ISLAM Y AL-ANDALUS

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IBN AL ABBAR

Abu ´Abdullah Muhammad ibn ‘Abdullah ibn Abu Bakr al Quda´i, conocido por Ibn al Abbar. Nace en Balansiyya [Valencia] en enero o febrero del año 513 H [1199] Al Abbar es el laqab o sobrenombre de su antepasado, acaso indicativo de su oficio: fabricante de agujas. Los quda´ies constituían una familia establecida desde antiguo en Onda, ciudad del reino de Balansiyya [Valencia]. El padre de Al Abbar era uno de esos poetas alfaquíes que entonces componían la élite de Valencia. Refiere Ibn al Abbar que recibió de él la mejor educación, y que le llevaba a las tertulias literarias a las que asistía. De Abul Rabl´ ibn Salim y de AbuI Jattab ibn Wayib al Qaysi obtuvo su sólida formación de historiador, que le hizo uno de los más importantes de Al Andalus. Al parecer, no tiene hermanos varones, pues no los cita al hablar de su padre, ni al referir que heredó de él «todos sus libros». En su alegre juventud, cultiva la poesía. Pronto inicia su carrera de funcionario. Viaje por al Andalus para ampliar sus conocimientos de hadiz. En 619H [1222], estando en Badajoz, conoce la muerte de su padre, retornando de inmediato a Balansiyya [Valencia]; allí queda bajo la tutela de su maestro, Abul Rabi ibn Salim. Entra por esta época a trabajar de secretario del gobernador Abu Zayd y al tiempo contrae matrimonio con una mujer de la familia de Ibn al Wazir, originaria de Paterna. En el año 626 H [1229], Abu Yamíl ibn Zayyan ibn Mardanish, hijo del héroe local que se alzó contra los almorávides, protagoniza ahora el mismo papel contra los almohades. Abu Zayd huye con su secretario a tierra cristianas y se acoge a la protección de Jaime I de Aragón para que le ayude a recuperar Balansiyya [Valencia]. Como acabase haciéndose cristiano, lbn al Abbar decide abandonarle y volver a al- Andalus. Tras una serie de peripecias lo hallamos de nuevo en Balansiyya [Valencia] en el 629 H [1231], reconciliado con Ibn Mardanish, que en la época almohade había sido amigo y colaborador suyo y ahora le nombra su visir. Tras la derrota de Las Navas de Tolosa (609 H (1212)], al-Andalus se divide en unas nuevas taifas, las terceras de su historia. El caudillo andalusí lbn Hud es aclamado en Mursiyya [Murcia] y, casi todo al-Andalus, e lbn Mahfuz se apodera de Niebla, pero nadie puede impedir que Fernando III conquiste Qurtuba [Córdoba] (634 H [1236]). Jaime I derrota a los musulmanes en Pueyo de Cebolla (635 H [1237]), y un año después inicia el asedio de Balansiyya [Valencia]. Abu Yamil decide enviar una embajada marítima a pedir socorro al emir hafsi de Túnez, poniendo al frente de ella a lbn al Abbar. Allí recita su famosa casida en la que describe las trágicas circunstancias que atravesaba al-Andalus «Tabernas donde antes hubo lugares sagrados, iglesias donde antes hubo mezquitas». Emocionado, el sultán resuelve ayudarles enviando doce naves con armas, pertrechos y dinero, pero al llegar a Balansiyya [Valencia] se encuentran el puerto bloqueado y han de desviarse a Daniyya [Denia]. Cuando Ibn al Abbar llega a Valencia sus habitantes ya se disponen a rendirse. El emir le elige mediador en las negociaciones y el 29 de Septiembre de 1238 [636H] firman el acta de entrega. De Balansiyya [Valencia] van a Daniyya [Denia], desde donde se les vuelve a expulsar más tarde. Habiendo vuelto a acudir a Túnez en 637 H [1239], el quda´i regresa a Mursiyya [Murcia] con Abu Yamil en el año 638 H [1240], para poco después emigrar con su familia a Túnez, donde permanecerá el resto de su vida. El emir lo acoge excelentemente, haciéndole su panegirista y el escriba de su divisa en los documentos oficiales. Pero el hecho de ser sustituido en esta última función por un escriba oriental parece que es la causa de que exprese sus protestas y el emir le destierre a Bugía en el 646 H [1248]. Lo cierto es que Ibn al Abbar tienea ya algunos enemigos en la corre, como el envidioso visir Ibn Abul Husayn. En Túnez ha terminado de escribir su Takmila li Litab al Sila, sobre biografías de sabios de al-Andalus. En Bugía termina al Hulla Isiyara, biografías de los príncipes poetas que hubo en el Islam. Allí mismo escribe I´tab al kuttab [Disculpa de los secretarios], en cuya introducción pide al emir y a su heredero que le perdonen. Es perdonado por Abu Zakariyya, pero éste muere poco después y le sucede su hijo ‘Abdullah, más tarde llamado al Mustansir billah, monarca de mano dura que durante su vida habrá de sofocar constantes revueltas. Ibn al Abbar pasa a ser su consejero. Los historiadores posteriores tienden a describir a Ibn al Abbar como orgulloso y antipático, señalando que suele irritar al emir con su erudición y sus elogios a al-Andalus. Es muy probable que su carácter se hubiera degradado desde que se exiliara de al-Andalus, al perder amigos y recuerdos. Por otra parte la emigración andalusí ha ido a parar mayoritariamente a Bugía y Túnez, en cuya administración se colocan muchos de ellos, lo que provoca la hostilidad de los tunecinos. No se sabe por qué, en el año 650 H [1252], al Mustansir le destierra a Bugía como hiciera su padre antes, y allí escribe su Durar al simt fi jabar al sibt, además escribe una obra análoga en verso hoy perdida. Al extinguirse definitivamente el califato de Bagdad en 1258, al Mustansir se proclama califa, y las mismas Medina y Meca le dieron su reconocimiento. En el 560 H [1259] Ibn al Abbar recibe una carta en la que se le comunica que ha sido perdonado, pero un año más tarde sus enemigos urden contra él el peor complot, que desemboca en su condena a muerte. Se desconoce la causa exacta de su ejecución, pero se barajan varias: que había hecho un horóscopo al príncipe heredero al Wathiq que había desagradado a su padre, que se le acusaba de practicar la astrología y de ser shi´í (¿acaso por su obra: Durar al simt?), que había hablado o escrito mal de su emir o que estaba implicado en una gran conspiración. El resultado es que el califa mandó hacer un registro de su casa a sus peores enemigos, que encontraron allí un verso en el que insultaba así a al Mustansir: «En Túnez reina un tirano al que neciamente llaman califa». lbn al Abbar muere alanceado el 6 de enero de 1260 [658H], y su cadáver y sus libros son quemados. Sin embargo hoy es famoso en todo el mundo árabe y recibe elogios de los historiadores europeos, sobre todo en su calidad de historiador. Conocemos siete u ocho de sus discípulos, entre ellos a lbn Salilh al Kinani, de Shativa [Játiva] (muerto en 1299), que transmite su libro Durar al simt, al historiador y místico al ´Abdari y a otros, y fue maestro de Abul Muhayman al Hadrami; Abu Ishaq ibn Abul Qasim al Tuyani (muerto en 1.262 dC), funcionario tunecino que le defendió entre sus compatriotas, y su hijo Abul Hasan ibn ´Ali, que recibió de Ibn Salih el Durar al simt.