Categoría: Ramadán Mubarak

Lo correcto es que cada musulmán recibiera el sagrado mes de Ramadán con humildad, sinceridad, resolución y sin ánimo de obtener beneficio. Deberíamos asumir la intención de realizar actos de “ibada” que no solemos realizar en otras épocas del año, incluyendo el “salat tarawih”, la recitación del Corán, y una mayor solidaridad con los pobres y necesitados.

Según Anas (r.a.a.), el Mensajero de Allah (s.a.s.) solía decir lo siguiente cuando comenzaba el mes de Rajab: “Oh, Allah. Bendícenos en Rajab y Sha’ban, y llevanos, oh Allah, hacia Ramadán” (Narrado por Tabarani y Ahmed).

 

El Mensajero de Allah (s.a.s.), se dirigía a sus compañeros en el último día de Sha’ban diciendo: “Un gran mes ha llegado a vosotros, un mes bendito; un mes en el cual una noche es mejor que mil meses, un mes en el que Allah os ha ordenado ayunar durante el día, y hacer “salat” voluntario durante la noche. Cualquiera que se acerque a Allah realizando uno de estos actos voluntarios recibirá la misma recompensa que si realiza un acto obligatorio en cualquier otro momento, y todo el que realice los actos obligatorios en este mes recibirá la misma recompensa que si hubiera realizado setenta actos obligatorios en cualquier otro momento. Es el mes de la paciencia, y la recompensa de la paciencia es el “Yenna”. Es el mes de la solidaridad, y un mes en el cual la esencia del musulmán sincero se ve incrementada. Todo el que de comida a una persona al romper el ayuno, verá sus faltas perdonadas y tendrá la misma recompensa que la persona que está ayunando, sin ninguna disminución”. (Narrado por Ibn Juzayma).

 

En otro hadiz, el Mensajero de Allah (s.a.s.) dice: “Ha llegado Ramadán, un mes bendito, en el que Allah te colma con sus bendiciones, nos transmite su “Rahma”, perdona nuestras faltas y responde a nuestro “salat”. Durante este mes Allah premia con la riqueza tus buenos actos y da cuenta de ellos a sus Malaika. Desafortunado aquel que se ve privado de este mes de bendiciones.” (Narrado por Tabarani)

 

Los hadices anteriores llaman la atención hacia la correcta preparación y predisposición ante el mes de Ramadán. Esto se consigue teniendo una clara comprensión de lo que significa este mes y dando la bienvenida a Ramadán con el corazón. También deberíamos declarar nuestra intención de realizar acciones buenas e intensificar nuestra “Ibada”.

 

El mes de Ramadán tiene excelencias sobre los otros meses, como podemos ver testimoniado en el Corán y la Sunnah, de las cuales se pueden destacar las siguientes:

 

1.      Es el mes del Corán, y debe dedicarse a su comprensión y estudio. “El mes de Ramadán es en que se reveló el Corán” (Sura 2:185). En este mes, Yibril solía encontrarse con el Profeta (s.a.s.) cada noche para estudiar el Corán junto a él.

 

2.      Es el mes del retiro. Ibn Omar decía, “El Mensajero de Allah solía retirarse durante los últimos diez días de Ramadán”.

 

3.      Es el mes de la generosidad. Ibn Abbas dijo, “El Mensajero de Allah solía mostrar su mayor generosidad durante el mes de Ramadán”.

 

4.      Es el mes del “salat” nocturno voluntario. Según Abu Hurairah, el Mensajero (s.a.s.) decía: “Aquel que realice el salat nocturno durante Ramadán con Iman y con esperanza de ser recompensado, verá como sus faltas pasadas son olvidadas”

 

5.      Es el mes del ayuno obligatorio, Allah (s.w.t.) dijo: “Aquellos de vosotros que seáis testigos de este mes deberíais ayunar” (Corán 2: 185). Un tremendo error que prevalece entre la gente es hablar de Ramadán dándole el significado de ayuno obligatorio, como si Ramadán y ayuno fueran sinónimos, no es así, ayunar es uno de los muchos actos de “Ibada” que se deben realizar durante Ramadán.

 

Se han narrado muchos dichos del Profeta (s.a.s.) explicando la distinción de Ramadán sobre otros meses, de ellos podemos destacar estos como clarificadores:

 

“El mes de Ramadán ha llegado; un mes de bendiciones y bondad” (Narrado por Ibn Juzaymah).

 

“El más importante de los meses es Ramadán, y el más importante de los días es el Viernes” (Narrado por Ibn Juzaymah)

 

“Todo el que ayune en Ramadán con Iman y esperanza en la recompensa, verá como sus faltas pasadas son olvidadas” (Narrado por Bujari y Muslim).

 

Cuando llega Ramadán, se abren las puertas del Yenna y se cierran las del Yehenna, y los diablos son encadenados”