LOS PRIMEROS MESTIZOS AMERICANOS: LOS HIJOS DEL ANDALUZ GONZALO GUERRERO Y LA PRINCESA MAYA IX CHEL CAM

Categoría: Los Andaluces

princesa maya

 

Existe una historia poco conocida, salvo que hayan visitado México, concretamente, el estado mexicano de Quintana Roo, en la ciudad de Chetumal, allí y en otros lugares puede verse un monumento levantado en honor a Gonzalo Guerrero, el andaluz que se hizo maya y que es honrado como “padre” del mestizaje.

 

 

"Esta tierra que mira al oriente

 

cuna fue del primer mestizaje

 

que nació del amor sin ultraje

 

de Gonzalo Guerrero y Za'asil."

 

(Himno de Quintana Roo)


 


 

 

gonzalo guerrero1

Estatua en bronce en homenaje a Gonzalo Guerrero y al mestizaje, Akumal, Quintana Roo, México

 

Gonzalo Guerrero o Gonzalo Aroza nació en Palos de la Frontera (Huelva, Andalucía, España) entorno a 1470 (...que era hombre de la mar, de Palos...Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, Tomo I, página 123, índíce 3.) y murió en Puerto de Caballos, Honduras, el 13 de agosto de 1536 según consta en el Archivo General de Indias, Sección de Gobierno, Audiencia de Guatemala, legajo nº 39, Remez nº 6.

 

Había llegado a América embarcado con Diego de Nicuesa, un hidalgo natural de Baeza (Jaén, Andalucía) que el 9 de junio de 1508, en las Capitulaciones de la Junta de Burgos convocada por Fernando el católico, fue nombrado gobernador de Veragua, territorio que se extendía por el litoral caribeño de las actuales Repúblicas de Nicaragua y Costa Rica y parte de la actual costa panameña. En 1508, fallecida ya la reina Isabel igual que Cristóbal Colón, Fernando el Católico impaciente porque América, lejos de las promesas colombinas, no sólo no era una fuente de riquezas, sino una empresa que requería importantes gastos, eludiendo el pretendido monopolio colombino, invitó a todo el que tuviera recursos y coraje para hacerlo, a la conquista de Tierra Firme.
 

Junto a Juan de Valdivia, capitán de Vasco Núñez de Balboa, quien era enemigo de Diego de Nicuesa, se traslada desde Darién a la isla Fernandina (Santo Domingo) como tripulación de la nao Santa María de Barca, que había sido armada en Almería (Andalucía, España). En La Española le entrega a Diego de Almagro una recomendación de Diego de Nicuesa para poder ser oficial en el galeón San Pelayo de Antequera. Pero el galeón naufraga en los bajos de las Víboras o de los Alacranes, frente a la isla de Jamaica. Gonzalo consigue salvarse junto a otros compañeros, pero el bote en que se encontraban, falto de remos, se mantuvo a la deriva, mientras trataban de sobrevivir sin agua y alimentos. Siete perecieron en dicho bote, antes de llegar a tierra en la costa oriental de la Península de Yucatán. Tras alcanzar la playa se encontraron con la hostilidad de los nativos Cocomes. El capitán del navío, Valdivia y cuatro más fueron sacrificados a los ídolos del lugar y comidos como banquete. Los seis que quedaron con vida fueron puestos en unas pequeñas jaulas hechas con ramas y de forma cúbica, al objeto de engordarlos para otro próximo y macabro festín.

 

Los cautivos, ante la suerte corrida por sus compañeros, planearon su huída y, unos días más tarde, pudieron escapar internándose en la selva, pero fueron capturados por otro grupo de indígenas, los Tutul xiúes, cuyo cacique Taxmar decidió convertirlos en esclavos y los entrega a Teohom, su sacerdote, quien, con duros trabajos y malos tratos, acaba con la vida de todos por extenuación, excepto con Gonzalo y Gerónimo de Aguilar.


"...traer a cuestas la leña, agua y pescado, y estos trabajos sufríalos Aguilar con alegre rostro por asegurar la vida, que tan amada es. Naturalmente estaba tan subjecto y obedescía con tanta humildad, que no sólo con presteza hacía lo que su señor le mandaba, pero lo que cualquier indio por pequeño que fuese, tanto, que aunque estuviese comiendo, si le mandaban algo, dexaba de comer por hacer el mandado."(Cervantes de Salazar, Francisco, Crónica de la Nueva España, libro I, Cap. XXVIII.) ...y en cavar los maizales (Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, Tomo I, página 123, índíce 3) 


Dos años duró su cautiverio, al cabo de los cuales Guerrero fue separado de su compañero Aguilar y regalado al cacique de Chactemal, el poderoso y temido Na Chan Can, cacique de los cheles en la ciudad de Ichpaatún, al Norte de la Bahía de Chetumal, quien, a su vez, lo regala a su Nacom (jefe de guerreros) Balam. Nuestro marinero para ese entonces conocía ya la lengua maya y muchas de las costumbres de sus captores le eran familiares, ya que en calidad de esclavo había que comportarse de cierta forma y tratar a sus superiores con respeto.


Nachan Can, le permitió participar en una escaramuza contra un poblado enemigo. Guerrero comenzaba a destacar en las artes bélicas, enseñando a sus compañeros tácticas de guerra nuevas, aprendidas en los campos de batalla europeos, y con las cuales sorprendía y avasallaba a los enemigos de Chactemal.

El premio a su esfuerzo no se hizo esperar, Nachan Can otorgó a Guerrero un puesto elevado en el ejército. Hacia 1514, Guerrero era Nacom o Jefe Militar Supremo. La consolidación de su privilegiada posición y su completa asimilación a esa nueva cultura se dieron al casarse con una mujer noble, que se cree podría haber sido la hija del propio Nachan Can, la princesa maya Ixchel Can, con quien tuvo tres hijos. Ellos habrían de ser los primeros mestizos.

 


En 1519 una expedición de Hernán Cortés que había desembarcado en Cozumel tuvo la información de que dos españoles vivían en esa ínsula y les enviaron unos mensajeros ofreciéndoles rescatarlos. Gerónimo de Aguilar se alegró con la noticia, en tanto que Gonzalo Guerrero le respondió:

 

"Hermano Aguilar, yo soy casado y tengo tres hijos. Tienenme por cacique y capitán, cuando hay guerras, la cara tengo labrada, y horadadas las orejas ¿qué dirán de mi esos españoles, si me ven ir de este modo? Idos vos con Dios, que ya veis que estos mis hijitos, que boniticos son, y dadme por vida vuestra de esas cuentas verdes que traéis, para darles, y diré, que mis hermanos me las envían de mi tierra.


La mujer con quien el Guerrero estaba casado, que entendió la plática del Gerónimo de Aguilar, enojada con él dijo: Mirad con lo que viene este esclavo á llamar á mi marido, y que se fuese en mala hora, y no cuidase de más. Hizo de nuevo instancia Aguilar con el Guerrero, para que se fuese con él: diciéndole, que se acordase era cristiano y que por una india no perdiese el alma, que si por la mujer y hijos lo hacían que los llevase consigo, si tanto sentía el dejarlos. No aprovechó tan santa amonestación, para que el Gonzalo Guerrero (que era marinero, y natural de Palos) fuese con Gerónimo de Aguilar, que viéndole resuelto en quedarse, se fue con los dos indios de Cozumél (Cuzamil) al parage, donde quedó el navío.” (Historia verdadera de la conquista de la Nueva españa de Bernal Diaz del Castillo)


Así fue relatado a Cortés por Aguilar que Gonzalo Guerrero se quedaba con los mayas.

 

Durante los años siguientes, los españoles estimaron que Guerrero se dedicó a entrenar a los mayas para la defensa de su territorio, pues cuando Francisco de Montejo “en mayo de 1527 cruzó el Atlántico con 380 soldados en cuatro navíos y la correspondiente tripulación, fue el comienzo de un sangriento drama donde nunca se encontraron pero aprendieron a odiarse… pues Guerrero trataba de proteger a los mayas de su propia gente".

 

Cuando desembarcaron se encontraron con la sorpresa de que se permitió internarse sin impedimento y sólo encontraron pueblos desolados en Ake, a unos 20 kilómetros de Mérida donde les hicieron una temeraria resistencia. Empero las armas de fuego y las espadas ganaron la batalla reconociéndose una pérdida de más de mil doscientos mayas. Los españoles no llegaron a saber si personalmente Guerrero dirigió esos combates.

 

En los días posteriores las fuerzas de Montejo que trataron de llegar al sitio donde supuestamente vivía Guerrero sufrieron un engaño en relación al mismo y las propias tropas de avanzada, por lo que Francisco de Montejo dejó el mando a uno de sus lugartenientes y se dirigió a Veracruz donde se encontró con Cortés, informándole de los sucedido y recibiendo la encomienda que "pacificara" a lo largo de la costa y luego invadiera la península por tierra "avanzando sólo en la medida que estuviera el área asegurada".


En Julio de 1531 el capitán Dávila partió con una fuerza hacia el sitio que hoy es Chetumal donde suponían que vivía Guerrero, pero encontró el lugar abandonado y pese a que más adelante toma a algunos mayas prisioneros, estos lo engañan diciéndole que "Gonzalo Guerrero ya había muerto de muerte natural" por lo que Dávila remite informes a Montejo en Campeche sobre la muerte de Guerrero. Para 1535 Montejo se decía "cansado de ganar batallas y nunca acabar de conquistar una tierra que evidentemente no contenía mayores riquezas".

 

Así Gonzalo Guerrero fundador del mestizaje, que adoptara las costumbres de los mayas, enseñándoles nuevas técnicas para defender su territorio, enfrentándose a sus compatriotas, muere bajo el fuego de los españoles el 13 de agosto de 1536 dejando escrita una epopeya que perdurará para siempre.


 

El aparente final de Guerrero en Honduras queda escrito en la carta del Gobernador de Honduras, Andrés de Cerezeda (14 de Agosto de 1536), encontrada en el Archivo de Indias, Sevilla, sección Gobierno, audiencia de Guatemala, legajo N 39, Remez no 6.

 

"Como en el combate dentro del albarrada el día antes que se diesen, con un tiro de arcabuz se abía muerto un cristiano español que se llamaba Gonzalo (Guerrero), que es el que andaba entre los yndios en la península del Yucatán veynte años ha y más que este el que dizen que destruyó al adelantado Montejo; y como lo de alla se despobló de cristianos vino a ayudar a los de aca con una flota de cinquenta canoas y a matar a los que aquí estabamos antes de la venida del adelantado abra cinco o seis meses cuando yo hize justicia de ciertos caciques de la tierra como atras he tocado porque fui avisado de la trayción y junta que sobre paces tenia urdida; y andaba este español que fue muerto desnudo y labrado el cuerpo y en abito yndio”