Walada Bint Al Mustakfi

Categoría: Andalusies ilustres
Nació en Andalucía (Córdoba 994 - 1091) Esta princesa de la familia de los Omeya, de la que no llegan a la docena el numero de poemas que de ella se conservan; fue hija de Muhammad III al-Mustakfí, uno de los últimos Califas cordobeses de la familia de los Omeya, y también una de las figuras más importantes, mundanas, intelectuales y políticas de su época. En las mangas ricamente bordadas de su túnica, se leían sus propios versos:
Por AlAH, que merezco cualquier grandeza y sigo con orgullo mi camino

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"Soy por voluntad de allah, destinada a alta posición".

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Doy gustosa a mi amante mi mejilla
y doy mis besos para quien los quiera

Su padre llegó al poder durante la guerra civil, he imponiéndose por la fuerza, cosa bastante usual en aquella época; murió asesinado joven, y Wallada tras su muerte y una vez cumplidos los veinte años se enamoró de Ibn Zaidun un atractivo he influyente joven –poeta también- que se dedicaba a la política en aquél momento.

Como ejemplo ponemos este poema citando a su amante Ibn Zaidun:

Espera a la hora en que las sombras de la noche sean oscuras, mi visita,
pues para mí la noche es el mejor medio de guardar el secreto.
¡Me has hecho sentir una cosa tal,
que si hubiera sentido el sol, no me parecería más!
si lo hubiera sentido la luna, ésta no se elevaría;
si la estrella, no viajará ninguna noche.

Mantuvieron estos amores con gran discreción, porque Ibn Zaidun pertenecía a una familia de un linaje opuesto a los Omeya, y se cree que la razón de su ruptura fue por una esclava negra a tenor de lo que cuenta en los siguientes versos:

" Si hubieses sido justo en el amor que hubo entre nosotros
no amarías, ni hubieses preferido a una esclava mía.
Has dejado la rama fructífera en belleza
y has escogido rama que no da frutos.
Sabes que soy la luna de los cielos más, para mi desgracia,
has preferido un oscuro planeta.
Herida en su amor propio, se separó de él y le escribió los siguientes versos a su amado:
Tras la separación, ¿habrá medio de unirnos?¡
Ay! Los amantes, todos de sus penas se quejan.
Paso las horas de la cita en el invierno
sobre las ascuas ardientes del deseo,
y cómo no, si estamos separados.
¿Qué pronto me ha traído mi destino
lo que temía!. Mas las noches pasan,
y la separación no se termina, ni la paciencia
me libera, de los grilletes de la añoranza.
¿Qué Allah riegue la tierra que sea tu morada,
con lluvias abundantes y copiosas.

Wallada no le perdonó nunca, se buscó otro amante poderoso, el visir rival político y enemigo personal de Ibn Zaidun, que lo desposeyó de sus bienes y lo metió en la carcel. Desde allí Ibn Zaidun le escribió estos versos:

Mi afán supremo era lograr tu amor
si la suerte hubiera propiciado unirme a ti.
Loran tu ausencia unos ojos, cuya pupila eres tú,
y a los que el sueño abandonó, por tu abandono.
El destino que antes me era placentero,
se tornó, desde que se ausentó de mí tu rostro hermoso.
Tú eres mi vida: Si me dejas,
que caven mi tumba y preparen mi sudario".

Se cruzan versos entre si, con un continuo reproche lleno de dolor celos y añoranza, que nos hace pensar que se seguían amando. Wallada con la herencia de su padre, abrió un salón literario para enseñar el arte del amor y la poesía, acogió en su casa a una alumna llamada Muhya bint al-Tayyani a la que educó, enseñó, y al final echó por causas que no están aclaradas pero que Muhya le pagó su ayuda y enseñanza, con estos deplorables versos:

Walada ha parido y no tiene marido;
Se ha desvelado el secreto;
Se parece a María,
Pero la palmera que ella sacude es un pene recto.

Finalmente arruinada y sin crédito, pero siempre altiva y hermosa, vivió con elvisir ibn Adbus, político rival de Ibn Zaidun y hasta los ochenta años se dedica a la enseñanza.
Ibn Zaydun murió antes que ella rico y con poder, aunque quizás algo nostálgico pero curado de un amor del que solo quedaba lo escrito.

He aquí otro de sus poemas:

"Aquella muchacha de ojos bellos,
de fragancia deliciosa, de aliento perfumado,
y de aroma penetrante, me tendió su fina mano,
y comprendí que era mujer de mirada seductora.
Por su talle corre fresca sabia juvenil;
ungida está de admicle por su muy clara virtud.
Cuando me ofrece jazmines en la palma de su mano
recojo estrellas brillantes de la mano de la luna".
Wallada murió el 26 de Marzo de 1091, el mismo día que los almorávides entraron en Córdoba. Medina Azahara –Córdoba-

Fuentes de consulta:

El Poema de Muhya fue tomado de: WWW. Palabra virtual . com (Selección: Mª de Jesús Rubera Mata)
1ª Imajen: http://www.jarchas.net/bridgman_la_siesta.jpg
2ª Imajen: http://www.kalipedia.com/kalipediamedia/penrelcul/media/200707/ 18/relycult/20070718klpprcryc_692.Ies.SCO.jpg
El resto de: Cordopedia, www.andalucía.cc, Wipedia, etc.