Categoría: Ramadán Mubarak

Terminamos el mes bendito de Ramadán, con sus días hermosos y sus noches plenas de Ibada y sometimiento a Allah. Dejamos el mes del Corán, la taqwa, la paciencia, el yihad, el perdón y la liberación del Infierno.

ABD KARIM FARKHANI

¿Hemos cumplido los requisitos de taqwa y hemos captado las enseñanzas de Ramadán?

 

¿Hemos luchado contra nuestras almas y deseos y los hemos derrotado, o nos hemos dejado guiar por nuestras costumbres ciegas?

 

¿Hemos realizado nuestras acciones de manera que seamos merecedores de la Rahma de Allah (s.w.t.)?

 

Muchas preguntas y numerosos pensamientos vienen al corazón del musulmán sincero que pregunta y contesta con veracidad.

 

¿Qué hemos obtenido de Ramadán?

 

Ramadán es una escuela de Imán y un “detenerse para recargar las baterías espirituales para el resto del año.

 

¿Cuándo aprenderemos y cambiaremos para mejor si no es en el mes de Ramadán?

 

Este mes noble es una verdadera escuela de transformación en la que nosotros cambiamos nuestras acciones, hábitos y modales que están en desacuerdo con la Ley de Allah (s.w.t.). “Realmente, Allah no cambia la condición de las gentes hasta que ellos cambien lo que está en si mismos.” (Ar-Ra`d, 11)

 

Si sois de aquéllos que obtienen beneficio de Ramadán, cumplisteis los requisitos de taqwa, ayunasteis con sinceridad, hicisteis vuestro Salat de forma veraz, y os esforzasteis contra los deseos del alma, entonces alabad y agradeced a Allah, y pedidle  constancia  hasta que llegue vuestra muerte.

 

No seáis como el que ha cosido una camisa, la observa, le gusta su trabajo y después la destruye sin ninguna razón. ¿Qué dirían las gentes de tal persona? O del que gana una fortuna comerciando durante el día y la tira por la noche.

 

Ésta es la condición de uno que vuelve a cometer faltas y a actuar mal después de Ramadán y  abandona la obediencia y las acciones virtuosas. Así después de verse favorecido con la bendición de la obediencia y el gozo de comunicarse con Allah (s.w.t.) retorna a las faltas y malas acciones. ¡Qué malvadas las personas que sólo conocen a Allah en Ramadán!

 

Tened en cuenta que es fácil fallar en los caminos del Islam después de Ramadán, algunas de las formas de fallo:

 

1. Dejar de realizar los cinco salats en congregación, después de asistir a las mezquitas para el Salat Tarawih, cambiando el beneficio de los salats de Sunna dejando de lado los obligatorios.

 

2.- Volver a realizar los malos actos anteriores a Ramadán después de haber cumplido este.

 

Hay señales de que las acciones de uno en Ramadán son aceptadas; se ha mejorado en la obediencia a Allah (s.w.t.). “Y recordad cuando vuestro Señor proclamó, “Si sois agradecidos, yo lo aumentaré el favor”. (Ibrahim, 7)

 

El musulmán debe estar continuamente en estado de obediencia a Allah (s.w.t.), firme en Su Din, para no ser de aquéllos que sólo dan su obediencia a Allah durante un mes o sólo en un lugar. Más bien, el creyente sabe que el Señor de Ramadán también es el Señor de otros meses, y que Él es el Señor de todos los tiempos y lugares. Allah (s.w.t.) dijo, “Permaneced en el camino recto como se os ha ordenado, a vosotros y a aquéllos que  han vuelto con vosotros a Allah.” (Hud, 112)

 

Si el ayuno en Ramadán ha acabado, hay después un ayuno voluntario de seis días en Shawwal,  también los lunes y jueves, los tres días de la mitad del mes, los días de  ‘Aashoora y ‘Arafat, y otros.

 

Si el Salat nocturno durante Ramadán ha acabado, sigue habiendo Salat nocturno voluntario a lo largo del año.

 

Si la caridad en Ramadán y el Zakat al-fitr del zakat ha acabado, todavía esta el l Zakat obligatorio, y hay también muchas otras puertas abiertas a la caridad, acciones voluntarias y yihad.

 

La lectura del Corán y su estudio y contemplación no sólo son para Ramadán, si no más bien para todas las ocasiones.

 

Las acciones virtuosas son para todos las ocasiones y todos los lugares, así que esforzaos y no caigáis en la pereza.

 

Sed en todo momento firmes en el Din de Allah (s.w.t.), por que no sabemos cuando encontraremos nuestro final, y puede que después sea demasiado tarde.

 

Por tanto, pidamos a Allah que acepte nuestro ayuno, nuestra Ibadas y otras acciones virtuosas, que nuestra condición después de Ramadán sea mejor, que el estado de nuestro Umma mejore, que nos volvamos de verdad a nuestro Señor.