ISLAM Y AL-ANDALUS

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La escuela médica Sarqi (ss. XI-XIV): sociedad y medicina en el Levante de al-Andalus

Cuando publicamos nuestro libro sobre Muhammad aš-Safra (m.761/1360), ya planteé la posibilidad de que hubiera existido en la zona sur alicantina una tradición médica propia

1. INTRODUCCIÓN

Cuando publicamos nuestro libro sobre Muhammad aš-Safra (m.761/1360), ya planteé la posibilidad de que —siguiendo al pie de la letra las palabras que sobre él dice Ibn al-Jatib— hubiera existido en la zona sur alicantina una tradición médica propia (1). Desconocía entonces los trabajos en que Roser Puig mostró la existencia de un importante foco médico en la Granada de Muhammad II formado por eminentes figuras de origen levantino (2). Ante estos caminos que se superponen, me he cuestionado sobre la posibilidad de la existencia de un foco de enseñanza de la medicina propio del Sarq al-Andalus.

 

Interesado por entender las dinámicas de la sociedad andalusí, este planteamiento investigador pasa tangencialmente por la propia historia de la medicina o la ciencia y es más deudo de una historia de las dinámicas sociales, pues permite conocer el nivel de formación de sus médicos, así como entender qué calidad de vida sanitaria gozaron.

 

2. OBJETIVOS

En el presente estudio nos planteamos tres objetivos esenciales, con su metodología.

 

En un primer lugar, elaborar una lista de los médicos que nacieron o trabajaron en el Sarq al-Andalus, fijándonos especialmente en su formación y enseñanzas, más que en sus contribuciones científicas u otros datos biográficos. Para ello, no hay sino que extraer este tipo de datos de sus biografías, que hallamos en las propias fuentes árabes, biográficas y médicas; un corpus de datos por demás conocido ya, que hay que seleccionar por origen y/o relación regional (3).

 

El segundo sería ampliar esa lista de médicos, en lo posible. Camilo Álvarez de Morales y Emilio Molina apuntaban el camino recientemente: los datos ya conocidos sólo queda ampliarlos con los que aún encierran los diccionarios biográficos no ya de médicos, sino de ulemas y alfaquíes, puesto que muchos de los que aparecen en ellos como doctos en «ciencias de la religión» o como literatos también poseían saberes de medicina y ejercieron como tales (4). A ello nos dedicaremos aunque es una tarea enorme. Por ello, de los diccionarios de Ibn Baškuw al (494- 578/1101-1183), Ibn al-Abb.ar (595-658/1199-1260), a.d-.Dabbi (m. 599/ 1203), Ibn az-Zubayr (627-708/1229-1308), ‘Abd al-Malik al-Marr.akuksi (m. 702/1303, etc., comenzaremos por Ibn al-Abb.ar, el autor que ofrece más datos accesorios a la propia formación en ciencias de la religión de los biografiados, y de sus obras, por la Takmila, su repertorio más numeroso de biografías.

 

El tercero, establecer —en lo posible— hasta donde nuestros datos lo permitan, las relaciones maestro-discípulo que se desarrollaron entre los personajes citados. Con ello se busca saber dónde y cómo pudieron existir focos locales de conocimientos o enseñanza de la medicina —y en general de las ciencias— en estas regiones del Levante.

Son tres objetivos abiertos, que, aunque no puedan ser resueltos concluyentemente en un solo estudio esperamos ir desvelando con tiempo y trabajo.

 

3. EL COLEGIO MÉDICO DEL ªSARQ AL-ANDALUS

Repasando la evolución de la medicina andalusí seguidamente vamos a centrarnos en los médicos más notables que se formaron, trabajaron o desarrollaron su labor en el Levante peninsular. Antes hay que aclarar que de la miríada de facultativos que sin duda trabajaron en estas regiones, las fuentes árabes sólo van a recoger los más famosos. Sólo han pasado a la historia quienes a su vez escribieron alguna obra notable o destacaron por alguna curación relevante.

 

3.1. Las primeras noticias sobre la medicina en al-Andalus

Como refiere en un conocido texto Ibn .Yulyul (332/943-desp. 384/994·5) (5), la medicina andalusí estuvo controlada por los cristianos hasta la época de ‘Abd ar-Rahm.an III. Aún así, comienza a mencionar  médicos andalusíes a partir del emirato de Muhammad (852-886), al-Mundir (886-888) y ‘Abd Allah (888-912); en este período de la segunda mitad del s. IX y comienzo del X, de los seis médicos que cita, cinco son cristianos.

A partir del emirato de ‘Abd ar-Rahm.an III todavía pervive esta huella de la cultura científica tardolatina, personificada en la figura del polígrafo Yahyà Ibn Iesh.aq, hijo de un médico cristiano y autor de cinco cuadernos de «aforismos», quien no duda en acudir a un monasterio a buscar un remedio para la otitis del soberano (6). La situación no cambiará hasta que se inicie en las postrimerías del s. Xº el largo proceso de la orientalización científica de al-Andalus. Hasta entonces parece predominar una cultura científica isidoriana, de carácter marcadamente eclesiástico, que sobrevive sólo por el vacío cultural de una época en la que aún no se ha producido la recepción de la ciencia greco-oriental.

 

3.2. Siglos X y XI

El período que J. Samsó ha titulado de «la orientalización de la ciencia andalusí», abarcando desde el 821 al 1031 (7), es el que centraliza en Córdoba todos los avances de la ciencia. Allí, al calor del mecenazgo oficial, surgirá la primera escuela médica de al-Andalus. Con ‘Abd ar-Rahman III la ciencia ya está plenamente arabizada, lo que equivale a decir que está al tanto de las traducciones vertidas desde el griego en Oriente. De esta época es la revisión de la traducción de la Materia Médica de Dioscórides realizada en Córdoba, lo cual equivale a decir que a partir de entonces no sólo se asume el legado greco-árabe, sino que se le añaden la farmacología y la botánica generadas en al-Andalus (8). La Uryuza fi t-tibb de Sa‘id Ibn ‘Abd ar-Rabbihi (m. 953-4 o 966-7) (9), las obras de ‘Arib Ibn Sa‘id (ha. 300/912-ha. 370/980) (10) y la figura de Abu l-Qasim az-Zahrawi (ha. 324/936-ha. 404/1013) despuntan entre lo más notable del período; El Kit.ab at-taesrif de az-Zahrawi ya es una obra destinada a la formación de los estudiantes, como un manual de consulta para el médico práctico que desea ser autosuficiente y prescindir tanto de la literatura elaborada en Oriente como de «los trabajos inexplicables de los antiguos», frase con la que se alude al cúmulo de problemas que ofrecía la comprensión de los tratados griegos recientemente traducidos al árabe (11). Es la obra de un médico y cirujano que pone por escrito sus experiencias para beneficio general de los profesionales de la medicina. Como refiere Ibn .Yulyul esto no era lo frecuente en la época, dado que los profesionales guardaban celosamente sus remedios farmacológicos y su terapéutica era un secreto profesional, por lo común herencia familiar.

 

A Córdoba, como centro del saber médico peninsular, acudían por tanto, quienes deseaban formarse adecuadamente en la medicina teórica, aunque lo habitual es que también fueran a estudiar a Oriente, aprovechando el hayy o peregrinación canónica a La Meca para completar un largo viaje de estudios. A la vuelta, traen consigo las últimas obras y noticias médicas. Con ello, al igual que en literatura u otras ciencias, en al-Andalus estaban perfectamente informados de lo que ocurría en el hogar cultural islámico.

 

El período de los reinos de taifas supuso la multiplicación de las cortes, lo que equivale a afirmar la de los centros de cultura y ciencia. La rivalidad que establecieron algunos reyes de taifas en el mecenazgo de poetas y sabios de renombre abrirá un fecundo período en las letras andalusíes. En cuanto a las ciencias, en Toledo, Sevilla, Badajoz, Málaga, Almería, etc., se crean importantes centros de investigación cuyas aportaciones serán muy notables (12), destacando también Zaragoza como centro de estudios sobre filosofía (13).

 

Este período lo definen tres circunstancias fundamentales: Ya se ha producido la plena recepción de la obra médica de Galeno, medicina y farmacología se confunden, pues las obras fundamentales de los autores del período presentan un marcado carácter farmacológico, y finalmente, sólo se conservan las obras escritas de dos médicos notables: Ibn Wafid (14) de Toledo e Ibn Bukl.ariks de ¿Zaragoza? (15).

A partir de esta descentralización cultural sí que podemos fijarnos en las aportaciones que se gestan en el ªSarq al-Andalus. De este modo, en Zaragoza brillarán las de los judíos Abu. l-Walid Ibn .Yanah (m. ha. 431/1040) (16), cuya obra (At-TaljÌes) se ha perdido; trataba sobre drogas, pesos y medidas y sobre sus nombres, y fue copiada en otras posteriores, como la de Ibn Buklariks (o Biklariks) al-Isra’ili. Este último escribe su Kitab al-Musta‘ÌnÌ fi t-tibb (17) en 1106, una obra de la que poseemos escasos datos. Su título alude a su dedicatoria a Ahmad II al-Musta‘in (1085-1110) soberano de Zaragoza, posiblemente con la finalidad de atraerse su benevolencia. Este tratado es un yadwal y va precedido de una larga introducción en la que refiere su concepción de la medicina. El yadwal tiene la forma de cuadros sinópticos, y en él se indica en cinco columnas verticales a doble página las características de cerca de 700 sustancias simples. Esta forma de expresión médica en forma de grandes catálogos (que también se denominó taqwim) se desarrolló especialmente en el s. XI en el Oriente musulmán. El yadwal de Ibn Buklariš es el primero del género en el Occidente musulmán (18). Sus fuentes son una larga lista de autores clásicos (Aristóteles, Dioscórides, Galeno, Paulo Egineta), otros tantos árabes orientales de los siglos VIII y IX, y uno menor de fuentes de los ss. X y XI, además de ar-Razi y Avicena.

 

En esta etapa surge una nueva preocupación: la correcta dosificación de los medicamentos compuestos. En ello insiste az-Zahrawi en la maqala 29 de su Tasrif. A la par, Ibn Buklariks se ocupa en la obra citada por la proporción de los simples que forman un medicamento compuesto, con el fin de que este tenga una gradación determinada, tema harto complejo. Como en el siglo anterior, se sigue insistiendo en la identificación de los nombres de las plantas; en este sentido en el Kitab al-Musta‘ini los nombres de los simples aparecen en numerosas lenguas: griego, árabe, persa, siríaco, beréber, pero además hay un primer principio de diferenciación regional al añadir términos nuevos en lengua romance.

El saber que recogerán los libros de botánica posteriores estará ligado a la herborización local y a la recopilación de todo tipo de datos posibles sobre las plantas de al-Andalus y otros países. Un ejemplo es la ‘Umdat at-tabib fi ma‘rifat an-nabat, cuyo anónimo autor sevillano hace alusión a sus continuas herborizaciones realizadas en Andalucía, Algarbe portugués, y norte de Marruecos, así como a los ensayos de aclimatación de plantas en el Jardín del Sultán y en su huerto personal (19).

Tras haber ejercido la medicina en la corte de los ‘.amiríes cordobeses, después de la fitna, Muehammad Ibn al-Husayn Ibn al-Kattani (o al-Kinani), acabará ejerciendo su magisterio en la capital de la frontera superior; allí escribirá un libro sobre los simples titulado Kitab at- Taeshim (Libro que hace comprender), no conservado, pero citado por Ibn Wafid, al-Gafiqi, al-Idrisi e Ibn al-Baytar.

Originario de Córdoba, ‘Abd ar-Rahman Ibn Ahmad Ibn ‘Ali al-Kirmani, había viajado por Oriente, aprendiendo en Mesopotamia la geometría y la medicina. A su regreso se establece en Zaragoza, trayéndose consigo libros de gran valor, como las Epístolas de los «Hermanos de la Pureza». «Dominaba la medicina, ciencia en la que hacía buenas observaciones clínicas, siendo conocida su habilidad en la cauterización, amputación, escisión, incisión y otras prácticas del arte médico» (20). Muere en Zaragoza en 458/1066. No se cita ninguna obra suya, pero sí un gran discípulo en geometría y astronomía, Muhammad Ibn al-Husayn Ibn Hayy at-Tuyibi. Quizás también otros aprendieron con él la medicina.

 

Durante el período taifal en la Denia de Muyahid recalaron también figuras de la ciencia, algunos de los cuales llegaron huyendo de Córdoba, y otros atraídos por su mecenazgo. Entre los primeros hay que citar a Ibn as-Saffar, de quien no sabemos si tenía conocimientos médicos, pero sí que conocía a fondo la aritmética, la geometría y la astronomía (21). Se había establecido primeramente en Córdoba para enseñar esas ciencias, y allí enseñaba el sistema del Sind-Hind y el uso del astrolabio, sobre lo cual tenía un libro; tras la fitna se estableció en Denia hasta su muerte. Entre los segundos hay que citar al lexicógrafo Ibn Sida (m. 458/1066) (22). a quien también se le atribuye un libro de anwa’ o calendario agrícola (23). El hijo de Mujy.ahid no abandona el interés por las ‘ulum al-awa’il, puesto que ‘Ali Ibn Muyahid le encargó al famoso Abu l-Mutarrif ‘Abd ar-Rahman Ibn Muhammad Ibn Wafid (398-476/1008-1074) componer un tratado sobre los medicamentos simples, siendo esto el origen de su Kitab al-adwiya al-mufrada (24), obra de la que se pensaba sólo había perdurado la traducción latina por Gerardo según Abu l-Qasim Sa‘id b. Ahmad, cadí de Toledo. Boletín de la Asociación Española de Orientalistas, 1987, 23, 96. de Cremona y otra catalana del siglo XIV, hasta que ha aparecido en un manuscrito de El Escorial escrito en aljamía hebraicoárabe que había pertenecido a don Juan de Borja; de ello se deduce que fue muy apreciada en el Levante.

3.3. Siglos XII-XIII

La época almorávide y almohade es comúnmente conocida como el Siglo de Oro de la medicina andalusí. Por otro lado, el siglo XII es el de las grandes familias o sagas de médicos. Entre ellas, los Banu Zuhr tienen un bien ganado lugar de prestigio: Abu. l-‘Ala’ Zuhr (ha. 451-525/1060-1131), su hijo Abu. Marwan ‘Abd al-Malik Ibn Zuhr (ca. 483/1091-557/1161·2) y el nieto Abu. Bakr Ibn Zuhr (507-595/1113-1199). El padre del primero de ellos —de Abu. l-‘Ala’—, llamado Abu Marwan ‘Abd al-Malik (ca. 470/1078) estudió medicina en El Cairo, tras lo que regresa a al-Andalus y se establece en la corte de Denia (donde algunos piensan que nació), con Mujy.ahid al-‘.Amiri. En lo que respecta al resto de miembros de la familia, realizaron sus estudios y prácticas médicas con sus respectivos progenitores, transmitiéndose así los conocimientos de una generación a otra. Abu l-‘Ala’ Zuhr (posiblemente también nacido en Denia) a caballo entre el período taifa y el almorávide, servirá primero a al-Mu‘tamid de Sevilla, entrando luego al servicio de los almorávides; este cargo de médico de corte lo heredará su hijo Abu. Marwan, y a su vez, Abu. Bakr Ibn Zuhr lo será también del califa almohade Ya‘qub al-Mansur (1184-9) (25). Se ha destacado como rasgo familiar común de toda la obra médica de los Banu Zuhr su carácter eminentemente práctico, teniendo todos ellos fama de excelentes clínicos (26).

 

Otra figura de renombre de la época fue Abu. s-.Salt Umayya —Abuzale de los latinos—, (563-528/1067·8-1134), polígrafo nacido en Denia, en donde se piensa que realiza sus primeros estudios. Su Kitab al-adwiyat almufrada se creía perdido, pero se ha conservado y nos muestra su gran valor como obra farmacológica (27). Luego irá a vivir a Oriente, quedándose a vivir en Egipto y muriendo en Mahdia (Túnez) (28)

 

Relacionado con la escuela filosófica de Zaragoza, Muhammad Ibn Yahyà Ibn as-Sa‘ig Ibn Bayya (Avempace, ha. 472/1080 533/1138·9), más conocido por su obra filosófica, también elaboró otra obra farmacológica, en colaboración con un tal Sufyan al-Andalusi; se trata de un libro de las experiencias, cuyo fin era suplir las lagunas del tratado sobre los simples de Ibn Wafid; hoy perdida, es obra famosa y llena de erudición, que fue utilizada incluso por Ibn al-Baytar. Se le atribuyen además otras cuatro obras, dos comentarios a obras de ar-Razi, uno a Galeno. Por el contrario sí se conserva un Kitab an-nabat, que trata sobre botánica (29).

 

En la última mitad de este siglo despuntaron las figuras de Abu. l- Walid Ibn Rušd (Averroes, 520-595/1126-1198) (30) y de Maimónides (530-600/1135-1204) (31) a quienes se ha llamado los filósofos-médicos, pues en su obra la medicina práctica tiene un carácter marginal, siendo su ciencia médica parte de un proyecto intelectual mucho más amplio. Entre los levantinos, Ibn Tumlus (ca. 560/1165-620/1223, conocido filósofo que nace y muere en Alcira), saliéndose de la tónica de obras farmacológicas, escribe un comentario al «Poema de la medicina» de Ibn Sina, lo cual nos habla de la circulación de esta obra por al-Andalus (32).

 

3.4. Siglo XIV

Después de las grandes figuras citadas, la centurias siguientes están marcadas por la pervivencia de su magisterio, o lo que es lo mismo por una lenta decadencia, que se hará patente en el posterior período nazarí.

 

Un nuevo ejemplo de saga médica lo constituyen los Banu. .aqu. ri, originarios de Segura de la Sierra (Jaén). El abuelo, Abu Tamam Ga. lib aš-.Saquri (m. 740/1340) estudió en el hospital de El Cairo y ejerció más tarde la medicina en Marruecos. Con él estudiará su nieto desde los 15 años; Abu. ‘Abd Alla. h Muhe ammad aš-.aqu. ri (nace en 727/1326·7-desp.770/ 1369), quien nos ha legado una obra titulada Tuhfat al-mutawassil warahat al-muta’ammil, obra con importante información sobre la alimentación en al-Andalus y que incluye multitud de anécdotas y casos clínicos correspondientes a sus experiencias médicas y a las de su abuelo, de quien sin duda manejó escritos no conservados hoy; a ésta hay que unirle otras dos obras inéditas sobre medicina y sobre epidemias (33).

 

Muhammad aš-Safra al-Qirbilyani (m. 761/1360) es un caso especial de formación médica, como ya expresamos en el libro que le dedicamos a este personaje. En primer lugar, se forma como médico empírico que aprende las tradiciones terapéuticas y farmacológicas con su padre en Crevillente (probablemente un farmacólogo ¿de formación empírica? del que ninguna noticia nos ha llegado). Ibn al-Jatib señala en su biografía que su tierra natal ya estaba perdida para el Islam «se cree que estudió con su padre, en su tierra de Crevillente, en tierra de mudéjares (bilad ad-dayyan)» (34). En su juventud ya había estudiado en la Valencia reconquistada con un cirujano cristiano, «micer Baznad» al único cirujano que salva del clima de decadencia de la medicina valenciana (35). En Granada completa su formación con el médico ‘Abd Allah Ibn Siray y con otros que el biógrafo no nombra.

 

Es Muhammad Ibn Ibrahim Ibn Sarray (m. 730/1330) con el que creemos debe identificarse el maestro mencionado por Ibn al-Jatib. En la Ihata encontramos su biografía (36). De él destaca que era un hombre muy sabio y preocupado por los pobres, ya que atendía gratuitamente a los menesterosos y les daba un tercio de sus ingresos. Su familia era de origen toledano y él fue médico de la casa real nazarí. Había viajado por Túnez y estuvo viviendo durante un tiempo en el Mágreb; era buen conocedor de las hierbas, hábil a la hora de diferenciar las variedades principales de las plantas y había escrito con buena letra un libro —no conservado— sobre la esencia de las plantas (37). Ibn al-Jatib relata la muerte harto sospechosa de Muhammad II (1273-1302) y afirma que Ibn as-Sarray, tras intentar curarle en vano, inquirió sobre la última comida que había ingerido, tras lo que «dijo Ibn as-Sarray algunas palabras» (eufemismo para decir que acusó veladamente al heredero de haberle envenenado) que fueron la causa de su prisión y posterior exilio al Mágreb. No indica la duración del destierro, pero indudablemente debió alargarse durante todo el reinado de Muhammad III (1302-1309), falleciendo en Granada en 13 de rabi‘ I del 730 (4 de enero del 1330).

 

Sobre los maestros de Ibn as-Sarray, Ibn al-Jatib dice que aprendió del murciano Muhammad ar-Riquti (38). Éste era originario del valle Ricote (Murcia), y permaneció en Murcia tras la toma de la ciudad por el infante Alfonso (luego Alfonso X); allí éste creó para él un studium/madrasa, para que enseñara su ciencia y para promover el aprendizaje del árabe y el traspaso cultural a judíos y cristianos (39). Si ar-Riquti llegó en efecto a impartir su ciencia en ella fue por poco tiempo, puesto que pronto se traslada a la Granada del nazarí Muhammad II, en la que ejerció y enseñó. No fue tan generoso como su discípulo Ibn as-Sarray, ya que —según narra la Ihata— gentes de toda extracción social se interesaban vivamente por sus clases, a las que acudían pagando, haciendo duros sacrificios económicos para poder sufragar los gastos que implicaba la asistencia.

 

Esta cadena de médicos que trabajaron y enseñaron en Granada (y el Mágreb) queda como sigue (40):

Ar-Riquti (segunda mitad s. XIII), maestro de ...

Muhammad al-Karni al-Garn.ati (m. 1300) (41) ...

Yahyà b. Hudayl at-Tuyibi (m. 1352) (42) ...

Ibn as-Sarray (1256-1329) maestro de ...

Muhammad aš-Safra (m. 1360) 

Muhammad aš-Saquri, (n. 1327) compañero de ... 

Ibn al-Jatib (1313-1375)--

                 

Roser Puig ha llamado la atención sobre el hecho de que Muhammad II tuviera la feliz iniciativa de llamar a dos notables personajes: al sabio ar-Riquti —que enseñará medicina entre otras disciplinas— y al astrónomo Ibn ar-Raqqam (m. 715/1315) a su corte granadina, con lo cual enriqueció notablemente el nivel científico de las respectivas ciencias. Ahora bien, señalamos la circunstancia de que algunos de estos médicos tengan origen levantino, siendo allí donde adquirieron sus conocimientos y los desarrollaron primeramente. Es el caso del maestro ar-Riquti, aš-Safra, o de la saga de los Banu aquri.

 

El origen de su formación habría que ponerlo en un Sarq al-Andalus en el cual podemos suponer que desde hace ya cerca de dos siglos hay una escuela farmacológica que si no independiente, sí genera facultativos locales.

 

4. LOS MÉDICOS EN LA TAKMILA DE IBN AL-ABBAR

Los diccionarios biográficos son en su mayoría unos registros en que se consignaron innumerables currícula de personajes notables de las ciencias religiosas. Con excepciones, su finalidad consistía en tener registrados maestros, discípulos y transmisiones de las obras más notables en las ciencias de la religión. Pero entre estos datos también se apuntan otros más heterogéneos que, por lo común, revisten un gran interés.

 

Dado que es una vasta tarea, nos hemos propuesto comenzar por la obra de Ibn al-Abbar (595-658/1199-1260) (43). Entre los escritos que le han hecho famoso al valenciano está su Kitab at-takmila li-Kitab as-sila (Suplemento del Kitab as-sila de Ibn Baškuwal) (44), un diccionario de sabios ilustres en las «ciencias de la religión» que estuvieron relacionados con Valencia (por haber nacido, residido o pasado por ella). De esta cantera de datos biográficos se han extraído los personajes que aparecen relacionados con la medicina, habiéndose hecho relación de ellos en el Apéndice que se incluye al final del artículo.

 

Ibn al-Abbar fue bastante sistemático en su terminología y el modo de redactar la información. Tras referir los conocimientos del biografiado, especificando primeramente los que tienen que ver con las ‘ulum ad-din, en la mayor parte de los casos se usan dos variantes de una misma fórmula para expresar que también poseía conocimientos de medicina: Kana … mušarikan fi ‘ilm at-tibb «asociándose(les) el conocimiento de la ciencia médica»; en pocas ocasiones dice muhtarifan bi-t-tibb, «fue un profesional/ejerció el oficio de la medicina», en cuyo caso podríamos señalar las fronteras entre la formación adquirida por un personaje y el que viviera de la profesión médica. Dado el cariz de la obra, que prima los conocimientos en ciencias de la religión, cuando se señala la adquisición de otros saberes añadidos es porque la figura en cuestión despuntaba en ellos; en el caso de la medicina, quizás debamos pensar que los señalados —pequeño porcentaje de los miles de biografiados por Ibn al-Abbar— fueron médicos notables en su ejercicio. Continuando con la terminología, casi siempre se refiere a la medicina como ‘ilm at-tibb, «ciencia médica», en vez de tibb, «medicina», lo cual se explica por el contexto, pues —exceptuando unos pocos casos— es citada al final de una enumeración de saberes, o de cualidades intelectuales del biografiado.

Sobre los contenidos biográficos, hemos sistematizado en el siguiente cuadro determinados aspectos que nos interesa resaltar:

 

                                                            Biografías n.º                      Nº. de  personajes                %               Total de Biografias

Sarqi-es (de origen o                        1714-1722-1768-1885-1983-            16                              51,6

  residencia)                                    2091-2093-178-241-286-1317-

                                                      1368-1501-1600-2122-2180

 

Aprendieron la medicina                  1722–1768–1983 ?–2091–2093–        10                              32,2

 en el Sarq al-Andalus                     178–1368–1501–1600 ?–2122

                                                                                                                                                                         

Se citan sus maestros en la              1317–1497–1717–1499–                      7                               22,5

ciencia médica                                1618–2180–2184                           

 

Se dice que tuvieron                        1368–1714–1885–1368                      4                                12,9 31

discípulos en medicina                                                                                                                                                31

 

Escribieron obras de                        1717–1878–2575–                             6                                 19,3

medicina                                         1368–1497–2180 ?

 

La medicina fue su dedicación           Todos, menos los con-                       28                                90,3

prioritaria, su profesión                      templados abajo

 

La medicina se cita como                    240 - 286 - 1666                                3                                 9,9

uno más de sus saberes

 

Estos personajes corresponden cronológicamente al siglo X (3), segunda mitad del siglo XII (14), primera mitad del XIII (12) y segunda mitad del XIII (1). Por tanto, se centran en una centuria a caballo entre la segunda mitad del XII y primera del XIII.

 

Se han recogido las biografías de todos los personajes relacionados con la medicina, para poder evidenciar la relevancia numérica de los de origen levantino (51,6%), aunque —como ya se advirtió— no sea significativo este porcentaje respecto de la medicina andalusí, dado que a Ibn-Abbar le interesan en especial los próceres que tuvieron relación con el Sarq al-Andalus, y con Valencia en particular.

Más interesante es el que pudieran aprender en esta zona la medicina, cosa que, al menos desde el siglo de las taifas se ha demostrado que era posible en Zaragoza, Valencia, Denia y Murcia, donde se centralizó la cultura. En estas biografías cinco personajes estudiaron en Oriente (45), pero diez pudieron cursar sus estudios médicos en sus regiones de origen. Ahora bien, cuando vemos qué maestros se citan, se aprecia que en dos casos se menciona a personajes notables, mientras que de cinco biografiados se aprecia que la transferencia del saber médico estaba guardado celosamente por algunas familias como patrimonio propio (en el cuadro se han marcado en negrita estos casos).

 

En el mismo sentido, de cuatro personajes se dice que enseñaron la medicina y que tuvieron discípulos, mientras que de otros cinco que escribieron obras de tema médico, aportándose incluso algunos títulos de obras. Pocos más datos pueden extraerse de estas informaciones, en muchos casos incidentales, sobre la medicina en esta obra; por ejemplo, no podemos discriminar entre las diversas especialidades médicas, puesto que el lenguaje es muy general; sólo de uno (n.º 241) se dice que había reunido en sí todos los saberes médicos, y de otro (n.º 699) que tenía buenos conocimientos farmacológicos, y de estos sólo el primero era murciano.

 

5. CONCLUSIONES

Los datos biográficos expuestos con anterioridad nos llevan a deducir una serie de conclusiones. La primera de ellas tiene que ver con la propia personalidad del médico andalusí. Los expertos en ciencias médicas pueden ser equiparados con los humanistas del Renacimiento, gentes de múltiples saberes, entre los cuales la medicina es uno más. Estos saberes fueron, por lo común, adquiridos en sus viajes por el Mágreb o el Oriente musulmán, cuando no en la capital de al-Andalus. En estos periplos «a la búsqueda del saber», adquirirán cualificación y conocimientos suficientes, de modo que a su vuelta a al-Andalus vivirán de su ejercicio. Por esta gran formación que poseían en muchos otros ámbitos del saber, estos personajes fueron nombrados para desempeñar cargos oficiales. No sólo fueron médicos de corte, sino que Ibn Yulyul informa que son nombrados generalmente para el cargo de juez, o para otras responsabilidades, según su cualificación personal. Lo mismo podemos ver que ocurre en los siglos posteriores, según se desprende del listado de médicos que hemos extraído de la obra de Ibn al-Abbar.

 

Esta larga búsqueda de los conocimientos médicos hará despuntar a algunos personajes notables, siendo otra de las peculiaridades expuestas el que a la vuelta a la península, transmitan sus saberes médicos a sus hijos, formándose así sagas de médicos. Otra de las peculiaridades, por tanto, es la transmisión y el ejercicio de la medicina por parte de reputadas familias de médicos.

 

Aunque los más notables personajes se formaran en Oriente o en la capital, o recibieran sus conocimientos por vía familiar, se puede aventurar una asociación entre algunos de ellos con una serie de focos de enseñanza de la medicina en el Sarq al-Andalus. Estos focos se corresponden con las cortes surgidas tras la atomización política taifal, y son: Zaragoza, Valencia, Denia y Murcia. En ellos nacen y se forman tanto algunos de los más notables médicos andalusíes (conocidos gracias a sus obras), como otros muchos facultativos menos famosos, que sólo podemos conocer gracias a haber sido incluidos en algún diccionario biográfico por poseer otros saberes en ciencias de la religión y que, ejerciendo como médicos, son los que se responsabilizaron del cuidado real de la población de estas capitales y de sus regiones.

Parece ser que la Uryuza fi t-tibb de Ibn Sin.a es la obra más difundida en estos círculos, o al menos de la que más noticias tenemos, ya que se ha citado el comentario que escribe Ibn Tumlus de Alcira a la obra, y también que a instancias de Ibn Hudayl, se enseñará la obra en la famosa madrasa de Granada al círculo granadino que, por tanto, hay que poner en relación con esta obra (aunque no exclusivamente). Hasta el presente se han analizado con gran detalle las personalidades y las obras de las figuras de la medicina a las que se ha aludido, pero el hecho de ponerlos en relación unos con otros y con el entorno en que se desarrolló su saber también aporta unos datos que ayudan a conocer no sólo las escuelas de medicina o ciencias, sino las relaciones sociales de cada época. Este es el empeño en el que seguiremos.

 

6. APÉNDICE: EXTRACTO DE LAS BIOGRAFÍAS DE MÉDICOS EN LA TAKMILA DE IBN AL-ABB.AR

De estas biografías, sistemáticas en su sistema expositivo, aunque escasas en datos las más de ellas, nos ha interesado recoger: número de biografía, nombre completo, origen familiar y/o personal, relación con la medicina y lugar donde la estudió o donde desempeñó su trabajo y, finalmente, lugar y fecha de su nacimiento y muerte. Cuando un dato se da entre corchetes es porque se ha deducido del contexto. Los médicos oriundos, que se formaron o vivieron en el .arq al-Andalus se han indicado con un asterisco al lado de su número de biografía.

 

A. Edición de Francisco Codera, con las correcciones y nuevas biografías de Ángel González Palencia

349: Muehammad Ibn ‘Abdun al-Yabali al-‘Adadi, «originario de Córdoba. Especialista en aritmética y geometría Viajó a Oriente en el año 347/ 958 visitando El Cairo y Basora. Se especializó allí en la ciencia médica y dirigió el hospital (maristan) de la ciudad de Fustat. Regresó a al-Andalus el año 360/970, siendo médico de al-Mustansir bi-llah y de al-Mu’ayyad bi-llah. Escribió —según refierere Ibn .Yulyul— un magnífico libro sobre agrimensura» (46).

1599: ‘Abd ar-Rahman Ibn Muhammad al-Qaysi at-Tabib (el médico), al-Qiti, Abu. l-Qasim, originario de Córdoba, «investigó sobre medicina y fue famoso por ello». [Muere ha. 548/1153·4]

*1714: ‘Abd al-Malik Ibn Muhammad Ibn Yulyul, Ibn Kanbarat, Abu Marwan, originario de Valencia y avecindado en Córdoba, «se contaba entre los expertos en medicina, siendo docto en su ejercicio; con él aprendió el cadí Abu. l-Walid Ibn Rušd y Abu. l-Husayn ‘Ubayd Allah Ibn ‘Umar al-Madhayi y otros tantos, según refiere Ibn at-.Taylasan». [Muere ha. 549/1154·5]

1717: ‘Abd al-Malik Ibn Zuhr Ibn ‘Abd Malik Ibn Muhammad Ibn Marwan Ibn Zuhr, al-Iyadi, Abu. Marwan, originario de Sevilla, «aprendió de su padre Abu. l-‘Ala’ la ciencia médica, fue un adelantado en su ejercicio e investigó sobre ella con la excelencia de la casa y la fama de sus predecesores; por su destreza tuvo un lugar entre los familiares que le precedieron. Su padre le instruyó en la eficacia de los tratamientos y en la bondad de las dietas (tadbir)». En 515/1121·2 le dedica su Kitab al-iqtisa’ (47) al emir almorávide Ibrahim Ibn Yusuf Ibn Tašufin; sigue en 535/1140·1 en Marraquesh, ciudad en donde trabajará largos años al servicio de los soberanos almohades. Muere en Sevilla en 557/1162.

*1722: ‘Abd Malik ‘Ali Ibn Salama al-Mudadi, Ibn al-He alad al-Madadi, Ibn al-Hallad, Abu. Marwan, originario de Valencia. Estudia [ciencias de la

*1768: ‘Abd al-‘Aziz Ibn Muhammad Ibn ‘Abd al-‘Aziz Ibn Sa‘dun al-Azdi at- Tabib (el médico), originario «de Valencia, estudió en ella con Abu. l-Hasan Ibn Hudayl y otros. Se ocupó de la medicina y despuntó en ella», muere [¿en Valencia?] en ramadan 605/marzo-abril 1209.

1878: ‘Ali Ibn ‘Atiq Ibn ‘IIsà Ibn Ahmad al-Ansari al-Jazrayi, Abu. l-Hasan al-Qurtubi (el cordobés). Se formó en Oriente. A sus muchos saberes en ciencias de la religión ha de asociárseles el de la medicina, materia sobre la que escribió varias obras. Nace en 523/1128·9 y muere [en Córdoba] en 598/1201·2.

*1885: ‘Ali Ibn Musà Ibn Muhammad Ibn salut al-Balansi (el valenciano) aš-abarti, realizó la peregrinación a La Meca, y en ella estudió ciencias religiosas. Residió en Tremecén y volvió a su tierra «y ejerció profesionalmente la medicina»; se citan varios discípulos en Valencia de temas relacionados con ciencias de la religión. Muere [en Valencia] hacia el 610/1213·4.

*1983: Sulayman Ibn ‘Abd ar-Rahman Ibn Ahmad Ibn ‘Utman al-‘Abdari al-Buryani, Abu. Rabi‘, originario de Burriana, en Valencia, ciudad en la que fue conocido y en la que residió, aunque realizó la peregrinación a La Meca y luego viviera en Córdoba. A sus saberes en ciencias religiosas «hay que unirles los conocimientos en la ciencia médica. Se fue de Valencia y se estableció en Córdoba durante un período de tiempo, ejerciendo en ella profesionalmente la medicina. Luego, al final de su vida residió en la región de Elche (kurat Ilš), encargándose allí de dirigir la oración y de pronunciar la jutba en su aljama». Falleció en ella en 550/1155·6.

*2091: Yusuf Ibn Ahmad Ibn ‘Ali Abu. -l-Hayyay al-Murbitri (el saguntino). Residió primeramente en Valencia [en ella se formó], «se ocupó de la ciencia de la medicina, brillando en ella y siendo uno de sus adelantados, trabajó para los gobernadores del Mágreb». Vivirá en Marraquesh hasta su muerte en 619/1222·3.

*2093: Yusuf Ibn Ahmad Ibn Tumlus, Abu. l-Hayyay, «de Alcira». Estudió con Abu. l-Walid Ibn Rušd, y «Fue único entre los ulemas y los virtuosos, yel último de los médicos del Sarq al-Andalus, destacando por su religiosidad, por su buen trato, y por haber investigado en las ciencias de los antiguos». Muere en Alcira en 620/1223·4.

2575: Sulayman Ibn Hasan al-Mutatabib, Ibn .Yulyul, Abu. Ayyub, originario de Córdoba, allí estudió las ciencias de la religión. «Se ocupó de la ciencia médica, consiguiendo dominarla, ser experto en ella y alcanzar los conocimientos más profundos. Estos estudios los inició a la edad de 14 años y los terminó a la de 24. Escribió un buen “Libro sobre las generaciones de los médicos y los sabios” que acabó a principios del año 377/987·8. había nacido [en Córdoba] en el año 332/943·4. Estudió con él Sa‘id Ibn Muhammad atTulayetuli, conocido por al-Baguniš». [Debió morir después de 384/994].

 

B. Edición de Alfred Bel

548: Asbag Ibn Yahyà at-Tabib (el médico), originario de Córdoba «descolló en el ejercicio de la medicina y sirvió a [‘Abd ar-Rahm.an III] an-N.aesir, para quien preparó los granos de anís» (48).

 

C. Edición de El Cairo

*178: Ahmad Ibn Muhammad al-Qaysi, al-Fandawi, Abu. l-‘Abbas, «originario de Jaén, vivirá en Murcia, en donde cursa sus estudios de árabe y literatura. Después vivió en Elche de su trabajo. Allí se encontró con Ibn ‘Iyad, quien dijo de él: “se dedicó con éxito a la ciencia médica”. Falleció en Murcia el 24 de rabi‘ I 559/20 febrero 1163·4».

240: Ahmad Ibn Dawud Ibn Yusuf al-.Yudami, Abu Yafar, originario del «Pago de Ibn al-Haytam», distrito de Granada. Fue literato, gramático, lingüista, «y a ello debe sumársele el conocimiento de la ciencia médica». Muere en 598/1202.

*241: Ahmad Ibn al-Hasan Ibn Ahmad Ibn al-Hasan Ibn Hasan al-Quda‘i, Abu Ya‘far, de familia originaria de Onda, nació en Murcia. Viajó a Oriente, y en La Meca, Damasco y Bagdad estudió con numerosos maestros. «Era este Abu Ya‘far reconocido en lo que concierne a la ciencia médica y en ella tuvo un lugar destacado, por haber reunido la totalidad de las especialidades médicas». Muere en Marraquesh en 599/1203.

*286: Ahmad Ibn Muhammad Ibn Isma‘il Ibn Muhammad, at-Tarasuni (el de Tarazona), Abu. l-Qasim, originario de Murcia. Ibn al-Abbar lo encontró en Sevilla en 616/1219. A sus conocimientos en ciencias de la religión han de «asociarse los de las bellas letras y la medicina». Nace ha. 560/1165, y «muere como un mártir en la ‘batalla de Nabut’, uno de losdistritos de Murcia» en 622/1225.

326: Ahmad Ibn Muhammad Ibn .Yudami at-Tabib (el médico), Abu. l-‘Abbas, originario de Córdoba, vive en Ceuta y luego en Sevilla. «Fue diestro en la medicina». Fallece en Marraquesh en 650/1252·3

699: Hasan Ibn Ahmad Ibn ‘Umar Ibn Mufarriy Ibn Jalaf Ibn Hasim al-Bakri al-Uesbuni, Abu. ‘Ali, az-Zarqalluh, originario de Osuna y residente en Algeciras. Además de otros saberes, «fue médico, atinado en sus tratamientos —según la gente de su época— con buen conocimiento de las plantas y las hierbas [medicinales]». Muere en 603/1206·7.

*1317: Muhammad Ibn Yahyà Ibn Muhammad Ibn Jalifa Ibn Yannaq, Abu ‘Amir, originario de Játiva. Viajó a Córdoba, en donde cursó estudios en ciencias religiosas. Allí «tomó contacto con Abu. l-‘Ala. Ibn Zuhr y, durante algún tiempo, no se separó de él. Estudió con él la ciencia médica». Nace en 482/1089·90. Fallece en 547/1152·3.

*1368: Muhammad Ibn Ahmad Ibn ‘.Amir al-Balawi, as-Salimi, Abu. ‘.Amir, originario de Tortosa, residió en Murcia, en donde recibió su formación. Escribió sobre historia, literatura y una obra «sobre medicina denominada “Aš-Sif.a’”». En Murcia tuvo varios discípulos, y allí muere en 559/1164.

1497: Muhammad Ibn Ahmad Ibn Muhammad Ibn Ahmad Ibn Ahmad Ibn Rušd (Averroes), Abu. l-Walid, originario de Córdoba. En una larga biografía, glosa su amplia formación en ciencias religiosas, recogiendo en diversos lugares de la larga reseña que «aprendió la ciencia médica con Abu. Marwan Ibn Yuryul, el valenciano. Tomó de él la mayor parte de sus conocimientos, según su transmisión»; «Se inclinó hacia las ciencias de los antiguos y tuvo en ellas primacía sin igual entre las gentes de su tiempo. Fue especialista tanto en fetuas (sentencias) sobre medicina, como en fetuas sobre fiqh (jurisprudencia) [...] Escribió el “Kitab al-kulliyat fi et-etibb”». Nació en 520/1126, vivió en Córdoba hasta que es reclamado por el sultán a Marraquesh; muere en ésta en 595/

1199 y fue trasladado a Córdoba para ser enterrado allí.

1499: Muhammad Ibn ‘Abd al-Malik Ibn Zuhr Ibn ‘Abd al-Malik Ibn Muhammad Ibn Marwan Ibn Zuhr al-Ayadi, Abu. Bakr, originario de Sevilla. «Aprendió con su padre Abu Marwan y con su abuelo Abu. l-‘Ala’ la ciencia médica, singularizándose en la primacía de ella». Nace en 507/1113·4. Muere en Marraquesh en 596/1199·200.

*1501: Muhammad Ibn ‘Ali Ibn Muhammad Ibn Ibrahim Ibn Muhammad al-Hamdani, Ibn al-Burraf, Abu. l-Qasim, originario de Guadix. Estudió en el Sarq al-Andalus las ciencias de la religión, siendo extensa la lista de maestros que tuvo, de lo que se deduce su gran preparación al respecto. A éstas «ha de asociarse la medicina [...] Fue sacado de su tierra de origen por el emir Abu ‘Abd Allah Ibn Sa‘d, viviendo en Murcia y en Valencia. Luego regresó a ella en 557/1162, tras la muerte de Ibn Sa‘d», quedándose a vivir allí hasta el fin de sus días. Nace en 529/ 1134·5 y muere en Guadix en 596/1198·9.

*1600: Muhammad Ibn Bakr Ibn Muhammad Ibn ‘Abd ar-Rahman Ibn Bakr al-Fihri, Abu. ‘Abd Allah, originario de Valencia. «Fue reconocido en aritmética, al igual que en medicina». Muere [¿en Valencia?] en 618/1221.

1618: Muhammad Ibn ‘Ali Ibn Ahmad Ibn ‘Abd ar-Rahman al-Quraši az-Zuhri, Abu Bakr, originario de Sevilla, en ella se formó, estudiando con su padre, el cadí Abu. l-He asan. «Se inclinó hacia la ciencia médica, asociándosele con ella [...] Lo encontré en el alcázar real de Sevilla, asistiendo con los médicos al tratamiento de un enfermo [de palacio] a quien hacían sudar copiosamente». Falleció en 623/1226.

1666: Muhammad Ibn ‘Ali Ibn Sulayman Ibn Rifa‘a, Abu. Bakr, originario de Jerez. A su formación en ciencias religiosas también «se ha de añadir en medicina». Falleció en 636/1238·9.

2075: ‘Abd Allah Ibn Sayyid Amir al-Lajmi, Abu. Muhammad, originario de Silves. «Se le asoció a la ciencia médica». [Muere sobre el 585/1189].

*2122: ‘Abd Allah Ibn Ahmad Ibn ‘Abd Allah Ibn Muhammad Ibn Abi Bakr Ibn Musà Ibn Hafes al-Ansari, Abu. Muhammad, originario de Denia y con residencia en Játiva. Estudió en su tierra las ciencias de la religión, estudios que amplió en Sevilla y luego en Oriente (concretamente en Alejandría, Damasco y Mosul). «Se inclinó hacia la medicina, ocupándose de ella y asociándola a otros saberes». Estuvo en Túnez en varias ocasiones e hizo un segundo viaje a Oriente, falleciendo en El Cairo en 646/1248·9. Nace en Denia ha. 590/1194.

*2180: ‘Ubayd Allah Ibn Galinduh al-Umawi (omeya), Abu. l-Hakam, originario de Zaragoza y avecindado en Sevilla. Estudia en Córdoba, tras salir de su tierra, recién conquistada por el enemigo, con su padre, su abuelo y otros maestros las ciencias de la religión. Luego se traslada a Sevilla. «Fue médico experto [...] Escribió sobre muchas disciplinas». Muere en Marraquesh en 581/1185·6.

2184: ‘Ubayd Allah Ibn Muhammad Ibn ‘Ubayd Allah Ibn ‘Abd ar-RahmanIbn ‘Abd Allah Ibn Ibrahim Ibn al-Walid al-Madhayi, Abu. l-Husayn, originario de Priego y residente en Córdoba. «Estudió con su padre lecturas coránicas, adab y medicina [...] Estudió medicina con Abu. Marwan (‘Abd al-Malik Ibn Muhammad Ibn Yurrayul al-Balansi [el valenciano]), con Abu. Naesr (Fathe Ibn Muhammad, conocido por Ibn alHayyam) y con Abu Bakr (Muhammad Ibn Zahir, uno de los sahib-es de Abu. l-Mutarrif Ibn Wafid) y con otros tantos. Se interesó por encontrarse con los más expertos (aš-šuyuj) de entre los mocríes, tradicionistas y los médicos [...] Fue experto en medicina [...] Refiere sobre él Ibn at-.Talaysan —y éste lo caracteriza—, cuenta: “Es cierto que aprendió medicina con su padre, éste del suyo y así hasta al-Walid, su antepasado más antiguo; que eran una familia de médicos, y que este al-Walid suyo entró en al-Andalus con ‘Abd ar-Raehman [I] Ibn Mu‘awiya, siendo quien le dirigió su tratamiento”». Nace en 528/1134. Muere [¿en Córdoba?] en 612/1215·6.

 

 

FRANCISCO FRANCO SÁNCHEZ es Profesor Titular de Estudios Árabes e Islámicos. Departamento de Filologías Integradas, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Alicante, Apartado 99, 03080-Alicante. E mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

 

Notas

(1) FRANCO SÁNCHEZ, F.; CABELLO GARCÍA, M.ª S. Muhe ammad aš-.afra. El médico y su época, Alicante, Universidad de Alicante y Ayuntamiento de Crevillente, 1990, pp. 102-104.

(2) PUIG, R. Ciencia y técnica en la Ieh.aeta de Ibn al-Jatib. Siglos XIII y XIV. Dynamis, 1984, 4, 65-79 y PUIG, R. Dos notas sobre ciencia hispano-árabe a finales del siglo XIII en la Ieh.aeta de Ibn al-Jatib. Al-Qanetara, 1983, 4, 433-440.

(3) Desde las obras generales tales como SARTON, G. Introduction to the History of Science, 3 vols., Baltimore, ed. Carnegie Institution of Washington, 1927-1948, ULLMANN, M. Islamic medicine, Edimburgh, Edimburgh University Press, 1978, o SAVAGE-SMITH, E. Médecine, In: Histoire des sciences arabes. 3. Technologie, alchimie et sciences de la vie, París, Éditions du Senil, 1997, vol. 3, pp. 155-212, a los más específicos y recientes trabajos que han tratado la medicina andalusí en su conjunto, destaca el reciente y actualizado volumen editado por ÁLVAREZ DE MORALES Camilo; MOLINA LÓPEZ Emilio (coords.), La Medicina en al-Andalus, Granada, Fundación El Legado Andalusí, Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, 1999, 303 pp. Otras síntesis anteriores fueron las de: KUHNE BRABANT, Rosa. La medicina árabe en Occidente. Awr.aq, 1979, 2, 7-22, CASTELLS, M. La medicina en al-Andalus. In: El legado científico andalusí, Madrid, Centro Nacional de Exposiciones-Al-Andalus’92-I.C.M.A., 1992, pp. 127-144, FRANCO SÁNCHEZ, F. Evolución de la medicina en al-Andalus. Dir.as.at Andalusiyya, 1994/1415, 12, 5- 35; sobre la farmacología andalusí: MEYERHOF, M. Esquisse d’histoire de la pharmacologie et botanique chez les musulmans d’Espagne. Al-Andalus, 1935, 3, 1-41; sobre los manuscritos de obras médicas andalusíes: PEÑA, C. et al. Corpus medicorum arabico-hispanorum, Awr.aq, 1981, 4, 79-111. SAMSÓ, J. Las ciencias de los antiguos, Madrid, ed. Mapfre, 1992, ofrece resúmenes sobre la evolución de la medicina andalusí en diferentes apartados.

(4) ÁLVAREZ DE MORALES, C.; MOLINA LÓPEZ, E. El patrimonio científico de al- Andalus. Su elaboración y transmisión, In: ÁLVAREZ DE MORALES; MOLINA LÓPEZ (coords.), nota 3, p. 16.

(5) Su obra, titulada T. abaq.at al-aetibb.a’ wa-l-ehukam.a’ (Generaciones de los médicos y de los sabios) ha sido profusamente utilizada, y sus informaciones son básicas para componer este cuadro anterior a la época de los reinos de taifas. Edición árabe (en adelante Ed. ár.) de Fu’.ad SAYYID, El Cairo, ed. I.F.A.O., 1955, 138 pp., traducción española (en adelante trad. esp.) de la «Novena generación: sabios y médicos andaluces» por Juan VERNET. Los médicos andaluces en el Libro de las Generaciones de Médicos, de Ibn .Yuljyul. Anuario de Estudios Medievales, 1968, 5, 445- 462. Véase GARIJO, I. La obra científica de Ibn .Yuljyul, Córdoba, ed. Universidad de Córdoba, 1992. Sobre autor y obras ver PEÑA et al., nota 3, n.º 6.

(6) IBN .YUL.YUL. .Tabaq.at, trad. esp. de J. VERNET, nota 5, p. 457. Véase SAMSÓ, nota 3, p. 40. Seguimos la clásica división islámica entre ‘ul.um ad-din (ciencias de la religión: del Corán, hadices y tradición profética, recitación coránica, lengua árabe y literatura) y ‘ul.um al-aw.a’il (ciencias de los antiguos: filosofía, medicina, ciencias exactas, ciencias físico-naturales, ingeniería mecánica), remitiendo a la explicación de Julio SAMSÓ en su citada obra, p. 16.

(7) SAMSÓ, nota 3, pp. 45 y ss.

(8) IBN .YUL.YUL, nota 5, pp. 471-472. Véase MEYERHOFF, nota 3, pp. 3-7.

(9) Ed. ár. de Rosa KUHNE. La «Urjyuza fi-l-tibb» de Sa‘id Ibn ‘Abd al-Rabbihi. Al- Qanetara, 1980, 1, 279-338. Ver PEÑA et al., nota 3, n.º 3.

(10) IBN He ABIIB. Mujtaesar fÌ l-etÌbb (Compendio de Medicina), Introducción, edición crítica y traducción Álvarez de Morales, C.; Girón Irueste, F. Madrid, ed. C.S.I.C./ I.C.M.A., 1992; PEÑA et al., nota 3, n.º 5 y 7.

(11) SAMSÓ, nota 3, p. 119. PEÑA et al., nota 3, n.º 12. Ed. ár. facsímil del ms de Istambul; SEZGIN, F. Jalaf Ibn ‘Abb.as az-Zahr.awÌ. Kit.ab at-taesrÌf li-man ‘ajyiza ‘an atta’lif, 2 vols., Frankfurt-am-Maine, ed. Institute for the History of Arabic Islamic Science, 1986; ed. ár. M. al-‘Arabi AL-JA.T.T.ABII. Aet-etibb wa-l-aetibb.a’ fÌ l-Andalus al- Isl.amÌya. Majdal ta’rÌjÌ wa tar.ajyim wa-n-nues.ues, 2 vols., Beirut, ed. Dar al-Garb al- IslamÌ, 1988. Para listado de eds. y trads. de la obra: ARVIDE CAMBRA, Luisa M.ªAl-Zahrawi y el Kit.ab al-taesrÌf. Revista del Instituto Egipcio de Estudios Islámicos en Madrid, 1997, 29, 123-138 (128-129).

 

(12) Ver, por ejemplo, VERNET, J.; SAMSÓ, J. La vida intelectual. II. La ciencia. Los reinos de Taifas. Al-Andalus en el siglo XI. In: M.ª Jesús Viguera (coord.) Historia de España, Madrid, Espasa-Calpe, 1994, vol. 8 (1), pp. 563-584. SAMSÓ, J. Originalidad en la ciencia andalusí de la época taifa. In: Los Reinos de Taifas. Un siglo de oro en la cultura hispanomusulmana. Ciclo de conferencias in memoriam de D.

(13) LOMBA FUENTES, J. La filosofía islámica en Zaragoza, Zaragoza, ed. Diputación General de Aragón, 1987, 255 pp.

(14) Estudio sobre vida, y sus dos obras más notables: ÁLVAREZ DE MORALES, C. La medicina hispano-árabe en el siglo XI, a través de la obra del toledano IbnWafid. In: Actas del IV Coloquio Hispano-Tunecino (Palma de Mallorca, 1979), Madrid, ed. Instituto Hispano-Árabe de Cultura, 1983, pp. 29-41. Ed. ár. del Kitab al-wisad, realizado por Álvarez de Morales, C. «El libro de la almohada» de Ibn Wafid de Toledo (Recetario médico árabe del siglo XI). Toledo, Instituto de Investigaciones y Estudios Toledanos, 1980, 484 pp. y ed. ár. del tratado de los simples por Aguirre de Cárcer, Luisa F. Ibn W.afid (m. 460-1067). Kit.ab al-adwiya al-mufrada (Libro de los medicamentos simples), 2 vols., Madrid, C.S.I.C./I.C.M.A., 1995. Más datos en: AGUIRRE DE CÁRCER, L. F. Farmacología andalusí. In: Álvarez de Morales; E. Molina (coords.), nota 3, pp. 185-186 y en SAMSÓ, nota 3, pp. 267- 270. PEÑA et al., nota 3, n.º 15.

(15) Véase SAMSÓ, nota 3, pp. 267-274. PEÑA et al., nota 3, n.º 17.

(16) PEÑA et al., nota 3, n.º 14.

(17) Traducción parcial española (en adelante trad. parc. esp.) y estudio del Prólogo, en que se trata sobre el nombre de las plantas y la farmacología medieval islámica: LABARTA, A. El Prólogo de Al-Kitab al-Musta‘ini de Ibn Bukl.ariš. In: Estudios sobre historia de la ciencia árabe, Barcelona, CSIC, 1980, pp. 183-315. Véase RENAUD, H. P. J. Trois études d’histoire de la médicine arabe en Occident: I. Le Musta‘Ìni d’ibn Beklareš. Hésperis, 1930, 10, 135-150; LABARTA, A. La farmacología de Ibn Buklariš: sus fuentes. In: Actas del IV Coloquio Hispano-Tunecino, Madrid, 1983, pp. 163-174. AGUIRRE DE CÁRCER, nota 14, p. 186.

(18) RICORDEL, J. Ibn Bikl.ariš: Théories médicales et tableaux synoptiques des médicaments simples». Dir.as.at Andalusiyya, 1999/1419, 21, 9-10.

 

(19) Ed. ár. de Muhe ammad al-‘Arabi AL-JAT. T. .ABII, Rabat, ed. Akadimiyat al-Mamlaka al-Magribiya, 1990, quien la atribuye sin dudarlo, y fundamentándolo a Abu. l-Jayr al-Išbili. Tras comparar esta obra con otras agronómicas conocidas, Expiración García Sánchez ha puesto en duda tal atribución. GARCÍA SÁNCHEZ, E. El Botánico Anónimo Sevillano y su relación con la escuela agronómica andalusí, In: E. García Sánches (ed.) Ciencias de la Naturaleza en Al-Andalus. III. Textos y Estudios. Granada, ed. C.S.I.C., 1994, pp. 405-406.

(20) .S.A‘ID AL-ANDALUSII. T. abaqat al-umam, ed. ár. He ay.at B.U ‘ALW.AN. Beirut, 1985, p. 171; trad. parc. esp. en LLAVERO RUIZ, E. Panorama cutural de al-Andalus

(21) .S.A‘ID AL-ANDALUSII. T. abaqat, ed. ár. He . B.U ‘ALW.AN, p. 171; trad. parc. esp. de LLAVERO RUIZ, nota 20, p. 95.

(22) TALBI, M. Ibn Sida, Enciclopèdie de l’Islam (en adelante EI2), París-Leiden, E. J. Brill, vol. III. .S.A‘ID AL-ANDALUSI. T. abaqat al-umam, ed. ár. He ay.at B.U ‘ALWAN (ed. ár.): Kit.ab etabaqat al-umam. Beirut, 1985, pp. 184-185; trad. parc. esp. LLAVERO RUIZ, nota 20, p. 99: «Abu. l-Hasan ‘Ali Ibn Muhammad Ibn Sida, el ciego, cuyo padre también era ciego. Cultivó ampliamente la lógica, componiendo sobre esta vasta materia una extensa obra [...] era el más sabio de todos los andalusíes en gramática, lexicología y poesías, conociendo de memoria muchas obras relacionadas con estas ciencias [...] Él mismo escribió obras importantes».

(23) Ver FORCADA, M. Los libros de anwa’ en Al-Andalus, In: El legado científico andalusí, Madrid, ed. Centro Nacional de Exposiciones, Al-Andalus’92, I.C.M.A., 1992, pp. 103-115.

(24) AGUIRRE DE CÁRCER, Luisa F. Ibn W.afid (m. 460-1067). Kit.ab al-adwiya almufrada (Libro de los medicamentos simples), 2 vols., Madrid, C.S.I.C./I.C.M.A., 1995, Ver AGUIRRE DE CÁRCER, nota 14, pp. 185-186.

(25) KUHNE BRABANT, R. Aportaciones para esclarecer alguno de los puntos oscuros en la biografía de Avenzoar, In: Actas del XII Congreso de la U.E.A.I. (Málaga, 1984), Madrid, Union Européenne d’Arabisent et Islamisants, 1986, pp. 431-446.

(26) PEÑA et al., nota 3, n.º 20, 23 y 27. SAMSÓ, nota 3, pp. 371-375.

(27) BROCKELMANN, Carl. Geschischte der Arabischen Litteratur, (GAL), Leiden, E. J. Brill 1937-1949, vol. I, pp. 486-487, 641 y Suppl. vol. I, p. 889. PEÑA et al., nota 3, nº 21. AGUIRRE DE CÁRCER, nota 14, p. 188. Ed. parcár. del prólogo y estudio de la obra: BENMRAD, I. Kitab al-adwiyat al-mufrada li-Abi-es-.Salt Umayya b. ‘Abd al-‘Aziz. Dirasa li-l-kitab wa-tahqiq li-muqaddimati-hi. Al-Hayat at-Taqafiya, 1979, 4 (3), 153-168 y trad. esp.: LABARTA, A. Traducción del prólogo del Libro de los medicamentos simples de Abu. -l-.Salt de Denia. Dynamis, 1998, 18, 479-487.

(28) MILLÁS, J. M. Abu. -l-S. alt. EI2, vol. I, p. 153. GONZÁLEZ PALENCIA, A. Biobibliografía de Abu. s-Salt de Denia, reimpreso en Sharq Al-Andalus. Estudios Árabes, 1985, 2, 247-263. PRÉMARE, A. L. de Un andalou en Égypte à la fin du XIe siècle. Mélanges de l’Institut Dominicain d’Études Orientales, 1964-66, 8, 179-208.

(29) Ed. ár. y trad. esp. ASÍN PALACIOS, M. Avempace botánico. Al-Andalus, 1940, 5 (2), 256-299. PEÑA et al., nota 3, nº 22. MEYERHOFF, nota 3, p. 16.

(30) Ver ARNÁLDEZ, R. Ibn Rushd, EI2, vol. III, pp. 860-934. Amplio estudio sobre su medicina, con análisis desde un punto de vista filosófico de toda su obra médica por CRUZ HERNÁNDEZ, M. Esencia y estructura de la medicina de Averroes. In: C. Álvarez de Morales; E. Molina (coords.), nota 3, pp. 237-254. PEÑA et al., nota 3, n.º 26.

(31) Ver MEYERHOF, M. L’oeuvre médicale de Maimonide. Archeion, 1929, 11, 136- 155. PEÑA et al, nota 3, n.º 37.

(32) Titulada .areh Urjy.uzat Ibn SÌn.a fi t-tibb, se conserva un manuscrito de ella, según PEÑA et al., nota 3, n.º 35. Vide infra también abajo la biografía n.º 2093 de la Takmila de Ibn al-Abbar, ed. Codera.

(33) IBN AL-JAT. .IB. Al-Ihe .aeta fÌ ajb.ar Garn.aeta, ed. M. ‘A. ‘IN.AN, El Cairo, Maktabat al- Janyi, 1976, vol. III, pp. 177-179. Ver RENAUD, H. P. J. Un médecin du royaume de Grenade: Muhammad aš-.Saquri. Hespéris, 1946, 33, 31-64. PEÑA et al., nota 3, n.º 41.

(34) IBN AL-JAT. .IB, nota 33, vol. III, pp. 179-180; ms. de El Escorial, p. 140.

(35) Acerca de su identificación, ver FRANCO; CABELLO, nota 1, pp. 108-114.

(36) IBN AL-JAT. . IB, nota 33, vol. III, pp. 160-162. IBN He A.YAR AL-‘ASQALAN. I (m. 852/1449): Ad-Durar al-kamina fi a‘yan al-mi’at at-tamina, ed. Haydarabad, 1929-30, vol. III, noticia 761, pág. 287. Ver al respecto la reseña que sobre el mismo hace RENAUD, nota 33, p. 38. En este estudio Renaud recoge la noticia de la Ihata que dice que uno de los maestros de aš-.aq.uri había sido Ibn as-Sarray.

(37) MEYERHOFF, nota 3, p. 34.

(38) IBN AL-JAT. .IB, nota 33, vol. III, pp. 67-68. RIBERA, J. La enseñanza entre los musulmanes españoles. In: Disertaciones y Opúsculos, Madrid, Imprenta de Estanislao Mestre, 1928, vol. 1, pp. 229-359. Sobre su primera residencia en Murcia y el abandono de esta ciudad taras la conquista TORRES FONTES, J. La cultura murciana en el reinado de Alfonso X. Mvrgetana, 1960, 14, 57-90. VERNET, J. La ciencia en al-Andalus, Sevilla, Editoriales Andaluzas Unidas, 1986, pp. 121-122 (39) Sobre este studium ver: MARTÍNEZ GÁZQUEZ, J. Características de las traducciones árabo-latinas del studium de Murcia. In: Actas del II Congreso Hispánico de Latín Medieval, León, Universidad de León, 1998, vol. 2, pp. 663-669; otra perspectiva que aportan las fuentes árabes: GRANJA, F. de la. Una polémica religiosa en Murcia en tiempos de Alfonso X el Sabio. Al-Andalus, 1966, 31, 47-72; sobre los murcianos ar-Riq.uti e Ibn ar-Raqqam, versó el estudio de SAMSÓ, J. Dos colaboradores científicos musulmanes de Alfonso X. Llull, 1981, 4, 171-179.

(40) Con ello matizamos los interesantes esquemas maestro-discípulo que planteó PUIG (1984), nota 2, p. 69 y PUIG (1983), nota 2, p. 436.

(41) ARIÉ, R. L’Espagne musulmane au temps des Na.srides (1232-1492), París, Éditions De Boccard, 1973, p. 430.

(42) Esta rama de médicos es mencionada por RENAUD, nota 33, pp. 32-33. Las buenas referencias que da Ibn al-Jatib de as-Saquri se explican por el hecho de haber sido ambos compañeros de estudios con el médico Abu. Zakariyya’ Yahyà Ibn Hudayl at-Tuyibi (m. 752/1352); quien enseñó medicina en la famosa madrasa de Granada, organizando una escuela académica en la que se utilizó con profusión la Uryuza fi t-tibb de Ibn Sina. Ver CASTRILLO, R. Yahyà b. Hudayl, iniciador de Ibn al-Jatib en la ciencia médica. Al-Qantara, 1986, 7, 14-18

(43) M. BEN CHENEB. s.v., EI2, III, pp. 694-695; ‘Abd al-‘Aziz ‘ABD AL-MAYID: Ibn al-Abbar. Hayatu-hu wa-kitabu-hu, Tetuán, Ma‘had Mawlay al-Hasan, 1951, 334 pp. Sobre su vida y obras remitimos a: Ibn al-Abb.ar. Polític i escriptor àrab valencià (1199-1260), ed. Mikel de Epalza, Valencia, Consellería de Cultura de la Generalitat Valenciana, 1990, 330 pp., y a MEOUAK, M. Les éditions d’Ibn al-Abb.ar. Revue de l’Occident Musulman et de la Méditerranée. 1985(2), 40, 143-147.

(44) De las ediciones del Kit.ab at-takmila li-Kit.ab aes-esila se han de reseñar: Primera ed. ár.: Codera y Zaidín, F. Bibliotheca Arabico-Hispana, 2 vols., Madrid, ed. Michaelem Romero, 1887-1889, Tomos V et VI [Vol. I: biografías 1-1185; Vol. II: biografías 1186-2152]. Correcciones a la anterior ed. ár. y edición de una parte suplementaria de la obra que apareció en un nuevo ms, en El Cairo: ALARCÓN, M.; GONZÁLEZ PALENCIA, A. Apéndice a la edición Codera de la Tecmila de Aben Al-Abbar. In: Miscelánea de Estudios y Textos Árabes, Madrid, ed. Centro de Estudios Históricos, 1915, pp. 147-690 [correcciones + biografías n.º 2153-2982 + índices]. Nuevas biografías extraídas de un ms. de Argel, ed. ár. por: BEL, A.; Ben Cheneb, M. Kitab at-Takmilat li-Kitab as-.Sila = Takmila-t-essila d’Ibn el-Abbâr (Texte arabe d’après un manuscrit de Fès). Tome I. (Complétant les deux volumes édités par F. Codera), Argel, Imprimeríe Orientale Fontana Frères, 1919/1337 (1920), [652 biografías en total; bastantes repetidas o resumidas respecto al ms. escurialense editado por F. Codera]. Reed. ár. de las biografías contenidas en el ms. de el Cairo: Al-‘Attar al-Husayni, ‘A. At-Takmila li-Kitab as-sila, El Cairo, ed. Matba‘at as-Sa‘.ada bi-Misr, 1955-1956/1375, 2 vols. [Vol. I: biografías 1-1292; Vol. II: biografías 1293-2188].

(45) N.º 349–1878–1885–241–2122.

(46) Biografía n.º 57 de IBN .YUL.YUL. .Tabaqat, trad. esp. de VERNET, nota 5, p. 462. Repite esta biografía ampliada .S.A‘ID AL-ANDALUSI: T. abaqat, ed. ár. He . B.U‘ALW.AN, pp. 191-192, 193; trad. parc. esp. de E. LLAVERO, nota 20, p. 99.

(47) El Kit.ab al-iqtisad trata en sus cuatro quintas partes de remedios farmacológicos y de cosmética. R. Kuhne está recopilando los mss. de Rabat y Túnez para editar la obra, véase KUHNE, R. Abu. Marwan Ibn Zuhr, un professional de la médicine en plein XIIe Siècle. In: Le Patrimoine Andalous dans la Culture arabe et Espagnole. Cahiers du CERES. Série Histoire n.º 4, Tunis, CERES, 1991, n. 17, 18. Sobre esta obra remitimos a la Tesis Doctoral de Rosa KUHNE BRABANT: El Kitab al-iqtisad de Avenzoar según el ms. n.º 834 de la Biblioteca del Real Monasterio de El Escorial (Resumen de Tesis Doctoral), Madrid, Universidad Complutense, 1971, así como a otros trabajos suyos: Aportaciones para esclarecer alguno de los puntos oscuros en la biografía de Avenzoar. In: Actas, nota 25, pp. 431-446; La medicina estética, una hermana menor de la medicina científica. In: ÁLVAREZ DE MORALES; MOLINA LÓPEZ (coords.), nota 3, pp. 196-207. religión] en Valencia en 551/1156, «se le asoció a la ciencia médica y fue un profesional de ella». Falleció [¿en Valencia?] ha. 574/1178·9 o 575/1180·1.

(48) Véase IBN .YUL.YUL: .Tabaq.at, biografía n.º 48 de la trad. esp. de VERNET, nota 5, pp. 459-460.