Categoría: Ramadán Mubarak
Allah describe el discurso entre Él y el temerario y negligente en el Día de Juicio: “Él preguntará a los condenados: "¿Qué número de años has pasado en la tierra? " Ellos contestarán: "Hemos pasado un día allí, o parte de un día; pero pregunta aquellos que son capaces de contar el tiempo... Después de lo cual Él dirá: "Has pasado allí un corto tiempo: Si hubieras sabido lo corto que sería  ¿pensaste entonces que te creé de manera ociosa, y que no tendrías que volver a Mi? Sabed pues, que Allah es sublimemente exaltado, el Último Soberano, la Última Verdad,: no hay ninguna deidad excepto Él, el Sustentador, el Todopoderoso!” (23:112-16).
Uno de los predecesores virtuosos comentó: la vida es corta, no lo acortes con la negligencia. Esto es de una certeza absoluta. La negligencia acorta las horas y consume la noche. El Profeta (s.a.s.) dijo: “Dos ventajas por las que tantas personas se ven engañadas: la salud y tiempo libre.” La lección que se extrae es que las personas con salud y con mucho tiempo libre en sus manos ven pasar sus vidas rápidamente ante ellos sin hacer uso apropiado y sin beneficiar a nadie. Él (s.a.s.) también advirtió: “El pie de un mumin no se moverá ni un palmo en el Día de Juicio hasta que se le pregunten  cuatro cosas y mencione su vida y cómo la utilizó.” La Vida es, indudablemente, un tesoro, todo aquel que la pasa en obediencia a Allah encontrará su tesoro en el Día en que la riqueza y los hijos no serán de ningún provecho si no el volver a Allah con los corazones limpios. Así, aquéllos que gastaron sus vidas en la negligencia, la desobediencia y en hacer su sola voluntad en ese Día se arrepentirán de tal manera como nunca se haya visto, Ellos dirán: “¡Ay de nosotros, que hemos desperdiciado nuestras vidas.”
En efecto, la noche y día son como montar animales que o transportan al hombre a la felicidad eterna o a la pérdida absoluta. Nuestros antepasados virtuosos aprovechaban cada oportunidad para preservar su tiempo. Hay historias extrañas sobre ellos en esta materia. Había entre aquéllos los que leían el Corán estando en el umbral de muerte. Como Junaid ibn Muhammad. Sus hijos le dijeron, “Te estás agotando.” Él contestó, “¿Y debería haber entre vosotros alguien que se esforzara más que yo?”
Al Aswad ibn Yazid solía permanecer en Salat la mayor parte de la noche. Algunos de sus amigos le aconsejaron que se relajara por lo menos una parte de la noche. Él les dijo que era ese relax el que el buscaba; el significado del Mas Allá.
Sufiyan Al Zouri se encontraba sentado una vez en la Sagrada Mezquita hablando a algunas personas. De repente se levantó aterrado y dijo; estamos aquí sentados mientras el día está haciendo su trabajo. Había entre nuestros antepasados aquéllos que dividían sus días y noches en horas. Así asignaron las horas específicas para el salat, la recitación, el recuerdo, la meditación, la adquisición de conocimiento,  el trabajo y el sueño,. No atribuyeron tiempo para el gozo.
Sus sucesores, se han visto afligidos por la calamidad de desperdiciar el tiempo. Exceptuando, claro, a aquéllos a quienes Allah ha mostrado su misericordia. Se complacen en el sueño excesivo, la ociosidad, el vagar sin sentido, perdiendo el tiempo sin beneficio alguno.
Entre las más grandes cosas que organizan el  tiempo y el trabajo están los cinco salats diarios. Allah (s.w.t.) afirma en el Corán: “En verdad para todos los muminin el salat es un acto sagrado unido a momentos determinados del día.” (4:104).
El mes de Ramadán es una escuela en la que el tiempo del musulmán es organizado y dirigido a materias que llevan al acercamiento a Allah (s.w.t.). No obstante, algunas personas no saben el significado de ayunar. Son negligentes y están en un letargo del que no son capaces de despertar. Se pasan sus días durmiendo y sus noches en vigilia desperdiciada.

Allah describe el discurso entre Él y el temerario y negligente en el Día de Juicio: “Él preguntará a los condenados: "¿Qué número de años has pasado en la tierra? " Ellos contestarán: "Hemos pasado un día allí, o parte de un día; pero pregunta aquellos que son capaces de contar el tiempo... Después de lo cual Él dirá: "Has pasado allí un corto tiempo: Si hubieras sabido lo corto que sería  ¿pensaste entonces que te creé de manera ociosa, y que no tendrías que volver a Mi? Sabed pues, que Allah es sublimemente exaltado, el Último Soberano, la Última Verdad,: no hay ninguna deidad excepto Él, el Sustentador, el Todopoderoso!” (23:112-16).

SHEIK AA'ID ABDULLAH AL-QARNI


Uno de los predecesores virtuosos comentó: la vida es corta, no lo acortes con la negligencia. Esto es de una certeza absoluta. La negligencia acorta las horas y consume la noche. El Profeta (s.a.s.) dijo: “Dos ventajas por las que tantas personas se ven engañadas: la salud y tiempo libre.” La lección que se extrae es que las personas con salud y con mucho tiempo libre en sus manos ven pasar sus vidas rápidamente ante ellos sin hacer uso apropiado y sin beneficiar a nadie. Él (s.a.s.) también advirtió: “El pie de un mumin no se moverá ni un palmo en el Día de Juicio hasta que se le pregunten  cuatro cosas y mencione su vida y cómo la utilizó.” La Vida es, indudablemente, un tesoro, todo aquel que la pasa en obediencia a Allah encontrará su tesoro en el Día en que la riqueza y los hijos no serán de ningún provecho si no el volver a Allah con los corazones limpios. Así, aquéllos que gastaron sus vidas en la negligencia, la desobediencia y en hacer su sola voluntad en ese Día se arrepentirán de tal manera como nunca se haya visto, Ellos dirán: “¡Ay de nosotros, que hemos desperdiciado nuestras vidas.” 

 

En efecto, la noche y día son como montar animales que o transportan al hombre a la felicidad eterna o a la pérdida absoluta. Nuestros antepasados virtuosos aprovechaban cada oportunidad para preservar su tiempo. Hay historias extrañas sobre ellos en esta materia. Había entre aquéllos los que leían el Corán estando en el umbral de muerte. Como Junaid ibn Muhammad. Sus hijos le dijeron, “Te estás agotando.” Él contestó, “¿Y debería haber entre vosotros alguien que se esforzara más que yo?” 

Al Aswad ibn Yazid solía permanecer en Salat la mayor parte de la noche. Algunos de sus amigos le aconsejaron que se relajara por lo menos una parte de la noche. Él les dijo que era ese relax el que el buscaba; el significado del Mas Allá. 

Sufiyan Al Zouri se encontraba sentado una vez en la Sagrada Mezquita hablando a algunas personas. De repente se levantó aterrado y dijo; estamos aquí sentados mientras el día está haciendo su trabajo. Había entre nuestros antepasados aquéllos que dividían sus días y noches en horas. Así asignaron las horas específicas para el salat, la recitación, el recuerdo, la meditación, la adquisición de conocimiento,  el trabajo y el sueño,. No atribuyeron tiempo para el gozo. 

Sus sucesores, se han visto afligidos por la calamidad de desperdiciar el tiempo. Exceptuando, claro, a aquéllos a quienes Allah ha mostrado su misericordia. Se complacen en el sueño excesivo, la ociosidad, el vagar sin sentido, perdiendo el tiempo sin beneficio alguno. 

Entre las más grandes cosas que organizan el  tiempo y el trabajo están los cinco salats diarios. Allah (s.w.t.) afirma en el Corán: “En verdad para todos los muminin el salat es un acto sagrado unido a momentos determinados del día.” (4:104). 

El mes de Ramadán es una escuela en la que el tiempo del musulmán es organizado y dirigido a materias que llevan al acercamiento a Allah (s.w.t.). No obstante, algunas personas no saben el significado de ayunar. Son negligentes y están en un letargo del que no son capaces de despertar. Se pasan sus días durmiendo y sus noches en vigilia desperdiciada.