Categoría: Ramadán Mubarak

Ramadán se deriva de la palabra árabe “ramida” o “arramad”, referidas al intenso calor y sequedad especialmente en lo que atañe a la tierra. De la misma raíz, encontramos “ramdaa”, tierra calcinada, y el famoso refrán: “Kal Mustajir min ar-Ramada binnar” – salir del fuego para meterse en las brasas.

 

Por consiguiente, Ramadán es llamado así para indicar la sensación ardiente que se produce en el estómago como resultado de la sed. Otros dicen que se llama así, porque Ramádan puede quemar las faltas de cada uno. Sin duda el nombre dado a este mes ha sido inspirado por Allah (s.w.t.), el calor representa lo que ayuda a dar forma, a moldear cada materia, desde el metal al plástico, pasando por las plantas y en realidad por todos los seres vivos, sin duda ninguna Ramadán ayuda a remodelar, a reformar y a renovar tanto la disposición física y espiritual como el comportamiento.

El Ayuno.

“Siyamm”, tiene dos significados. Generalmente, “siyamm” o “sawm” se deriva de la raíz “sama”, que es abstenerse de cosas habituales tales como comer, beber o hablar. Si alguien se abstiene de estas cosas, es considerado “saaim”, el que guarda el ayuno. En el Corán se usa también esta palabra cuando se reveló la conversación entre María y el “malaika” cuando éste le dijo: “Y si ves a algún mortal, di: “He hecho voto de silencio por Allah”” (19:26).

La frase “hacer voto de silencio”, es la interpretación de la palabra árabe “sawm”. La razón para esta interpretación es que aquí “sawm” no puede significar ayuno, porque a María se la acababa de decir que comiera los dátiles de la palmera. Este significado general es común en árabe. En la “Shari’ah” la Ley Islámica, “sawm” significa e implica un acto específico, que es, “agradar a Allah, absteniéndose, con la intención de dedicarlo a Él, de actos como comer, beber, mantener relaciones sexuales entre el amanecer y el anochecer.

De esta definición se desprende que el ayuno en el Islam es la abstinencia total de comida, nada ha de pasar a través de la boca o la nariz hasta el estómago, de bebida de ningún tipo además de la abstinencia sexual durante el día, que comienza en el “Fajr” y termina con el “Maghrib”.

Aunque la definición indique la abstención del estómago y las partes íntimas; la lengua, los ojos, los oídos y los otros miembros se ven obligados igualmente a abstenerse si se quiere obtener la recompensa total del ayuno. Esto es por lo que el Mensajero de Allah (s.a.s.) dijo en una ocasión, hádiz narrado por Abu Hurairah: “Aquel que no deje el lenguaje y los actos obscenos (durante el periodo de ayuno) no es necesario que se prive ni de comer ni de beber por Allah” (Bujari, Muslim). En otro hadiz de Abu Huraira, el Profeta (s.a.s.) dijo: “Ayunar no es sólo abstenerse de comer o beber, ayunar es también abstenerse de cualquier obscenidad. Si alguien abusa verbalmente de ti o actúa de manera ignorante, diles ‘Estoy ayunando; estoy ayunando” (Ibn Khuzaoinah).

Por supuesto, estos dos informes implican que el ayuno no será correcto ni completo hasta que se observen estos tres elementos.

1.  Privarse de comer o beber, así como de las relaciones sexuales entre el Fajr y el Maghrib.

2.   Controlar las “jawarih”, las otras partes del cuerpo que pueden anular el ayuno, a pesar de cumplir con los factores principales de abstinencia; por consiguiente, la lengua, por ejemplo, debe evitar las murmuraciones, las críticas y las mentiras; los ojos deberían evitar mirar cosas consideradas como no correctas; los oídos deberían guardarse de oír conversaciones, palabras, canciones, etc... que distraigan al espíritu del hecho de ayunar.

3.  Controlar al corazón y a la mente para no dar primacía a otras cosas por encima del “Dikr” de Allah (s.w.t.) (el recuerdo de Allah)