había renegado de su fe- cuyas acusaciones son las únicas que se conservan hoy en día. Todos los detenidos bajo duras torturas y engañados con procedimientos poco honorables fueron obligados a confesar los actos más crueles y alucinantes: haber realizado un ritual de magia en el que utilizaron unas hostias consagradas, robadas en la iglesia de la Guardia y el corazón de un niño cristiano al que habían torturado, vejado y crucificado a modo de parodia de la liturgia cristiana. Torquemada actuó como inquisidor principal en el proceso, que se sal do con ocho ejecuciones entre ellas la de Yucef Franco y Benito García. Todos los procesados fueron quemados en la hoguera. 

-“El desdichado niño “sacrificado” por los conversos, fue convertido en santo por el pueblo y su cadáver, curiosamente, desapareció; hecho que se explicó diciendo que había resucitado, debido a que padeció la misma pasión que Jesucristo”. Oscar Herradón. 

-"Debemos estar siempre dispuestos a creer que lo blanco es negro, si así lo manda la jerarquía de la Santa Madre Iglesia..." San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús (1491-1556)

-“La larga duración del proceso contra los acusados hizo coincidir la sentencia, quizá a instancias de Torquemada, con la conquista de Granada a los moros, lo que fue beneficioso para el Gran Inquisidor al aprovechar el sentimiento cruzado del pueblo, de odio hacia otras razas y religiones y el entusiasmo de Isabel y Fernando por su victoria”-  Oscar Herradón.

Una vez conquistado el último reino andalusí de la Península, el siguiente paso consistía en la conversión forzosa o la expulsión de la raza herética de sus fronteras, hecho que se concretó en el edicto de Expulsión el 31 de Marzo1492. 

El pletórico religioso, con setenta y dos años y enfermo de gota, abandonó su puesto de confesor real y se retiró al monasterio de Santo Tomás de Ávila, que ayudó a construir en parte con fondos procedentes de la confiscación de bienes a los falsos conversos. Murió seis años después,  obsesionado por los complots y el miedo a ser envenenado, para entonces ya había perdido el favor real. El caso es que el nuevo Papa, Alejandro VI –antes Rodrigo Borgia de origen valenciano- nombró en 1494 cuatro inquisidores para el reino con las mismas atribuciones que había tenido Torquemada. 
Alejandro VI concedido a los reyes Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón en bula Si convenit, expedida el 19 de Diciembre de 1496, el titulo de “Reyes Católicos”.


El olvido

“La falsificación de la historia como instrumento de dominio” – Adrián Salbuchi

En el siglo XV, la política de los reyes de Castilla y Aragón se tornó violentamente represiva, especialmente con la llegada a Granada del cardenal inquisidor Francisco Jiménez de Cisneros (1436-1517). 

Desde noviembre de 1499, siguiendo consignas de los Reyes, Cisneros impuso la cristianización de los musulmanes por la fuerza, inició persecuciones, ordenó la quema de ocho mil manuscritos islámicos en la puerta de Bibarrambla, en el acceso a la Alhambra, iniciando un proceso de expulsión a quienes no se convirtieran al cristianismo. El método seguido para presionar a los moros a aceptar el bautismo, provocaron tumultos y levantamientos en Granada y en las Alpujarras en 1502 siendo cruelmente reprimida.
Los Reyes Católicos, dieron dos pragmáticas en el año 1501 por las cuales ningún reconciliado por delito de herejía, ningún hijo ni nieto de quemado hasta la segunda generación pudiese tener oficio de Consejero real, oidor, secretario, alcalde, alguacil, mayordomo, contador mayor, tesorero, ni ningún otro cargo, sin especial permiso de la corona. Ahora la limpieza de sangre tenía carácter legal.

En 1501 el cardenal Cisneros instituyó la obligatoriedad de la identificación de las personas con un apellido fijo. Hasta entonces las personas se identificaban con su nombre y un apellido o mote que reflejaba el lugar de procedencia, el oficio o alguna característica de la persona. Este sistema producía un tremendo caos administrativo para poder identificar y controlar a los nuevos cristianos. A partir de la ordenanza de Cisneros, el apellido del padre quedaba fijado y pasaría a ser el de todos sus descendientes. 

Se terminaba de esta manera un primer periodo de asimilación de apellidos que tenían un marcado significado converso, Meca, Medina, Almunia, Israel, Rumi, Marruecos, Abecerraje, Ayala etc. Y se entraba en un segundo período una vez prohibida la lengua árabe, donde los apellidos ya castellanizados, se unían a los cientos de apellidos impuestos durante siglos de conquista de los territorios andalusíes. 
Los descendientes de bautizados antes de la conversión general de 1500 quedaban equiparados jurídicamente a los "cristianos viejos”. Entre estos están las familias descendientes de los grandes linajes andalusíes que habían colaborado en la conquista de Al-Andalus y el final del reino nazarí. Son familias tan conocidas, como los Venegas, los Zegríes, los Fez, (Álvaro de Fez y su hijo don Hernando de Fez, nieto y bisnieto, respectivamente, de Muley Hazén), los Granada “descendientes de dos hermanos de Boahdil” -sus hermanos menores S´ad y Nars- bautizados como don Hernando de Granada, don Juan de Granada, llamados los infantes de Granada, que dan lugar a toda una dinastía que termina emparentada con la nobleza castellana. Luis del Mármol Carvajal escribe: “Los descendientes de los infantes don Juan y don Hernando tienen por apellido de Granada, y traen por armas dos granadas en campo azul, y un letrero atravesado que dice Lagaleblila, que quiere decir: “no hay vencedor sino Dios”.  Frase esta que fue de la dinastía nazarí. 

Ejemplo de colaboracionismo con los Reyes Católicos esta Cidi Yahya Alnaya (cuñado de El Zagal) bautizado con el nombre Don Pedro de Granada, hecho que tuvo lugar en el campamento instalado en Alhadra en la tienda de los Reyes Católicos, allí actuaron como padrinos los reyes. La esposa del caudillo Ceti Merien que se llamó María de Venegas, Su hijo Alí Omar ben Nazar o don Alonso de Granada Venegas, sus hijas que tomaron el nombre de Isabel y Brianda. Los familiares más directos como, sobrinos, descendientes, todos ellos recibirían el trato que merecían los grandes caballeros de los reinos de acuerdo a la persona y linaje de donde venían, gozarían de “acostamiento”. Toda la familia y criados, quedarían también exentos igual que el caudillo del pago de alcabalas, pechos y otros derechos cobrados a los súbditos del reino. También se les eximía del alojamiento de huéspedes, “y que vuestras casas y suyas sean libres, guardadas e esentas”. 
A don Pedro de Granada (Cidi Yahya Alnaya) en el 1500 se le concedió el cargo de Alguacil Mayor de Granada. Este cargo le situaba como una de las personas más importantes dentro del nuevo Ayuntamiento granadino, tenía derecho a sentarse tras el conde de Tendilla y el alcalde Calderón . Se le concedió privilegio de hidalgo con todo lo que ello llevaba implícito de poder llevar armas y gozar de la exención de pedidos y moneda, adquirió el hábito de Santiago, el señorío de Campotéjar y el reconocimiento a otras heredades.

Tras su muerte su hijo don Alonso de Granada Venegas ordenó el traslado del cadáver a Granada, siendo enterrado en la capilla de San Pedro en el templo actual del Sagrario; se le colocó un epitafio que recogía los títulos y honores que había desempeñado en su larga vida.

Bernard Vincent también habla de otras familias que han prestado grandes servicios al Estado en el plano religioso o diplomático, como los Albotodo, Alonso Castillo o la familia Marín. A ellos habría que añadir muchos miles de conversos, como los fieles miembros de la administración, los magistrados o los notarios. Otros muchos son avalados por los obispos, nobles, sacerdotes u otras personas influyentes aduciendo su sincera conversión cristiana y su asimilación "castellana". Incluso se les da "certificado" de cristianos viejos y en esa época existen muchos contenciosos de personas que pretenden demostrar esa condición.

El terror sobre los conversos impuesto por la Inquisición (Santo Oficio) y ciertos sectores de la nobleza, y el clero. . . no terminará, sino que se acrecentará y posibilitará nuevos levantamientos de los moriscos granadinos como en (1568), que una vez derrotados serán esclavizados y denominados “esclavos blancos”. Esta represión sobre los moriscos, proseguirá más allá de la mal llamada "expulsión definitiva de 1609-1614". Pensemos que la represión ejercida contra los conversos procedentes del judaísmo y del Islam,  tuvo siempre un hilo conductor, el de eliminar su identidad cultural y religiosa.

La colonización y posterior asimilación, tocará todos los órdenes de la vida de los conversos. Prácticas tan higiénicas como el baño fueron prohibidas. Existe toda una curiosa y quisquillosa legislación contra esta saludable práctica, como la pragmática del 10 de diciembre de 1567. También se les prohíbe vestir a la morisca con trajes de seda y de vistosos colores. Los moriscos podían ser señalados con un hierro en el rostro o brazos para facilitar su identidad. La palabra morisco fue desterrada del vocabulario, penándose incluso a los que la utilizaran. 
En 1531 se excluye a los conversos de toda la orden religiosa de Santo Domingo; en 1525 se establece entre los franciscanos el Estatutos de Limpieza de Sangre; la Iglesia de Sevilla en 1515; Córdoba en 1530; tan tarde como en 1547, en la Iglesia de Toledo. Con esto quedan los conversos excluidos de todas las órdenes religiosas de la corona. 

Comienzan a ponerse Estatutos de Limpieza de Sangre en otras instituciones. En enero de 1497 en el Colegio de San Antonio de Sigüenza, en 1519 se adopta en el Colegio de San Ildefonso, en 1522 se aprueba un estatuto para las universidades de Salamanca, Valladolid y Toledo.

Durante el siglo XVI, a pocos años del descubrimiento de América, comienzan a establecerse distintas disposiciones que impiden a los conversos embarcarse hacia el Nuevo Mundo. Numerosos edictos figuran en la Recopilación de las Leyes de Indias, que impedían a los conversos, sus descendientes y a los reconciliados por la Inquisición, trasladarse a América. Las reiteraciones son indicio de que muchas veces fueron burladas éstas disposiciones.


Estos Estatutos siguieron en vigencia hasta la época de la Independencia de América. Los que querían ingresar en las filas del ejército, durante el virreinato, debían probar su limpieza de sangre para ser admitidos.


A los moriscos se les prohíbe hacer cantares de moros, zambras, leylas o canciones con instrumentos prohibidos, así como cantar los nuevos romances de la expulsión. En un trabajo muy interesante sobre música para vihuela del Siglo de Oro, realizado por Matías Bregante Argañaraz y publicado en la revista "Medieval", basado en la obra de Luis de Milán cuyo titulo original reza así: "Libro de música de vihuela de mano -Intitulado El maestro-", nos da unos datos a tener en cuenta, para comprender el nivel de la represión, -"es posible que bajo el reinado de los primeros Austrias, viendo la fragilidad política de sus territorios, decidieran inconscientemente (o no) construir una identidad común, a través de símbolos que pudieran ser reconocidos por todos, y resultar catalizadores de dichos procesos de imagen colectiva . La vihuela, en este estado de cosas, enfrentado al laúd de origen árabe, (y por tanto, "volitivamente" extraño y diferente), podría haber adquirido roles que la convirtieran, una vez más, (y la usaran, por lo tanto) en símbolo de una especie de "españolidad cristiana", necesaria para aglutinar destinos y homogenizar políticamente intereses"-.


Según nos señala Reynaldo F. Manzano, -"las estructuras musicales del reino nazarí fueron progresivamente suplantadas en las siguientes fases:
1).- De 1492 a 1529 se produciría una "ilusión de la convivencia musical", dado que a la vez que la "música polifónica, vocal, instrumental y canto llano o gregoriano", se halla presente desde el primer momento de la conquista de la ciudad (Granada), los moriscos seguirán teniendo su propia música amparada en las capitulaciones de entrega de la ciudad; es muy significativo que el 13 de febrero de 1492 los propios Reyes Católicos nombraran a Ayala Fisleti alcaide de juglares de la ciudad.
2).- De 1530 a 1565. La convivencia acabará quebrándose progresivamente por el incumplimiento de las capitulaciones, pero se observan asimismo momentos de convivencia forzada, con polémicas entre los propios cristianos "la reina Isabel de Portugal -escribe Fernández Manzano- esposa del emperador Carlos V. Fue una ardiente defensora de la música de los moriscos en contra del arzobispo de Granada Gaspar de Avalos”. 
3).- De 1566 a 1570. La guerra de las Alpujarras y la subsiguiente expulsión de los moriscos del reino granadino-.


Dice Julia León investigadora que tiene una larga trayectoria como recopiladora de folklore tradicional. -"Poesía y música siempre fueron de la mano. Gentes de todo tipo cantaron desde siempre sin preocuparse demasiado del origen o valor de sus canciones. Este fenómeno junto con el de la imprenta y un lento proceso de alfabetización, harían que se extendiera prodigiosamente el arte poético a lo largo de los siglos XVI y XVII. Las gentes vivían una existencia tensa, la crispación política y militar alcanzaba a la existencia diaria, (alojamiento, de tropas, pago de impuestos, los jóvenes eran reclutados para los tercios, enquistamiento de actitudes violentas). Las exclusiones por cuestiones de raza y religión hacían que mucha gente viviera bajo sospecha escondiendo sus orígenes y viviendo una existencia precaria. A los judíos se les expulso el 31 de Marzo de 1492 y a los moriscos entre 1609 y 1614. Pero los conversos de cualquier origen estuvieron siempre bajo sospecha y perseguidos por la Inquisición. Muchos artistas eran descendientes de conversos…"-.


Para entonces lo que habían sido los grandes descubrimientos de las ciencias y las artes de Al-Andalus y que tanto influyeron a todo Occidente, quedaban en el olvido. ¿Qué fue del gran músico Ziriab?, que, por ser de color moreno muy subido, por la claridad y fluidez de su canto se le llamó Pajaro Negro. Fueron famosas sus dos normas para cantar: Todo aquel que empiece a cantar debe empezar por el anexir (recitación). En los cantaores antiguos era práctica corriente. -Empezaba gritando la frase: Ya hacham. Muchos cantaores suelen hacer la "salía" ya ya ya. Incluso expresiones que se consideran muy castellanas como la palabra ojalá proviene de la expresión árabe (wa-sa-a-l-lah) la cual quiere decir algo como "que Dios quiera". Al igual sucede con aquella palabra que usamos para animar las fiestas y a los toreros: Olé! La cual se cree que proviene de la expresión (wa-l-lah) que también hace relación a un significado árabe propio referente más precisamente a Allah.


Así, el espíritu opresor del "cristiano viejo", la ley de la honra y de la limpieza de sangre, ese fanatismo religioso descarga su cólera contra las minorías de "cristianos nuevos" los moriscos. Para hacer frente a la opresión, las minorías crearán también su propia ley, la ley de la ocultación, la "taquiya" morisca y/o el disimulo gitano. Y frente al árabe heroico del pasado se alzó, desde el siglo XVI, el moro del común, practicante de profesiones humildes y, como tal, objeto de sátiras diversas hasta la misma contemporaneidad. El propósito de estos moriscos era pasar desapercibidos, que no se les tomara en cuenta, para ellos su "invisibilidad" tomó diferentes caminos de ocultación. Estas minorías responden, reinventando otros códigos musicales, poéticos y literarios, existenciales.

Escribe Francisco de Torres -“Presuponer que dos pueblos en estrecha convivencia por tanto tiempo puedan hacer caso omiso de los intercambios culturales, sociales o lingüísticos, de manera consciente - por exclusión deliberada y voluntaria del otro-, fue parte del método que los españoles utilizaron para convencerse de que, luego de 1492, nada árabe quedaba ya en la Península. Así, luego de la expulsión de los musulmanes y judíos, se pretendió negar el legado cultural y, lo que nos convoca, la influencia literaria que los árabes dejaron en su largo paso por España. Hablamos de ese sentimiento ‘antiislámico’ propio de la sociedad y la intelectualidad española al que alude A. Castro en España en su Historia”......-

-“….Muchos aportes léxicos al español, presentes además en El Quijote, provienen del árabe. Algunos de los utilizados por Cervantes en la obra en cuestión son referidos sobre todo a las armas y a las cabalgaduras: por ejemplo, adarga, mezquino, aljófar, azar, nuca, arroba, jineta, aldea, jubones, alquimista, ajedrez, zaga, albardas, alcalde, tarea, e innumerables ejemplos más que se dispersan por todo el corpus textual. Lo importante a destacar de esta influencia, es que Cervantes, de ser un maurófobo, hubiese evitado, en alguna medida, la inclusión de estas palabras árabes en sus escritos. Pero, muy por el contrario, parece muy natural y despreocupado a la hora de insertar arabismos en su obra. Con esto no damos por cierto una ‘maourofilia’ ni negamos una posible ‘maurofobia’ por parte de Cervantes, sino que ponemos de relieve cómo en El Quijote el lenguaje se encuentra `arabizado´, por efectos de evolución interna del castellano, sin duda, pero que aportan un dato importante a nuestra idea central: la presencia de la cultura árabe en la literatura española luego de su expulsión de la Península”-.
Es realmente esclarecedora la opinión de Domínguez Ortiz. -"Tras la expulsión definitiva -nos dice-, el elemento morisco, aunque de forma clandestina y subterránea, no ha dejado de pesar en la antropología racial y cultural de nuestro país, o por lo menos, de algunas regiones."… "Pero fue en Andalucía donde quedaron más moriscos, fundamentalmente por dos causas; una, la gran extensión que tomó la esclavitud; otra, las mejores relaciones entre cristianos nuevos y viejos…." "Y permanecieron aquí –prosigue Domínguez Ortiz- ausentándose, escondiéndose, disimulándose entre las tropas de mendigos, peregrinos, gitanos, maleantes y bandidos"-.


Escribe Luis Benitez de Lugo Enrich / Isidro G. Hidalgo Herrasos, en un trabajo titulado "El problema morisco en España" -"Sin embargo, en los años siguientes, y durante buena parte del siglo XVII, los cristianos viejos observaron cómo los expulsados iban regresando a sus antiguos lugares y villas de procedencia.-"


En algunas denuncias inquisitoriales de la época, donde se da cuenta de la confusión de moriscos camuflados, J.L. Navarro recoge un informe del Consejo de Estado de 1610 donde se dice literalmente que -“Ay presunción que muchos de los que abundan como gitanos son moriscos”-, así como la confirmación de algunas confesiones y procesos inquisitoriales entre unos y otros. Una fusión que no sólo se produciría entre gitanos y moriscos sino también con otros grupos marginales. En su opinión, -“Algunos trataron de quedarse entregándose como esclavos a particulares, otros se internaron en las sierras, se hicieron bandoleros, se mezclaron, probablemente, con bandas de gitanos… hasta una integración en los bajos fondos, incluida la población gitana” . Y añade: “Ya es bastante significativo que moriscos y gitanos compartan los nuevos apellidos castellanos..., como lo es el hecho de que aquellos lugares enclaves donde hubo una mayor población morisca sean, precisamente, en los que se asentó el mayor número de gitanos: Albaicín, Las Alpujarras, Triana, Lebrija, Marchena, Utrera y Jerez de la Frontera”.


La cuestión radica, al decir de M. Barrios, en que, si no fue a través de la fusión de ambos grupos –a la que colaboraría hasta el “color de piel”- no se explica que no exista más rastro de los moriscos en la documentación de la época. ¿Cómo, si no a través de la mezcla, se puede explicar lo que califica el autor como la “espectacular desaparición de los moriscos” de los que, en estimación de J. Gelardo, aún habrían quedado en Andalucía 186.000 efectivos después de la expulsión? ¿Y cómo explicar el hecho de que aparezcan de pronto –20 ó 25 años después de su destierro- tantos gitanos dedicados a las faenas agrícolas, cuando siempre fueron un pueblo ajeno al cultivo de la tierra? Pues, simplemente, porque –como relatan las leyes contra los gitanos- la mayoría de ellos -“no lo son de nación”- (1619) sino que se llaman a sí mismos de tal modo.


Una relación del Consejo Real de 1626, varios años después de la expulsión, decía: -"Salió del Consejo Real dos días pasados un decreto en que nadie fuese osado maltratar a los moriscos que se – habían quedado ni se les hiciere agravio alguno como vivan veinte leguas de la marina tierra adentro"-.

Este periódo de persecución de los conversos será largo, comprende los reinados de los Reyes Católicos, el Emperador Carlos I (1517 – 1556), Felipe II (1556 – 1598), Felipe III (1598 – 1621), y continuara  de forma soterrada, con los demás monarcas, Felipe IV (1621 – 1665), y Carlos II (1665 – 1700), hasta el lento declive de la dinastía de los Austrias en la segunda mitad del siglo XVII, y posteriormente con la llegada de los Borbónes: aún en la administración publica se tenia que demostrar la limpieza de sangre.

La inquisición en Andalucía fue especialmente activa durante toda su vigencia, la persecución tradicional de judíos y musulmanes cuya presencia en nuestras tierras era considerablemente numerosa facilitó, sin duda, su arraigo. No obstante esto, en el siglo XVIII cuando la amenaza de estos grupos de infieles ya no justificaba una actuación tan intensa, y justo cuando se iniciaba la decadencia de otros tribunales de la monarquía, los inquisidores andaluces encontraron otros cometidos para mantener su celo tan activo como en épocas pasadas. Especialmente intensa fue la persecución de bígamos, que encontraban en el área gaditana un lugar idóneo para pasar desapercibidos entre extranjeros y viajeros varios que iban y venían, ocultando las más de las veces su condición y origen. Estas mismas condiciones de tráfico marítimo, la proximidad de Gibraltar y el carácter de Sevilla como espacio abierto al trasiego de personas, mercancías, ideas, creencias..., constituyeron de nuevo un foco de peligrosa difusión de actitudes, doctrinas, papeles, pensamientos e ideologías que podían resultar peligrosas para la ortodoxia que el tribunal se empeñaba en proteger.

"Usen contra los herejes la espada espiritual de la excomunión; si esto no resulta efectivo, usen la espada material."

-Papa Inocencio III, (1161-1216), Papa de la Iglesia católica de 1198 a 1216.

HOMBRES DE LUZ I

HOMBRES DE LUZ II: VOLVER A SER LO QUE FUIMOS

HOMBRES DE LUZ III:  SIGUIENDO EL RASTRO MORISCO

HOMBRES DE LUZ IV: TRAS EL RASTRO DE LOS CONVERSOS